#Argentina| Orgullo 2021: tres historias y desafíos del cupo laboral travesti trans

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Este Orgullo 2021, Argentina celebra la inclusión laboral travesti trans y exige una reparación histórica para las mayores de 40 años. En un año, la cantidad de personas travestis y trans con puestos de trabajo en el sector público nacional se quintuplicó, según datos de la Secretaria de Gestión y Empleo Público. Para la gran mayoría de ellas, este es el primer empleo formal al que acceden, luego de años de calle, changas y exclusiones. Sin embargo, los desafíos para implementar la Ley de Promoción del Acceso al Empleo Formal para Personas Travestis, Transexuales y Transgéneros «Diana Sacayán – Lohana Berkins» (N° 27.636) son muchos. Entre ellos, federalizar la normativa y exigir el cumplimiento del cupo del uno por ciento en las distintas jurisdicciones del país y ámbitos del sector público nacional.

Luciana Lola Viera, activista trans de 30 años y licenciada en Comunicación Social y Relaciones Públicas, entró en abril a trabajar en el área de Estrategia Digital y Contenidos del Congreso de la Nación. «Cuando quedé, fue uno de los días más hermosos de mi vida», dijo a Presentes Luciana, que integra el Bachillerato Popular Travesti Trans Mocha Celis, milita en el Frente de Izquierda (FIT) y vive en la Ciudad de Buenos Aires.

Luciana Lola Viera, activista trans de 30 años y licenciada en Comunicación Social y Relaciones Públicas, entró en abril al área de Estrategia Digital y Contenidos del Congreso de la Nación.

Antes de su trabajo en el Congreso, Luciana afrontó grandes obstáculos. Aunque pudo desempeñarse en la docencia y dar charlas sobre diversidad e inclusión, debía hacerlo de manera informal. «Yo iba a las entrevistas, les encantaba mi perfil. Al momento de hacer la selección no me elegían por ser una mujer trans. Una vez llegué al final de una entrevista con una multinacional muy reconocida y me dijeron que en realidad ellos buscaban una mujer de verdad», contó.

Para ella, este empleo le permitió “tener cierta estabilidad económica” y “saber que lo que peleamos durante tanto tiempo hoy por hoy es posible».

Hasta el momento, 65 organismos del sector público nacional contrataron al menos a una personas travesti trans, aunque 53 de ellos no alcanzan el 1 por ciento establecido por cupo. La Ley 27.636, sancionada por el Congreso de la Nación el 24 de junio de este año, establece que el Estado nacional (los tres poderes que lo integran, los Ministerios Públicos, los organismos descentralizados o autárquicos, los entes públicos no estatales y las empresas y sociedades del Estado), “debe ocupar, en una proporción no inferior al uno por ciento de la totalidad de su personal, puestos de trabajo con personas travestis, transexuales y transgénero, en todas las modalidades de contratación regular vigentes”. La ley tiene como antecedente el Decreto 721/2020 de septiembre de 2020.

A partir de un monitoreo de la Secretaría de Gestión y Empleo Público de Jefatura de Gabinete de la Nación se contabilizó a 43 personas travestis y trans trabajando en el sector público nacional en enero de 2021. Ocho meses después, en septiembre de este año, ese número ascendió a 235 travestis y trans.

La mayor cantidad de puestos ocupados por personas travestis y trans se ubica en la Ciudad de Buenos Aires, con un 86 por ciento. «Persiste el desafío de federalizar esta política y que los organismos del sector público nacional contraten a travestis y trans en todas las jurisdicciones del territorio argentino como lo establece la ley», dijo a Presentes Maria Pía Ceballos, coordinadora de Promoción del Empleo para las Personas Travestis, Transexuales y Transgéneros del Ministerio de MGyD.

De las 24 provincias, 10 presentan una ley provincial de cupo laboral travesti trans aprobada previamente a la Ley 27.636: Buenos Aires, Chaco, Chubut, Entre Ríos, La Pampa, Misiones, Río Negro, Santa Cruz, Santa Fe, Tucumán. De esas diez, siete se encuentran contratando a personas travestis y trans (Buenos Aires, Chubut, La Pampa, Misiones, Río Negro, Santa Cruz y Santa Fe). La Rioja también está contratando a personas de este colectivo; mientras que Tierra del Fuego y San Juan enviaron proyectos de adhesión a la ley nacional, informó Ceballos.

Saira Argañaraz, instructora de ritmo y acompañante terapéutica, consiguió empleo a partir de esta ley. Saira es de Tafí Viejo (Tucumán), y trabaja en la Caja Popular de Ahorros de Tucumán como auxiliar administrativa. «Es un gran cambio en mi vida tener obra social, sueldo fijo. Hoy estoy muy agradecida a la bancaria de Tucumán, al diputado Carlos Cisneros y a la compañera Cecilia Sánchez Blas por luchar y cumplir uno de mis sueños», dijo a Presentes. «Quiero que haya más Sairas en el Estado. Creo de tanto caminar y golpear puertas, finalmente me tocó», dijo. Sin embargo, también consideró que «falta aún la implementación y muchas más oportunidades».

Saira Argañaraz. Fotos: Depto. de Prensa Caja Popular de Ahorros de Tucumán

Kalyn Adrián Soria, un varón trans de 56 años y trabajador social, también consiguió su primer empleo formal a partir del cupo. Vive en Valentín Alsina, Lanús. Junto a su esposa Soledad Pilar Gómez fundaron la cooperativa textil Estilo Diversa LGBT y es uno de los fundadores de la Red de Intersexuales Transgéneros y Transexuales de Argentina (RITTA).

Kalyn Adrián Soria, en el equipo interdisciplinario del Programa de Fortalecimiento del Acceso a Derechos para Personas Travestis, Transexuales y Transgénero, en la Subsecretaría de Políticas de Diversidad del Ministerio de MGyD.

El puesto de trabajo llegó en un momento particular de su vida porque el 5 de marzo falleció su esposa por Covid-19. «Fue una tabla de salvación en ese momento». Desde julio trabaja en el equipo interdisciplinario del Programa de Fortalecimiento del Acceso a Derechos para Personas Travestis, Transexuales y Transgénero, en la Subsecretaría de Políticas de Diversidad del Ministerio de MGyD.

Kalym y Alba Rueda, subsecretaria de Políticas de Diversidad.

«Mi trabajo era dar clases de matemáticas, química y física de manera informal. Fue mi manera de sobrevivir por años. Incluso había escrito mi epitafio, iba a decir: ‘A todas aquellas personas que yo preparé, sépanlo, nunca me recibí’. Estaba casi orgulloso pero con los años me di cuenta de que no era orgullo, era la incapacidad que tenía para estar en una universidad porque no me iban a aceptar como era».

La cantidad de inscriptes en el Registro Único de Aspirantes al Cupo Laboral Travesti Trans establecido a fines de enero de este año es de 5.273 personas. Además, fueron recibidas 143 solicitudes de perfiles por parte de 43 organismos y se enviaron 456 perfiles desde el registro hacia los organismos solicitantes para cubrir puestos de trabajo, indicaron desde el ministerio de MGyD.

Más allá de los desafíos que plantea la ley de inclusión laboral travesti trans, otro de los reclamos urgentes del colectivo es unareparación histórica destinada a la población travesti trans mayor de 40 años.

“Es fundamental llevar adelante una política que logre resguardar algunos derechos en una etapa complicada, porque han sido sobrevivientes a procesos de cadenas estructurales de violencia después de la última dictadura. Aún en democracia, muchas de estas prácticas que tienen que ver con las fuerzas de seguridad y los códigos contravencionales se han ejercido sobre la corporalidad de travestis y trans”, dijo al respecto María Pía Ceballos. Actualmente hay dos proyectos de ley presentados en el Congreso y un pedido realizado ante el Poder Ejecutivo.

“No será posible erradicar las condiciones estructurales de exclusión hacia nuestra comunidad si la inclusión no se piensa desde la perspectiva de la transformación en cada rincón de nuestro país. Y que se convierta en ese motor de cambio que procura cada vez más una argentina más justa y más diversa. Venimos a transformarlo todo”, concluyó Ceballos.

Fuente: Agencia Presentes, Diario El Diverso

Un comentario Agrega el tuyo

  1. feminiateo dice:

    Es una medida estupenda el cupo laboral travesti trans de Argentina. Ha cambiado la vida de mucha gente Ojalá se aprobase en otros países. De todas formas necesitamos más unidad y organización para poder ir mejorando nuestra situación en la sociedad. Las personas que no respondemos a lo que el heteropatriarcado esperaría de nosotras tenemos que estar más organizadas, al menos tanto como la gente que se reúne un rato todos los fines de semana en sus templos. En torno a una nueva religión atea/agnóstica, no dogmática, feminista, antirracista, ecologista y aliada de los movimientos LGTBIQ, lo conseguiríamos, y seguramente se formarían muchas comunidades.
    En infinito5.home.blog escribo sobre esto pero el texto completo está en https://lektu.com/l/anon-imato/infinito/18758

    Me gusta

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