#Chile| La conmovedora historia trans de “pepe grillo”, por Sergio Cortés

Mi vecino era un travesti, de maquillaje barato, y ropa repetida. Olía a perfume y axila. Raquítico como una escoba, de pelo largo y mal cuidado. El personaje de la cuadra, a quien todos molestaban, pero nadie se atrevía a enfrentar, simplemente porque él o ella, tenía mucha más calle. Si alguien se burlaba, sacaba voz de hombre, y todos se asustaban, pero luego transformaba en voz de nena y te lanzaba un beso.

Yo le tenía miedo, para mí era como ver un quiltro con arestín. Cuando me mandaban a comprar pan, yo cruzaba a la vereda contraria a la que él (o ella) estaba. Una vez, salí del negocio y estaba afuera, me pidió cien pesos y yo salí arrancando, de hecho, se me quebraron los huevos en el piso al soltar la bolsa. Cada vez que me portaba mal, mi padre me amenazaba que llegaría el travesti de la vuelta y me raptaría. Yo soñaba con eso, despertaba llorando. Mi madre retó a mi taita, le dijo literalmente: No quiero que asustes más al niño con ese fleto.

Pero fui creciendo y el miedo se transformó en una simple omisión. Siempre lo veía en la calle, con la misma ropa, oliendo a perfume y axila. Siempre saludaba, me decía el Pepe Grillo, pero no le daba bola.

Una vez, me metí en un lío con los cabros de otra villa, todo por la rucia de allá, me iban a sacar la cresta. Me pillaron llegando a la población, eran cuatro, me tiraron al suelo y uno sacó una cuchilla, el otro me corrió el polerón y quedé a guata descubierta. Pero en ese instante, apareció el travesti, tres de ellos salieron arrancando, salvo el de la cuchilla, los dos de manera casi tácita tomaron un duelo, el travesti le pegó dos rajazos en la cara y otro en la mano. Me sorprendí, y me quedé ahí, callado. Me quede sólo con él y me dijo: “Te apuesto que es por la rucia de la otra población, ten cuidado, a esa le gusta meter a los niños en tetes”. Le dije gracias, y me pidió cien pesos, tenía cincuenta, se los pasé. Prendió un cigarro y se fue.

Desde ese día, ya lo saludaba, al menos le movía la cabeza, pero si yo iba con alguien, siempre lo negaba. Perfectamente me podría haber dicho algo, pero fue respetuoso, se hacía el loco, al parecer entendía perfectamente lo que él representaba para los demás, pero no le importaba, creo.

Mi madre falleció de un derrame cerebral, de un día para otro. Estábamos en el velorio, y a eso de las 12 de la noche apareció el travesti, fue con unas rosas que había sacado de por ahí. Nadie dijo nada, salvo yo, que le dije gracias, me esbozó una sonrisa y se fue. En el funeral, mientras estábamos en el desgarrador entierro, vi que desde unos metro más allá estaba aquel tipo fumándose un cigarro, y a lo lejos me preguntó ¿Estás bien? Yo le hice un gesto de “sí”.

Ya tenía 15, y aun no daba mi primer beso, y la única que me daba chances era la rucia con la que me había metido alguna vez en problemas, no sabía cómo hacerlo. Yo creo que el travesti me miró por mucho tiempo que ya me conocía de memoria. Recuerdo que se me acercó y me dijo: “Parece que aún no te haces respetar mi Pepe Grillo”. Me tomó de la cintura, y me asusté: “Así la agarras y le das un beso”, yo le dije que se podía sentir abusada, o algo así, me dijo que no fuera leso, que ella hace rato me daba chances, era yo el pajarón.

Crucé la villa, entre todos esos flaites, me acerqué a la rucia, la tomé de la cintura y le chanté el beso. La solté, puso cara de contenta, y salí arrancando. Venían como diez, y el travesti los espero a la entrada de mi población… ahí nadie fue capaz de entrar. Me gritaban que me defendía detrás de la falda de un “caballo”. Me preguntó cómo me fue y le dije que bien, se puso a reír y me dijo que ya estaba grande.

Mi papá veía el partido de la U con el Colo, mientras yo, sacaba carne de la parrila y las guardaba en una servilleta, salía escondido y se las pasaba a esta “loca”

Crecí.

Me transformé en un cabro de 18, estudiaba en Santiago, y cuando volvía a Chillán, ahí estaba. Cara dura me decía que el “Pepe Grillo” estaba guapo, yo me reía no más. Y todas las vueltas era lo mismo. En los veranos salía con short a tomarme una chela en la puerta, y le tiraba una lata. Estaba bueno para toser, le dije que dejara el cigarro, pero él ni ahí.

Cuando había platos únicos, él se ofrecía a ayudar para cocinar, pero todos lo negaban. Yo le dije a mis tías que lo dejaran, pero pusieron el grito en el cielo, que estaba cochino, quizás con que cosa.

Era marzo, y me preguntó que porque no me iba a Santiago, le dije que no había lucas, mi taita estaba hasta el pico con deudas, yo estaba obligado a trabajar. Me dijo que eso no era posible, así que me pasó mil doscientos pesos en monedas de diez y cincuenta. No sé en qué espacio vivía, pero se notaba que no entendía mucho, yo me puse a reír, no sé, su gesto me puso contento. Caché que era como un perro golpeado, de la calle, ignorante del universo, pero siempre fiel con la gente de la villa.

Armamos un negocio con mi taita, un almacén, y nos faltaba alguien que hiciera aseo, yo le dije que le diera la pega… pero mi viejo se negó, tajantemente. Traté de hacerle ver que era buena persona, que le dieran una oportunidad. Mi papá a regañadientes aceptó. Le presté la ducha y le compré ropa nueva. Se cortó el pelo y parecía otro. Pero su gesticulación era la misma de siempre, con esa voz alharaca contando mentiras divertidas.

Mi papá se acostumbró, igual los tiempos habían cambiado, de ser un bicho raro pasó a ser persona.

Desde ahí todos le daban pega en la población, alguno que otro favor pagado, y este se gastaba la plata en cigarros, pero se veía contento.

Pude volver a la universidad, estaba ya en el último año.

Regresé a Chillán, con una noticia, iba a ser papá. Mi taita me felicitó y esta “loca” también, me dijo que me iba a tener un regalo para mi guagua, que lo esperara.

Al otro día, desperté a ayudar a mi viejo al almacén, y este loco no había llegado a trabajar. Según mi papá, quizás se había quedado borracho, por ahí. Pero lo conocía, era extraño que saliera de la villa.

Las horas pasaban y no aparecía. Hasta que se acercó carabineros, preguntándonos si conocíamos a un tal Cristian Lumier, mi papá dijo que no… pero yo sí, era su nombre. Pregunté qué pasaba…

… Lo encontraron tirado, lleno de cicatrices, apuñalado en todos lados, con una botella que le atravesó el ano, con la nariz partida en dos, sin dientes… y con un paquete de pañales a su lado… Aún me duele el corazón.

Se fue parte de mi, me lo arrebataron. Se fue mi infancia, se fue la mitad de mi vida con ella. Sentí y siento un vacío, y que nunca pensé que ella estaba a cargo de llenar.

No dije nada, mi padre tampoco. Estaba mudo, hipnotizado, pregunté donde había pasado, pensé que quizás fueron los de al frente, pero no… desconocidos, a quienes nunca encontraron, y que no sé si hayan ubicado con tanto ímpetu, después de todo ella solo era un vagabundo, disfrazado, una loca que de alguna forma tenía que morir, daba lo mismo si en el río o en la calle.

No hice nada, aún estaba sin decir nada.

La gente de la villa juntó dinero, sumada a la que una vecina consiguió en la municipalidad, con eso pudimos darle un entierro digno. Llegaron muchos travestis, uno que otro personaje de la ciudad. Quise llorar, pero nadie lo hacía, porque simplemente a nadie le importaba tanto, sentí vergüenza de hacerlo. Me aguanté la pena, me tragué la saliva y me fui a casa. No podía dejar de dormir. Me dolía la cabeza, la pena me tenía un tanto agripado.

Me senté afuera, muy tarde y vi entrar a un perro, se veía mal tratado y no se quería acercar. Lo llamé, pero no se decidía. Entré a la casa y saqué un pedazo de carne, lo dejé a mi lado y empezó a comer, le acaricié la cabeza… y mi pena se desató, y mis lágrimas empezaron a salir desde mi corazón, para desembocar en el lomo de aquel perro.

Perdóname. Mi perrito guacho, mi loca, mi angelito guardián. Mi personaje principal. Mi musa preferida. Te tenías que morir de cáncer al pulmón, no así, humillado, como cachorrito envenenado. Cada vez que sueño contigo, ya no eres esa pesadilla que me despertaba a gritos, sino que esa bella princesa que corre por la luna y que sigo por el universo y que repito mil veces que te quiero. Mi amiga fiel, la contadora de cuentos, mi bella hermana, aquella que dejó su sombra en la entrada de esta villa y que me espera para decirme mi Pepe Grillo.

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“Pepe Grillo”

Autor: El Borrador

Instagram @elborradoroficial

#Brasil| Bailarina transgénero brasileña rompe el tabú del desfile de Carnaval

Cuando la bailarina Camila Prins ingresó al desfile de Carnaval de Sao Paulo, un traje de plumas que se aferraba a su cuerpo sinuoso, cumplió un sueño de belleza femenina de casi tres décadas.

Prins dice que se dio cuenta por primera vez de que quería ser mujer en una fiesta de Carnaval a los 11 años, cuando, como los otros niños, se le permitió vestirse como una niña como parte de las festividades burlescas. Ahora, en los últimos minutos del sábado, se convirtió en la primera mujer transgénero en liderar la sección de tambores de una de las mejores escuelas de samba en cualquiera de los reconocidos desfiles de Carnaval en Sao Paulo y Río de Janeiro.

Prins, de 40 años, fue elegido para ser la “madrina” de la sección de tambores de la escuela de samba Colorado do Brás, un papel icónico disputado por docenas de modelos y celebridades de la televisión. Su deber era bailar infecciosamente durante 65 minutos frente a los percusionistas, usando sus piernas para impulsar su ritmo mientras los jueces evaluaban el desfile de la escuela.

“Mujeres hermosas querían estar aquí. Estoy muy emocionado porque esto muestra que podemos estar en cualquier lugar. Podemos ser madrinas de los bateristas, podemos ser dueños de una escuela de samba ”, dijo Prins a The Associated Press antes del desfile. “Pronto verán a muchas otras chicas transgénero, que lo encontrarán más fácil que yo”.

Colorado do Brás, que llegó a la mejor liga de samba de Sao Paulo hace solo dos años, tomó una decisión audaz al elegir a Prins para el papel, a pesar de que el Carnaval de Brasil fue una fiesta en la que pocas cosas nunca se han probado.

Las personas transgénero siguen siendo un tabú entre los brasileños, incluso en Sao Paulo, la ciudad más cosmopolita del país y sede del desfile de orgullo gay más grande del mundo. Brasil tiene más asesinatos de travestis y personas transgénero que cualquier otro país del mundo. En 2019, 124 fueron asesinados, 21 de ellos en el estado de Sao Paulo.

Como madrina de la sección de tambores, Prins se unió a una reina de tambores que tiene un papel similar, y juntos trabajaron para deslumbrar a los fanáticos en las gradas del Sambódromo con su belleza y atractivo sexual. Prins dijo que contaba con sus penetrantes ojos marrones, cabello largo y rubio, piernas fuertes, sonrisa abierta e imponentes senos para ayudar a ganar puntos de los jueces.

Colorado do Brás terminó el desfile de 2019 en el puesto 11, solo dos puntos por encima del límite por ser relegado a una liga inferior. Los directores de la escuela de samba decidieron intentar algo diferente este año, ya que el grupo tiene menos recursos que las escuelas de samba más ricas. Sus carrozas y trajes eran claramente menos lujosos que los principales retadores del título.

Keila Simpson, presidenta de la Asociación Nacional de Travestis y Transexuales de Brasil, estaba feliz de que Prins se asegurara su prominente papel de Carnaval, y dijo que su comunidad tiene como objetivo hacer que casos como el suyo sean la nueva normalidad.

“Tenemos que estar orgullosos de Camila y esperar que su mensaje simbólico nos permita pensar en reducir la violencia contra las personas trans. ¿Por qué la gente puede celebrarla en el Sambódromo mientras que las personas trans en la calle están sujetas a violencia? Dijo Simpson. “No tenemos datos, pero hay muchos casos violentos contra nosotros durante el Carnaval. Porque hay más de nosotros afuera, hay más ataques “.

Sao Paulo está tratando de erradicar la persecución de las personas LGBT durante el Carnaval, y este año instaló 20 carpas repartidas entre las principales fiestas callejeras para manejar casos de violencia contra la comunidad. Psicólogos, policías y trabajadores sociales están disponibles hasta el miércoles para los juerguistas que son víctimas.

La profesora de inglés Alessandra Salvador, una mujer transgénero que alentó a los juerguistas a venir a la tienda del ayuntamiento en la fiesta callejera LGBT Minhoqueens, dijo que estaba entusiasmada con la selección de Prins.

“Ni siquiera veo desfiles tanto, pero este año lo haré cuando ella esté”, dijo Salvador. “Es bueno ver a uno de nosotros ser hablado. No lo entendemos tan a menudo. Si no conseguimos eso en Carnival, no lo conseguiremos en ningún otro lado ”.

Ha sido un largo camino para que Prins llegue a las grandes ligas. Ha trabajado como bailarina profesional durante 20 años y, aunque vive en un pequeño pueblo de Suiza con su esposo, practica sus pasos en casa todo el año y escucha la samba sin cesar. A medida que se acerca el Carnaval, ella divide su rutina de baile con ejercicios abdominales y sentadillas en un gimnasio, luego hace su regreso anual a Brasil.

La primera vez que Prins bailó como madrina de una escuela de samba llegó en 2018, en la segunda división de la liga de Carnaval de Sao Paulo. Y no fue fácil.

“Muchas personas dieron la espalda, porque pensaron que no debería estar allí. Pensaban que era un papel para una mujer ”, dijo Prins. “Poco a poco los gané con mucho respeto y baile verdadero”.

Prins dijo que sus amigos en Suiza temían por ella debido al aumento de la violencia contra las personas transgénero y al surgimiento de grupos políticos de extrema derecha en Brasil. Dijo que estaba preocupada por un aumento en los comentarios de odio dirigidos a las personas LGBT desde que el presidente Jair Bolsonaro asumió el cargo el 1 de enero de 2019, pero planeaba mantener su sonrisa y seguir adelante.

Justo antes de la medianoche, cuando Colorado do Brás finalmente comenzó su desfile, una reportera de TV Globo se acercó a Prins entre lágrimas frente a sus bateristas. Ya era la más comentada de los 2.200 miembros de la escuela de samba, incluso más de ocho jóvenes en topless vestidas como “diosas del mar”.

“Me siento muy bendecida de que esto esté sucediendo. Vine aquí para sostener mi pancarta y bailar samba ante los prejuicios, para toda la comunidad LGBT ”, dijo. “Chicas trans, estoy segura de que tu día también llegará. Soy solo el primero, muchos más de ustedes lo seguirán ”.

Fuente: Panorama, Diario El Diverso

#Perú| Transmasculino presenta denuncia contra Discoteca “Vale Todo Down Town” por transfóbica

Transfobia. Un joven trans formalizó su denuncia debido a que personal de seguridad de la discoteca Valetodo DownTown no respetó su identidad.

Un nuevo caso de transfobia en el Perú. Luego que un joven transgénero fue víctima de discriminación en la discoteca ValeTodo DownTown en Miraflores, finalmente, ha presentado su denuncia formal ante la municipalidad del distrito.

Amparado en la ordenanza N°437 del municipio que “promueve el respeto a la igualdad y prohíbe toda forma de discriminación en el distrito”, Emil Fabianne acudió para que este caso no quede impune, y así se tomen las medidas necesarias del caso.

“Yo no voy a permitir que esto se siga dando, y mucho menos en una discoteca que supuestamente protege a las personas LGBTI+”, dijo en un video publicado en su cuenta personal.

“Estoy aquí para que esto [discriminación transfóbica] pueda parar de una vez. Yo no he recibido ningún tipo de disculpa pública por lo que se me ha agredido. También ha salido un video con argumentos totalmente falsos en los que se me vuelve a revictimizar”, añadió.

Transfobia en discoteca ValeTodo DownTown

Como se recuerda, el sábado pasado, Emil denunció a través de sus redes sociales haber sido víctima de discriminación por parte de los agentes de seguridad de la discoteca miraflorina. Luego que uno de ellos pidiera a los asistentes que realizaran una cola para mujeres y hombres, decidió ubicarse en la segunda fila porque él se identifica así.

A pesar que le explicó que es un hombre trans, en reiteradas ocasiones el guardia continuaba afirmando que era mujer y llamándolo por el nombre que aparece en su DNI, con el cual no se siente identificado.

“Me pide el DNI, se lo doy y empieza con el discurso de que ‘tú eres mujer’ y me empieza a llamar con el nombre que sale en mi DNI. Le explico, le explicamos, aún así no quiere entender. Sigue diciendo lo mismo reiteradas veces y gritándolo. Todas las personas estaban oyendo todo esto. Estaban oyendo un nombre que no es mi nombre”, narró en un video difundido en sus redes sociales.

El hombre al que denunció le dijo que debe esperar en la otra cola porque era mujer. Emil, nombre con el que se identifica la víctima de transfobia, acudió a esa fila, donde el sujeto se acercó para hostigarlo.

“Después de todo esto, que es una vulneración a mi identidad, una falta total de respeto, ingreso, Kat también ingresa. Hay solo cola de chicas, hago la cola de chicas porque no tengo ningún problema con que me revise una mujer y el hombre continúa hostigándonos. Se aproxima a nosotras a decirnos ‘¿ves? estás en la cola de mujeres porque eres mujer’”, contó indignado.

ValeTodo DownTown responde

Luego de dos días de haber ocurrido el hecho, la discoteca ValeTodo DownTown lanzó un comunicado en el que recalcan el “rechazo de actos en los que una persona se ve afectada al no poder reconocerse tal y como se perciben en situaciones como ir a votar, ir al banco, sacar documentos, viajar, etc”.

Asimismo, comunicaron que iban a despedir a los que vulneraron la identidad de género del muchacho, y que además, capacitarán a sus colaboradores para que no vuelvan a cometer actos discriminatorios.

Transfobia en televisión peruana: reportaje de ‘Al sexto día’ violenta y se burla de la comunidad LGTBI

El pasado sábado 18 de enero, el programa ‘Al sexto día’, que conduce la periodista Mónica Cabrejos, emitió un reportaje con un fuerte mensaje transfóbico que violenta y refuerza los estereotipos contra las personas transgénero y la comunidad LGTBI.

En el informe, que a diferencia de los otros que se emitieron ese mismo día, ya no se encuentra en el canal de Youtube del programa, el reportero reta a tres mujeres trans ir a la playa en bikini. En la siguiente nota, te contamos por qué este tipo de reportajes vulnera y expone a la comunidad trans a situaciones acoso y violencia.

”Podrían vivir en el mismo barrio donde usted vive”, inicia diciendo el reportero de ‘Al sexto día’. Segundos después, aparecen tres mujeres transgénero caminando por una plaza, mientras son seguidas por una cámara que se enfoca casi totalmente en sus cuerpos.

”¡Apariencias engañosas! Travestis se lucen en bikinis en las playas de Costa Verde” es el titulo del reportaje, que utiliza una terminología incorrecta entre ‘travesti’ y ‘transgénero’ y que tiene como objetivo registrar la reacción de otros veraneantes a ‘’cualquier detalle que las pueda delatar’’, como dice el reportero.

”El fondo del supuesto experimento social del reportaje era ver si la gente podía reconocer la identidad de género de las compañeras; situación que patologiza y estigmatiza la vivencia de las personas trans en el Perú, con cifras alarmantes en relación a violencia y muchas seguidas de crímenes”, afirma Miluska Luzquiños, activista trans y feminista.

Como indica Luzquiños, el reportaje tenía como consigna ver cuantos hombres podían ser engañados y cuántos reconocían que las mujeres eran transgénero, acción que frivoliza la situación de vulnerabilidad que atraviesa esta comunidad por tener una identidad distinta a la que les fue otorgada biológicamente.

Fuente: La República, Diario el Diverso

#Argentina| Buenos Aires tendrá Día de niñxs y adolescentes trans

En la ciudad de Buenos Aires, Capital de Argentina, se instituyó el 29 de octubre de cada año como “Día de la Promoción de los Derechos de las Infancias y Adolescencias Trans”.

Mediante un comunicado, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires explicó que la ley determina que el Poder Ejecutivo de la capital debe realizar cada año actividades y campañas de difusión y visibilización que promuevan la plena integración y el pleno goce de los derechos de las infancias y adolescencias trans.

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“Las campañas de concientización deben involucrar, entre otras actividades, capacitaciones a personas que se desempeñan en los ámbitos de la educación, la salud, el deporte, el arte y otras áreas destinadas a infancia y adolescencia”, dicta la ley.

Además señala que esta fecha debe ser inscrita en el calendario escolar oficial y el Gobierno deberá publicar de un informe anual sobre las políticas estatales destinadas a la promoción de los derechos de esta población.

Estos postulados quedan asentados en la ley de la Ciudad N° 6276, la cual fue aprobada el pasado 5 de diciembre de 2019 con 49 votos a favor, cero en contra y dos abstenciones.

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Fuente: Seis Franjas, Diario El Diverso

#Colombia| “Creía que un día amanecería y tendría pene”

Quien no conozca a Valentino Ramos Domínguez y al cruzarse con él en la calle sienta una atracción súbita por su cuerpo tonificado o sus ojos color avellana, quizá jamás piense, ni siquiera por un segundo, que hace 30 años ese muchacho de 1.67 metros ganó un concurso de disfraces vistiendo un traje blanco de pastorcita, con colas largas en el cabello y mejillas ruborizadas, distantes de su actual apariencia.

Quien no conozca a Valentino nunca imaginará que sus padres lo llamaban María Isabel, la dueña del cuerpo en el que este abogado de 34 años pagó arriendo hasta el instante mismo en el que decidió mostrarse tal cual como se sentía, como siempre se sintió y como le contó a COLOR CARIBE.

Valentino, criado en su natal Puerto Colombia (Atlántico), se levantaba por las mañanas, veía su cuerpo, lo contemplaba y le decía a su mamá que era un varón, que anhelaba ser varón. “Creía que el pene me iba a crecer en cualquier momento, que un día amanecería y tendría mi pene”.

Ramos, de sexo femenino asignado al nacer, asegura que su identidad de género siempre se enrutó al masculino, lo que claramente le trajo consecuencias no deseadas.

“Al año siguiente de expresar que soñaba con ser un varón, como a los 6 años, comenzaron las terapias con los sicólogos”, recordó Valentino, quien pasó por las manos de cuatro profesionales a lo largo de su niñez y adolescencia. “La primera sicóloga creo que comprendía mi caso, por lo menos con los juguetes me daba libertad, obviamente no cogía los chocoritos ni las muñecas”.

El entendimiento de esa primera sicóloga no cayó bien en los padres de Valentino, señores de provincia que no estaban preparados para afrontar la situación de quien para ellos era la segunda de tres mujeres. “Me cambiaron de sicólogo una y otra vez, hasta que a los 14 años decidí no ir a ninguna otra terapia”.

Valentino no tenía protección en su hogar, porque no sabían cómo protegerlo, y en su comunidad se fue convirtiendo en blanco de discriminación. “En el colegio me decían arepera o candor. En noveno, una niña me tenía harto y en uno de sus matoneos la ataqué, le aruñé la cara, su familia peleó con la mía y terminé expulsado del Cisneros de Puerto Colombia”.

El sistema falló. A Valentino lo llamaban arepera -que incluso para referirse a lesbianas está mal-, porque ni siquiera comprendían que su condición no pasaba por la homosexualidad, sino por identidad género, para colmo de males, la dirección del colegio lo expulsó, no defendió su integridad y por si fuera poco, sus padres le prohibieron contacto alguno con otros contemporáneos.

Ramos perdió por todos lados, lo que ocurre con frecuencia con las personas trans, pues su expresión de género tiende a ser más notoria con respecto a otras personas LGBT.

Valentino tuvo paz cuando cursó undécimo grado, cuando le mostró a la sociedad lo que querían ver, en ese instante en el que ‘encajó’ en sus cánones, cuando inició un noviazgo con un chico. “Él era gay y nos gustamos. De cierta forma, sin ser planeado, esta relación nos ayudó a llevar las cosas de una mejor manera en nuestros entornos familiares”.

Pero Valentino no consiguió novio para darle gusto a la sociedad, para nada, simplemente sintió atracción afectiva y física, lo que no implica condicionantes de sexo, identidad o género. Es más, mientras cursó la carrera de derecho en la Universidad del Atlántico, se enamoró por primera vez de una mujer.

Ramos se graduó en 2008 y en 2009 ya residía en Bogotá, donde halló la libertad de expresión que ansiaba y su crecimiento profesional. Aunque nunca sufrió discriminación, el tema de papeles y documentos siempre resultó un problema, pues es Valentino, pero sus credenciales dicen María Isabel, otro eterno tormento de las personas trans.

“Irme a Bogotá me ayudó incluso en el vínculo con mis padres, con los que llevo una relación estable. De hecho, me llaman hijo, algo que es muy lindo: no olvidaré cuando un día en la tienda en la que trabajábamos, mi madre me dijo ‘bueno, debo llamarte hijo y acostumbrarme’, la abracé y besé”, comentó Valentino, quien comenzó su transición en 2013.

Ramos, el mismo que tomó una cuchara caliente “para quemar las piedrecitas de las tetillas y evitar que crecieran senos grandes”, es un destacado abogado con especialización en derecho internacional aplicable a conflictos armados, además es auditor en salud y experto en implementación de políticas públicas LGBT, con incidencias en decretos de ley en favor de esta población.

“Dentro de mi activismo aparece la asesoría jurídica gratuita a hombres trans”, añadió Valentino, que a pesar de su gran formación debe afrontar las limitaciones laborales de un mercado que no asume el compromiso de generar empleos a personas trans.

Un claro ejemplo de persistencia, determinación y amor propio, ese es Valentino, quien luchó con toallas sanitarias extragrandes para que los rasgos biológicos no empañaran su identidad de género, que se aferró a su sentir de la manera que pudo según la circunstancia. “Una de las cosas por las que me gustaba disfrazarme de niño era que podía ser personajes masculinos como el Power Ranger Rojo”, evocó.

“Mi vida pasó varios momentos: primero por la conciencia del cuerpo que tengo y sus realidades, de lo que yo no quería de ese cuerpo; la represión de mis padres para amoldarme a la feminidad obligada; construir mi yo en la soledad de Bogotá, quitarme los miedos y estigmas; vino la aceptación de la violencia externa; apareció la etapa transformista, marcada con el corte de cabello; y finalmente el inicio de mi transición”, finalizó Valentino.

Fuente: Diario El Diverso, Color Caribe

#México| Quinceañera TRANS impacta en horario familiar

El programa Como dice el dicho, por primera vez en la televisión abierta, mostró a una quinceañera transgénero, situación que causó revuelo en las redes sociales, además de que se convirtió en uno de los capítulos más vistos de la última temporada.

Hay que destacar que fue el actor Santiago Emiliano fue el encargado de interpretar a Gabriel, quien está a punto de cumplir quince años y desea festejarlo como quinceañera, pues se siente identificado con el género opuesto.

Tal parece que en este 2020,  la décima temporada de Como dice el dicho está arrasando con la audiencia, pues según su productor Emmanuel Duprez, el proyecto iría un poco más allá en este año  y lo ha cumplido con uno de los capítulos que más ha sorprendido al público y generado conversaciones en redes sociales.

El episodio titulado ‘A quien no ama a sus parientes, deben romperle los dientes’ logró dignificar a los adolescentes que se sienten identificados con este caso, donde Gabriel se identifica con el género opuesto al que nació.

El productor platicó en entrevista para Las Estrellas, que en la historia se ve cómo un niño se siente niña, por lo que pide festejar como una quinceañera, pero se muestra el coraje de la gente que está a su alrededor: “Este capítulo te muestra todas estas facetas de los que vivimos en una sociedad que rechaza de una manera u otra algo que no es natural para ellos”.

El actor Santiago Emiliano platicó que interpretar a este polémico personaje representó todo un reto, ya que tuvo que transformarse completamente para lucir como toda una chica de quince años, así lo detalló el mismo:

“Después de algunos dichos que he hecho, Gabriel ha sido mi personaje favorito, es muy único, un niño que siempre ha deseado cumplir su sueño, que debe pasar por muchos obstáculos para ser feliz, pero finalmente lo logra, y logra que su padre sea consciente y que finalmente lo apoye”.

Cabe destacar que el actor resaltó la importancia de representar a un miembro de la comunidad LGBT+ en televisión abierta y la repercusión que ha tenido en la gente; dijo que incluso en redes sociales lo han apoyado mucho, al igual que su familia y amigos.

Fuente: La Verdad

niña trans en televisión impacta en méxico

#España| “Tenía una niña muy triste y ahora tengo un hijo súper feliz”

Tiene claro lo que quiere y habla con la seguridad que le da contar su historia en primera persona. En una conversación que dura cerca de hora y media, se emociona en más de una ocasión al recordar la “impotencia” y “rabia” que ha sentido al ver el trato discriminatorio hacia su hijo por “el simple hecho de ser diferente”.

Nunca hubiera pensado que iba a vivir lo que ha pasado en el último año, pero da gracias por ello, porque ha conseguido tener un hijo “súper feliz”, con el que “todo es más fácil” a pesar de que está en plena adolescencia.

La madre del menor durante su charla.
La madre del menor durante su charla. / ALBERTO DOMÍNGUEZ

“Soy madre de un menor trans y quiero contar qué es un proceso de duelo”. Así comienza el vídeo que Noelia subió a red hace menos de dos semanas para compartir su experiencia y con ella poder “normalizar en la medida de lo posible” la realidad de su hijo. Se le rompe la voz cada vez que lo explica, porque produce sentimientos contradictorios. Y ahí está el quid de la cuestión.

Hace casi un año que le cambió la vida. Había padecido los efectos del bullying a su hija de 13 años. “Lo pasó muy mal, la maltrataron y ella normalizó la situación”. Fueron meses difíciles hasta que cambió de centro escolar. “Allí empezó una nueva forma de vivir”, “comenzó a ser ella”. Y la vida dio un giro de 180 grados.

Noelia recuerda perfectamente el día, el momento, la situación. Sabía que algo pasaba y se fue a comer con su hija. Le insistió para que se lo contase y fue entonces cuando la pequeña comenzó a llorar y le dijo una frase que se le “tatuó” : “Te juro que rezo todos los días por ser hetero y femenina, pero no me sale, mamá. Yo no quiero defraudar a nadie”. En ese momento del relato, a Noelia se le quiebra la voz de nuevo. Es el punto de inflexión en su vida familiar, en su relación con los amigos, con el entorno, con los vecinos y con sus padres y resto de parientes cercanos.

NOELIA DESCRIBE EL PROCESO

“Mi hija ha sufrido ‘bullying’ en el colegio, la han maltratado y ella lo ha normalizado. Lo ha pasado muy mal”

“Se pasa un proceso de duelo porque aunque ganas un hijo estupendo, pierdes a una hija para siempre” 

“La ineficacia y la falta de escrúpulos de muchos trabajadores de la Administración es inadmisible”

“Fue una conversación súper bonita –describe Noelia–. Le dije que debía hablar con su padre. Le pregunté cómo quería que le llamáramos, porque era ella la que iba a marcar los tiempos”. Entonces tenía 14 años y optó por seguir siendo Isa. “Como es lógico, la historia cuando llega te viene grande, como a cualquier padre. No sabes muy bien lo que es, si realmente se siente así o si es por una moda de no ser normal…”.

Noelia empezó a buscar información sobre la transexualidad, a hablar con gente y fue cuando se enteró de la organización de un encuentro de familias de menores transexuales en Sevilla. “Ahí me di cuenta de que no era un capricho, de que Isa se sentía así… Ves a los niños y lo tienes claro… Son tan naturales, tan abiertos…”.

Su visión sobre la transexualildad cambió. “No fue fácil” y de hecho a su marido le provocó casi una depresión, pero “es normal por el absoluto desconocimiento que hay en la sociedad”. A partir de entonces, comenzó a informarse y a dar pasos para poder modificar la documentación de Isa, que decidió el cambio de su nombre el día de cumplía 15 años, el 2 de mayo del año pasado. A partir de entonces fue Alex.

Desde entonces, Noelia ha interiorizado que su hijo “es otra persona”. Por eso echa “tanto de menos” a Isa y pasa por ese “duelo” que intentó explicar en los cuatro minutos que dura el vídeo que colgó el 2 de enero en la red.

El cambio

“Tenía una niña triste, toda mi vida, y como madre, eso te marca mucho porque no sabes qué hacer. La trataron mal –insiste– y ella lo normalizó…” Sin embargo, “ahora tengo un niño súper feliz, extrovertido; Alex se vuelve súper abierto y era muy introvertido. Es muy agradable y mi hija era muy desagradable, creo que por un mecanismo de defensa. Es cariñosísimo, que no lo era antes”. Al describir a su hijo se le enciende la mirada y da “gracias a Dios” por el hijo que tiene, pero no puede evitar echar de menos a Isa, “no porque sea mejor ni peor, sino porque la he perdido para siempre”. Y ahí está su duelo.

Noelia ha querido compartir a través de Huelva Información su experiencia porque cree que “es necesario que en la sociedad aprendamos a convivir” y sobre todo porque quiere evitar el “calvario” por el que ha tenido que pasar para tramitar la documentación nueva de su hijo “por el simple hecho de que estamos acostumbrados a algo diferente”.

Hace un llamamiento a las administraciones para que formen a sus trabajadores y “no hagan pasar a niños lo que yo he tenido que soportar”. Y es que Noelia se ha “hartado de llorar”. Ha sido “correcta”; se ha “esforzado” en ello, pero ha terminado “harta”, “impotente”, porque en un trámite “que tendría que haber tardado tres días” ha tenido que “esperar meses” y eso “ha provocado que Alex no haya querido ir a Urgencias a pesar de tener un dolor insoportable, por el simple hecho de no tener que dar explicaciones. Son niños –se lamenta– y la ineficacia y falta de escrúpulos de muchos profesionales de la Administración con los que me he encontrado es inadmisible”. Piensa que en los organismos oficiales hace falta “mucha formación”, porque “no son conscientes de la trascendencia que tiene su mala praxis”. 

Echa la vista atrás y resopla por “todo lo que ha pasado” en este ultimo año. Pero su mensaje, a pesar de todo, es positivo: “Me he encontrado más miedo que intolerancia y soy feliz. Tengo un hijo al que quiero con locura y, lo más importante, es súper feliz”.

Fuente: Huelva, Diario El Diverso

#Miami| Acoso a dos transexuales en una pizzería cubana de Miami termina en batalla campal

Un incidente que comenzó como una discusión de dos mujeres transexuales con otros dos individuos en una pizzería cubana de Miami, terminó en un sangriento incidente a puños y taconazos, donde uno de los hombres llevó la peor parte.

El video fue publicado ayer lunes en horas de la noche, pero todo ocurrió el pasado 8 de diciembre en el Rey´s Pizza de Hialeah, según pudo conocer este martes CiberCuba.

En la filmación, de poco más de siete minutos de duración, puede verse a las dos mujeres discutiendo con los hombres que, aparentemente, les lanzaban burlas en un salón frente otros comensales presentes. También frente a una empleada del establecimiento que no intervino al menos durante el período de esta filmación.

“¿Ella tiene cara de puta?”, cuestiona una de las dos transexuales a otro de los hombres, que al parecer les había lanzado bromas u ofensas. “Ni la tiene, ni nos hemos metido contigo. Yo soy americana, nacida aquí en la Florida. ¿De dónde eres tú? Ubícate que esto no es Cuba”, se defiende una de las dos mujeres.

“Si sigues voy a llamar al 911, esto es acoso, yo no me he metido contigo”, insiste una de las dos transexuales en medio de las risas generales. 

Uno de los individuos opta entonces por cruzar de mesa y sentarse junto a ellas, a pesar de que le habían dicho que no se atreviera. En ese momento, una de las dos pierde la paciencia y los increpa a ambos: “Conmigo no te equivoques”, le dice aún sin violencia.

“Si sigues hablando te voy a sonar la cara”, le dice entonces al otro individuo que sigue riendo y le responde: “Tócame para que veas, maricón”. Y entonces se desató la batalla campal. La golpiza entre las cuatro personas terminó con uno de los dos hombres llevando la peor parte: ambas transexuales le propinaron una enorme paliza con puños y tacones en la cabeza. 

No se conocen las consecuencias físicas que tuvo este individuo, pero terminó aparentemente sin conocimiento.

El video apareció en la tarde de este lunes en la cuenta de YouTube de Alberto Jaramillo y el Facebook del influencer Antonio Rossi de Holanda, y se ha vuelto extremadamente viral. 

CiberCuba pudo contactar además con una de las dos transexuales involucradas, pero esta se negó a ofrecer información o declaraciones sobre el incidente y pidió no ser identificada. Solo confirmó que a pesar del violento altercado, nadie en el local llamó a la policía mientras ellas estuvieron y no tuvo repercusiones legales esa noche.

Fuente: Cibercuba, Diario el Diverso

#Mexico| 2019: un año lleno de violencia para las personas trans

Acabó otro año. Champaña, uvas, alquitrán. Hay quienes hicimos propósitos, y hay quienes piensan que el cambio de año no tiene algo especial como para plantearse una modificación profunda a la vida. Todos cabemos 😀

Lo que sí es útil de medir el tiempo en años es que permite saber si las cosas van cambiando para poblaciones vulnerables. ¿Cuántos países hoy permiten el matrimonio entre parejas del mismo sexo comparado con hace X cantidad de años? ¿Cuántos países dejaron de criminalizar la homosexualidad este año? ¿Cuántos el año pasado? ¿Qué tanto se ha avanzado?

En este caso les contaré un poco de la comunidad trans, y no precisamente buenas noticias.

Human Rights Campaign (HRC), una asociación civil por los derechos LGBTQ (de la que hablamos un poco acá), publicó ya su reporte A National Epidemic: Fatal Anti-Transgender Violence in the United States in 2019, sobre violencia letal sufrida por la población trans. Cercano al promedio anual de los anteriores siete año, la asociación contabilizó al menos 22 homicidios a personas trans. Y hace énfasis en el “al menos”, pues hay dificultades para detectar homicidios de personas trans: la información es incompleta pues se estima que algunas muertes no se reportan, y otras víctimas no son categorizadas como persona trans (o no binarias), pues las autoridades, medios, o familiares no reconocen correctamente el género de la víctima. El informe presenta datos demográficos de las víctimas, del cual el que me pareció más horroroso es que el 80% de ellas eran menores de 30 años.

En Latinoamérica las cosas no están ni por asomo mejor. En los primeros cuatro meses de 2019 se detectaron dieciséis casos, pero de nuevo, con la posibilidad de que este número no refleje la realidad debido a la discriminación que las personas trans reciben aún habiendo muerto. Viendo los números de los últimos años, México es el segundo lugar más peligroso para las personas trans, sólo por detrás de Brasil.

Y no para ahí la cosa. A finales del año pasado, hubo una gran difusión de voces transfóbicas gracias a la ayuda de la desorientada J.K. Rowling. Gente como ella y las personas a las que apoya abonan al clima de violencia que la población trans sufre día a día.

¿Qué podemos hacer para contrarrestar esto? Educación, educación, y educación. Con trabajar en nuestro círculo social cercano educando sobre la población trans y no binaria, combatiendo mitos y estigmas. Hay también asociaciones y colectivos. Podemos acercarnos para aprender de primera mano, y ayudar cuando esté en nuestras posibilidades.

En el reporte de HRC hay otro dato espeluznante: el 91% de las víctimas de homicidio fueron mujeres trans negras. Cualquiera de ellas podría haber sido Marsha P. Johnson, y quién sabe dónde estaría la lucha de los derechos LGBTQ. Por memoria histórica, por ser población, por ser comunidad, es que debemos alzar la voz.

Fuente: El ClosetLGBTI, Diario El Diverso

Trans, Indígena y Exprostituta, Una Candidata Atípica Al Congreso De Perú

Gahela Cari lleva más de la mitad de su vida luchando contra lo que le han impuesto. Dijeron que como mujer transexual solo podría ser peluquera o prostituta, pero acabó Derecho. En la universidad le negaron un título con su nombre amparados en la ley, ahora ella buscará cambiar las leyes desde el Congreso. Es la primera candidata transgénero e indígena de su país. Con un sombrero decorado con colores andinos y una trenza que bordea su cuello, Gahela recorre las calles de Lima para convencer a señoras y jóvenes de que este 26 de enero voten por ella como diputada. Algunos la sonríen, otras la animan, pero siempre hay quienes intentan incomodar, decir cosas que prefiere no repetir o hasta golpearla.PUBLICIDAD “Hace unos días en una estación del tren me intentaron patear porque a algunos del sector más antiderechos fundamentales de este país no le gusta la igualdad, no le gusta el avance de derechos para las mujeres”, asevera a Efe Cari, sobre la experiencia de esta su primera campaña política por un escaño al Congreso en representación de Lima. UNA VIDA DE LUCHA Gahela nació en Ica hace 27 años. Hija de padres migrantes de la sierra sur, vivió y se educó en dicha ciudad, situada a 300 kilómetros al sur de Lima, hasta que terminó sus estudios de Derecho. Fue Ica la ciudad de sus primeras experiencias de vida y también de sus primeras transiciones, como abandonar su labor de catequista en una iglesia para convertirse en una férrea activista universitaria por los derechos de la población LGBTI. Su lucha la llevó a Lima, donde su figura de activista se hizo más visible cuando en 2017 protestó junto a otras compañeras frente a un Congreso que, dominado entonces por el fujimorismo y sus aliados de derecha y extrema derecha, recomendó derogar un decreto legislativo que endurece las penas a los crímenes de odio y violencia de género. “Nosotros salimos a las calles a reclamar y eso hizo que en la siguiente sesión (los congresistas) cambiaran su voto. Esto prueba que la sociedad civil también tiene un poder de incidencia sólido”, señala Gahela desde el local de campaña del partido de izquierda Juntos por el Perú. CAMPAÑA ‘TRANS’GRESORA Por eso, en su recorrido ‘transgresor’, como llama a sus salidas nocturnas por las calles más oscuras y muchas veces evitadas de Lima, no duda en decirle a la población transgénero que su lucha “por la igualdad” no acabará en el Congreso, porque tampoco empezó allí. “Quien está delante de ustedes no va a empezar un trabajo dentro del Congreso, solo va a continuar con lo que ha hecho en todos estos años”, dice Gahela subida en el escenario de una discoteca gay del centro histórico de Lima, desde donde decenas de jóvenes la aplauden entre gritos. Gahela les promete que, de convertirse en la primera mujer transgénero en llegar al Congreso peruano, trabajará por crear la ley integral de educación sexual para educar en la igualdad y el respeto, y también para que los niños y niñas que vienen detrás de ellas no tengan como única opción de trabajo la prostitución. DERECHO AL TRABAJO Según el Observatorio de Derechos LGBTI de la Universidad Cayetano Heredia, en Perú las mujeres transgénero son la población más vulnerable de la comunidad LGBTI. Las estadísticas de esta organización arrojan que de los 406 casos de violencia reportados contra personas LGBTI, el 46 % corresponde a la población transgénero femenina. Asimismo, debido a la inexistencia de una Ley de Identidad de Género en Perú, estas mujeres no tienen un documento que refleje su identidad, lo cual vulnera sus derechos al trabajo, a la educación y la salud. El 70 % de ellas se dedica al trabajo sexual porque es su única alternativa de empleo; el 50 % ha abandonado los estudios y el 89 % de ellas no tiene ningún tipo de seguro médico. “No es justo que mis hermanas sigan teniendo que elegir entre cortarse el cabello o ejercer la prostitución cuando ninguna de nosotras cuando era niña soñó con eso”, explica Gahela sobre una realidad que ella conoce bien pues lo vivió en su carne “por hambre”. VIOLACIONES PARA COMER “Para mí ejercer la prostitución ha sido la etapa más difícil de mi vida porque es casi como consentir violaciones solamente por tener que comer mañana”, agrega Gahela. Y es que pese a haber terminado la carrera de Derecho, ella no ha podido trabajar como abogada porque su Universidad no le permitió acceder al grado de bachiller con su nombre social, sino que le obliga a usar el nombre que actualmente figura en su documento de identidad. Sin un grado académico, Gahela no puede obtener un título oficial de abogada ni colegiarse, y por lo tanto tampoco ejercer la profesión para la que estudió. “Yo ya no practico la prostitución. Ahora brindo talleres, charlas, conferencias, dicto clases y he visto maneras de cómo gestionarme económicamente”, refiere Gahela. MUJER ANDINA Gahela no siempre utilizó la vestimenta andina que ahora luce. Lo hizo a partir de su proceso de transición, donde vio la necesidad no solo de reconocerse como mujer sino también de reconocer sus orígenes y “luchar por ello”. “Decirte indígena, reconocerte como indígena es luchar también contra el racismo. Para mí, mi cuerpo es político, mi existencia es política. Mi sola presencia incomoda a quienes buscan mantener las cosas como están o retroceder en derechos”, agrega. Todo ese entusiasmo por luchar por las poblaciones en situación de vulnerabilidad, donde Gahela no solo ubica a los movimientos LGBT e indígena, sino también a los adultos mayores, es lo que se refleja en las propuestas escritas en un volante que Gahela reparte a pie hasta antes del amanecer, cuando solo quedan sus “hermanas” en la calle. “Sería bonito que gane” dice a Efe Greisy, una trabajadora sexual transexual con un volante de Gahela en la mano. “Para que todas las trans tengan un futuro mejor, para que las trans chiquillas tengan una vida diferente a lo que ha sido en el pasado”.

Fuente: Vistazo, Diario El Diverso