Un artículo reciente en el periódico malayo Sinar Harian ha generado polémica al perpetuar estereotipos sobre la comunidad LGTBIQ+. Según este artículo, los hombres gays se distinguen por llevar barba, visitar el gimnasio para observar a otros hombres, exhibir sus abdominales y vestir ropa de marca, entre otras características. Por otro lado, se insinúa que las mujeres lesbianas se identifican por mostrarse cariñosas entre sí, tomarse de la mano y mostrar desdén hacia los hombres.
Estas generalizaciones son vistas como una forma de estigmatización y ridiculización hacia las personas LGTBI en Malasia, donde tanto la discriminación social como la legal contra esta comunidad van en aumento. Además, resulta preocupante que el artículo incluya una entrevista con Hanafiah Malik, un predicador que aboga por frenar lo que él percibe como un aumento de la homosexualidad en el país, lo cual podría incitar a la persecución de esta comunidad ya vulnerable.
Es importante destacar que las relaciones homosexuales son ilegales en Malasia y pueden acarrear penas de hasta 20 años de cárcel. Esta situación se ve agravada por declaraciones previas de líderes musulmanes y políticos, que han buscado endurecer las medidas contra la homosexualidad e incluso han equiparado a las personas LGTBI con grupos extremistas, negándoles sus derechos humanos fundamentales.

