En la pintoresca localidad de El Pinar, situada en Ciudad de la Costa, Canelones, Uruguay, tres hombres valientes desafiaron las limitaciones legales y celebraron una emotiva ceremonia simbólica de matrimonio. Max Adoue, Guillermo Mendizábal y Guillermo Picart, residentes en Uruguay y pareja desde el año 2019, decidieron formalizar su compromiso en un acto que trasciende las barreras impuestas por la legislación del país.
La relación de estos tres individuos comenzó en 2019, y un año después, con la llegada de la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19, decidieron dar un paso más y comenzar a convivir. Su vínculo se ha fortalecido a lo largo del tiempo, y decidieron conmemorar su amor con una ceremonia de compromiso en la que intercambiaron votos y se prometieron lealtad mutua.
Max Adoue, un destacado diseñador de interiores y ejecutivo en una cadena hotelera reconocida, unió su vida a la de Guillermo Mendizábal, contador público, y Guillermo Picart, programador de sitios web y aplicaciones. La celebración, que reunió a familiares y seres queridos de los tres protagonistas, fue un evento significativo en el que las tres familias, algunas provenientes del interior y otras del exterior, se unieron para ser testigos de este acto simbólico.
A pesar de la emotividad de la ceremonia, es importante destacar que, según el artículo 263 del Código Penal de Uruguay, cualquier forma de relación entre más de dos personas está prohibida. A pesar de esta restricción legal, dos de los protagonistas decidieron formalizar su unión de manera legal, mientras que la ceremonia simbólica representó un hito en las uniones matrimoniales en el país, desafiando las normas y celebrando el amor en todas sus formas.

