#Ecuador| ¡Un ‘retoque’ fatal!

A Vannesa Zambrano, una mujer trans de 48 años, le suministraron supuestamente silicona estética. Enseguida se sintió mal, la llevaron al hospital y murió.

La muerte de Vannesa Zambrano, una mujer trans de 48 años, deja un ‘vacío’ en el grupo folclórico Ñuca Trans, fundado por ella en 2007.

Colectivos LGBTI (lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales) lamentaron su partida, ocurrida el pasado viernes 7 de agosto.

Vanessa quiso hacerse unos ‘retoques’ en su cuerpo. Ese día, una persona, aparentemente sin conocimientos profesionales, acudió a su vivienda, en Colinas del Norte, en Quito.

Allí le inyectó supuestamente silicona estética. Pero aquel procedimiento resultó fatal. Pronto la mujer trans, oriunda de Chone, Manabí, empezó a sentirse muy mal. Enseguida la llevaron de emergencia al Hospital Carlos Andrade Marín.

Sin embargo, no pudieron hacer nada para salvarla. Según el parte policial, los agentes acudieron a la casa de salud para realizar el levantamiento del cadáver.

LAS CIRUGÍAS

Geovanni Jaramillo, miembro de la Asociación Bolivarianos Diversos, dijo que no fue irresponsabilidad de la compañera Vanessa no acudir adonde un profesional. Los costos de las cirugías son muy altos.

“Por arreglarse un mentón, tres mil dólares; mientras que ponerse chichis y glúteos cuesta entre los cuatro y cinco mil dólares. Por lo tanto necesitarían unos diez mil dólares, que es muy difícil para ellas obtenerlos, eso las obliga a someterse a una práctica que no es legal”, expresó Jaramillo.

UN LEGADO DE ARTE

La noticia de su muerte se difundió en esta semana por las redes sociales. Causó consternación en agrupaciones activistas, como la Federación Ecuatoriana de Organizaciones LGBTI y Asociación Círculo Crisalys. A esta última perteneció durante varios años.

Sus amigos la recuerdan como una joven muy activa, colaboradora y participativa.

Karla Pillajo, representante de Círculo Crisalys, manifestó que Vanessa impulsó Ñuca Trans, un grupo artístico y cultural. “Algunas compañeras decidieron representar las comparsas y bailes tradicionales de la Sierra, especialmente de las provincias de Pichincha e Imbabura”, señaló.

“Su primera participación fue en el 2007, decidieron dejar a un lado la vestimenta de las plumas y representar luciendo prendas coloridas que pertenecen a nuestra cultura”, comentó Karla.

Es el único grupo de música folclórica conformado por mujeres trans, y varias todavía luchan para no dejarlo morir.

“Con la partida de Vanessa se pierde a una gran integrante y activista, quien por varios años estaba luchando por el bienestar de las mujeres trans”, concluyó Geovanni Jaramillo.

La silicona es el único método para la feminización, por lo tanto pedimos al Gobierno que nos ayude con profesionales, para no realizarlo de manera artesanal”.

KARLA PILLAJO.

Existe el rechazo o el desprecio, cuesta mucho dinero retocarse, por eso los tratamientos o cirugías los realizan clandestinamente”.

GEOVANNI JARAMILLO.

Fuente: Diario Extra, Diario El Diverso

#Ecuador ONG trans dona meriendas y realiza pruebas de VIH en la calle a trans trabajadoras sexuales

El Centro Psico Trans de la Asociación Silueta X, realizó el viernes 31 de Julio de 2020 la entrega de meriendas ambulatorias del 1er Comedor Trans de Ecuador. Esto forma parte de la “Campaña Ambulatoria Trans de Silueta X”, cuyo enfoque es ir a los espacios que generan trabajo las personas trans.

La cocción de los alimentos estuvo a cargo de la Reina de la Comunidad Trans, Mia Dayanara y Zack Elias, Padrino Trans realizó la preparación y entarrinado de la merienda en conjunto con Britany Arias. Así mismo, se realizaron pruebas rápidas ambulatorias de VIH por parte de la organización gracias al apoyo de Zack Elias, que también es coordinador del Centro Psico Trans Ecuador.

En el caso de las pruebas rápidas de las tomadas en ese momento, no existieron reactivos. De haber existido Gracias al trabajo interinstitucional de la Asociación con el Ministerio de Salud, hubiese sido derivada de inmediato a una casa de Salud que disponga la autoridad sanitaria.

La Asociación Silueta X, continuará con su trabajo programático con respecto a las mujeres trans trabajadoras sexuales en Ecuador y en este caso Guayaquil. Para mayor información contactar al 0982001871.

#Argentina| Aseguran que el colectivo trans atraviesa “una situación crítica” en la pandemia

La presidenta de Otrans Argentina, Claudia Vásquez Haro, aseguró que la situación del colectivo trans en este contexto de pandemia es “crítica”, debido a que muchas de ellas están sin trabajo y no tienen acceso a subsidios ni ayuda alimentaria, por lo que se ven obligadas a organizar “jornadas solidarias” para sostener a las más necesitadas.

“Las travestis y trans no han podido ser beneficiadas por la ayuda que se dispuso ante esta pandemia, ni al IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) ni al Potenciar Trabajo; hay cerca de mil compañeras que no pudieron acceder, no sabemos por qué”, explicó a Télam Vasquez Haro.

Puntualizó que en la provincia de Buenos Aires “sólo un 15 por ciento de las compañeras trans recibe la ayuda de un bolsón de alimentos cada 20 días o un mes; todas padecen falta de acceso a un trabajo, a una vivienda, a la salud, a todos los derechos”.

“El 90 por ciento vive y sobrevive de la prostitución y eso causa estragos, las pone en la marginalidad y al ser su único ingreso, porque no consiguen trabajo, cuando empezó la cuarentena ya no pudieron salir y no tienen dinero para comer, no pueden pagar la pieza en la que viven, las echan y vemos del Estado muy poca respuesta, lo que es lamentanble y preocupante”, dijo.

Se organizó una colecta de ropa, muebles, alimentos y materiales para brindar una ayuda.Se organizó una colecta de ropa, muebles, alimentos y materiales para brindar una ayuda.
Las travestis y trans no han podido ser beneficiadas por la ayuda que se dispuso ante esta pandemia.Las travestis y trans no han podido ser beneficiadas por la ayuda que se dispuso ante esta pandemia.

Vázquez Haro organiza jornadas solidarias para sostener a las personas trans que pasan por esta situación.

En este sentido, mencionó el caso de Ghisela Tapia, una joven trans que vive en una casilla de chapas, montada sobre la tierra, en la localidad de Los Hornos, en la periferia de La Plata.

“El caso de Ghisela es muy representativo. Tiene 26 años, hace 2 años que dejó la prostitución porque lo consideraba violento y empezó a cartonear con un carrito. Pero cuando empezó la pandemia, ya no pudo salir a cartonear”, explicó Claudia.

La llegada del frío agravó aún más la situación de Ghisela, quien dormía sobre un colchón tendido sobre la tierra y donde las heladas atravesaban las chapas y mojaban sus pocas prendas de vestir.

La llegada del frío agravó aún más la situación de muchas personas trans que vivien en situaciones precarias.La llegada del frío agravó aún más la situación de muchas personas trans que vivien en situaciones precarias.
El colectivo se ha solidarizado para ofrecer una ayuda a las que menos tienen.El colectivo se ha solidarizado para ofrecer una ayuda a las que menos tienen.

Desde Otrans se organizó una colecta de ropa, muebles, alimentos y materiales que permitieran aislar la casilla de las bajas temperaturas que se registran en la capital bonaerense.

Una empresa de Capital Federal donó varios paneles acústicos y antiincendios, otro una cama con mesas de luz, frazadas, ropa y alimentos .

“Hoy es la primera jornada de lucha por Ghisela, confiamos en armar otras jornadas para mejorar su calidad de vida”, apuntó Vasquez Haro.

Vázquez Haro reclamó la ayuda del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad y del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires e insistió en que la cuarentena “hizo recrudecer la situación de vulnerabilidad que padece el colectivo trans y travesti desde hace años”.

Fuente: Telam, Diario El Diverso

#España| Un grupo de estudiantes hace una colecta para que un compañero trans pueda cambiar su nombre

Andi Bernabe cumplía 18 años en un día laborable. Al salir de casa este lunes, no se esperaba lo que estaba a punto de suceder. Sus compañeros le dieron una sorpresa: estaban todos reunidos en la clase y lo felicitaron al llegar. Andi es trans y salió del armario hace dos años. “Tenemos un regalo para ti, ya que eres un adulto. Hemos conseguido el dinero que necesitas para cambiarte de nombre”, le dijo su amiga. El joven se emocionó tanto con la noticia que se puso a llorar de rodillas. En Texas, donde reside el joven, el cambio de nombre cuesta algo más de 270 euros. “Me hicieron feliz. No podía creérmelo”, afirmó Bernabe a Yahoo.

Fuente: El Pais, Diario El Diverso

#Chile| La conmovedora historia trans de “pepe grillo”, por Sergio Cortés

Mi vecino era un travesti, de maquillaje barato, y ropa repetida. Olía a perfume y axila. Raquítico como una escoba, de pelo largo y mal cuidado. El personaje de la cuadra, a quien todos molestaban, pero nadie se atrevía a enfrentar, simplemente porque él o ella, tenía mucha más calle. Si alguien se burlaba, sacaba voz de hombre, y todos se asustaban, pero luego transformaba en voz de nena y te lanzaba un beso.

Yo le tenía miedo, para mí era como ver un quiltro con arestín. Cuando me mandaban a comprar pan, yo cruzaba a la vereda contraria a la que él (o ella) estaba. Una vez, salí del negocio y estaba afuera, me pidió cien pesos y yo salí arrancando, de hecho, se me quebraron los huevos en el piso al soltar la bolsa. Cada vez que me portaba mal, mi padre me amenazaba que llegaría el travesti de la vuelta y me raptaría. Yo soñaba con eso, despertaba llorando. Mi madre retó a mi taita, le dijo literalmente: No quiero que asustes más al niño con ese fleto.

Pero fui creciendo y el miedo se transformó en una simple omisión. Siempre lo veía en la calle, con la misma ropa, oliendo a perfume y axila. Siempre saludaba, me decía el Pepe Grillo, pero no le daba bola.

Una vez, me metí en un lío con los cabros de otra villa, todo por la rucia de allá, me iban a sacar la cresta. Me pillaron llegando a la población, eran cuatro, me tiraron al suelo y uno sacó una cuchilla, el otro me corrió el polerón y quedé a guata descubierta. Pero en ese instante, apareció el travesti, tres de ellos salieron arrancando, salvo el de la cuchilla, los dos de manera casi tácita tomaron un duelo, el travesti le pegó dos rajazos en la cara y otro en la mano. Me sorprendí, y me quedé ahí, callado. Me quede sólo con él y me dijo: “Te apuesto que es por la rucia de la otra población, ten cuidado, a esa le gusta meter a los niños en tetes”. Le dije gracias, y me pidió cien pesos, tenía cincuenta, se los pasé. Prendió un cigarro y se fue.

Desde ese día, ya lo saludaba, al menos le movía la cabeza, pero si yo iba con alguien, siempre lo negaba. Perfectamente me podría haber dicho algo, pero fue respetuoso, se hacía el loco, al parecer entendía perfectamente lo que él representaba para los demás, pero no le importaba, creo.

Mi madre falleció de un derrame cerebral, de un día para otro. Estábamos en el velorio, y a eso de las 12 de la noche apareció el travesti, fue con unas rosas que había sacado de por ahí. Nadie dijo nada, salvo yo, que le dije gracias, me esbozó una sonrisa y se fue. En el funeral, mientras estábamos en el desgarrador entierro, vi que desde unos metro más allá estaba aquel tipo fumándose un cigarro, y a lo lejos me preguntó ¿Estás bien? Yo le hice un gesto de “sí”.

Ya tenía 15, y aun no daba mi primer beso, y la única que me daba chances era la rucia con la que me había metido alguna vez en problemas, no sabía cómo hacerlo. Yo creo que el travesti me miró por mucho tiempo que ya me conocía de memoria. Recuerdo que se me acercó y me dijo: “Parece que aún no te haces respetar mi Pepe Grillo”. Me tomó de la cintura, y me asusté: “Así la agarras y le das un beso”, yo le dije que se podía sentir abusada, o algo así, me dijo que no fuera leso, que ella hace rato me daba chances, era yo el pajarón.

Crucé la villa, entre todos esos flaites, me acerqué a la rucia, la tomé de la cintura y le chanté el beso. La solté, puso cara de contenta, y salí arrancando. Venían como diez, y el travesti los espero a la entrada de mi población… ahí nadie fue capaz de entrar. Me gritaban que me defendía detrás de la falda de un “caballo”. Me preguntó cómo me fue y le dije que bien, se puso a reír y me dijo que ya estaba grande.

Mi papá veía el partido de la U con el Colo, mientras yo, sacaba carne de la parrila y las guardaba en una servilleta, salía escondido y se las pasaba a esta “loca”

Crecí.

Me transformé en un cabro de 18, estudiaba en Santiago, y cuando volvía a Chillán, ahí estaba. Cara dura me decía que el “Pepe Grillo” estaba guapo, yo me reía no más. Y todas las vueltas era lo mismo. En los veranos salía con short a tomarme una chela en la puerta, y le tiraba una lata. Estaba bueno para toser, le dije que dejara el cigarro, pero él ni ahí.

Cuando había platos únicos, él se ofrecía a ayudar para cocinar, pero todos lo negaban. Yo le dije a mis tías que lo dejaran, pero pusieron el grito en el cielo, que estaba cochino, quizás con que cosa.

Era marzo, y me preguntó que porque no me iba a Santiago, le dije que no había lucas, mi taita estaba hasta el pico con deudas, yo estaba obligado a trabajar. Me dijo que eso no era posible, así que me pasó mil doscientos pesos en monedas de diez y cincuenta. No sé en qué espacio vivía, pero se notaba que no entendía mucho, yo me puse a reír, no sé, su gesto me puso contento. Caché que era como un perro golpeado, de la calle, ignorante del universo, pero siempre fiel con la gente de la villa.

Armamos un negocio con mi taita, un almacén, y nos faltaba alguien que hiciera aseo, yo le dije que le diera la pega… pero mi viejo se negó, tajantemente. Traté de hacerle ver que era buena persona, que le dieran una oportunidad. Mi papá a regañadientes aceptó. Le presté la ducha y le compré ropa nueva. Se cortó el pelo y parecía otro. Pero su gesticulación era la misma de siempre, con esa voz alharaca contando mentiras divertidas.

Mi papá se acostumbró, igual los tiempos habían cambiado, de ser un bicho raro pasó a ser persona.

Desde ahí todos le daban pega en la población, alguno que otro favor pagado, y este se gastaba la plata en cigarros, pero se veía contento.

Pude volver a la universidad, estaba ya en el último año.

Regresé a Chillán, con una noticia, iba a ser papá. Mi taita me felicitó y esta “loca” también, me dijo que me iba a tener un regalo para mi guagua, que lo esperara.

Al otro día, desperté a ayudar a mi viejo al almacén, y este loco no había llegado a trabajar. Según mi papá, quizás se había quedado borracho, por ahí. Pero lo conocía, era extraño que saliera de la villa.

Las horas pasaban y no aparecía. Hasta que se acercó carabineros, preguntándonos si conocíamos a un tal Cristian Lumier, mi papá dijo que no… pero yo sí, era su nombre. Pregunté qué pasaba…

… Lo encontraron tirado, lleno de cicatrices, apuñalado en todos lados, con una botella que le atravesó el ano, con la nariz partida en dos, sin dientes… y con un paquete de pañales a su lado… Aún me duele el corazón.

Se fue parte de mi, me lo arrebataron. Se fue mi infancia, se fue la mitad de mi vida con ella. Sentí y siento un vacío, y que nunca pensé que ella estaba a cargo de llenar.

No dije nada, mi padre tampoco. Estaba mudo, hipnotizado, pregunté donde había pasado, pensé que quizás fueron los de al frente, pero no… desconocidos, a quienes nunca encontraron, y que no sé si hayan ubicado con tanto ímpetu, después de todo ella solo era un vagabundo, disfrazado, una loca que de alguna forma tenía que morir, daba lo mismo si en el río o en la calle.

No hice nada, aún estaba sin decir nada.

La gente de la villa juntó dinero, sumada a la que una vecina consiguió en la municipalidad, con eso pudimos darle un entierro digno. Llegaron muchos travestis, uno que otro personaje de la ciudad. Quise llorar, pero nadie lo hacía, porque simplemente a nadie le importaba tanto, sentí vergüenza de hacerlo. Me aguanté la pena, me tragué la saliva y me fui a casa. No podía dejar de dormir. Me dolía la cabeza, la pena me tenía un tanto agripado.

Me senté afuera, muy tarde y vi entrar a un perro, se veía mal tratado y no se quería acercar. Lo llamé, pero no se decidía. Entré a la casa y saqué un pedazo de carne, lo dejé a mi lado y empezó a comer, le acaricié la cabeza… y mi pena se desató, y mis lágrimas empezaron a salir desde mi corazón, para desembocar en el lomo de aquel perro.

Perdóname. Mi perrito guacho, mi loca, mi angelito guardián. Mi personaje principal. Mi musa preferida. Te tenías que morir de cáncer al pulmón, no así, humillado, como cachorrito envenenado. Cada vez que sueño contigo, ya no eres esa pesadilla que me despertaba a gritos, sino que esa bella princesa que corre por la luna y que sigo por el universo y que repito mil veces que te quiero. Mi amiga fiel, la contadora de cuentos, mi bella hermana, aquella que dejó su sombra en la entrada de esta villa y que me espera para decirme mi Pepe Grillo.

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“Pepe Grillo”

Autor: El Borrador

Instagram @elborradoroficial

#Perú| Transmasculino presenta denuncia contra Discoteca “Vale Todo Down Town” por transfóbica

Transfobia. Un joven trans formalizó su denuncia debido a que personal de seguridad de la discoteca Valetodo DownTown no respetó su identidad.

Un nuevo caso de transfobia en el Perú. Luego que un joven transgénero fue víctima de discriminación en la discoteca ValeTodo DownTown en Miraflores, finalmente, ha presentado su denuncia formal ante la municipalidad del distrito.

Amparado en la ordenanza N°437 del municipio que “promueve el respeto a la igualdad y prohíbe toda forma de discriminación en el distrito”, Emil Fabianne acudió para que este caso no quede impune, y así se tomen las medidas necesarias del caso.

“Yo no voy a permitir que esto se siga dando, y mucho menos en una discoteca que supuestamente protege a las personas LGBTI+”, dijo en un video publicado en su cuenta personal.

“Estoy aquí para que esto [discriminación transfóbica] pueda parar de una vez. Yo no he recibido ningún tipo de disculpa pública por lo que se me ha agredido. También ha salido un video con argumentos totalmente falsos en los que se me vuelve a revictimizar”, añadió.

Transfobia en discoteca ValeTodo DownTown

Como se recuerda, el sábado pasado, Emil denunció a través de sus redes sociales haber sido víctima de discriminación por parte de los agentes de seguridad de la discoteca miraflorina. Luego que uno de ellos pidiera a los asistentes que realizaran una cola para mujeres y hombres, decidió ubicarse en la segunda fila porque él se identifica así.

A pesar que le explicó que es un hombre trans, en reiteradas ocasiones el guardia continuaba afirmando que era mujer y llamándolo por el nombre que aparece en su DNI, con el cual no se siente identificado.

“Me pide el DNI, se lo doy y empieza con el discurso de que ‘tú eres mujer’ y me empieza a llamar con el nombre que sale en mi DNI. Le explico, le explicamos, aún así no quiere entender. Sigue diciendo lo mismo reiteradas veces y gritándolo. Todas las personas estaban oyendo todo esto. Estaban oyendo un nombre que no es mi nombre”, narró en un video difundido en sus redes sociales.

El hombre al que denunció le dijo que debe esperar en la otra cola porque era mujer. Emil, nombre con el que se identifica la víctima de transfobia, acudió a esa fila, donde el sujeto se acercó para hostigarlo.

“Después de todo esto, que es una vulneración a mi identidad, una falta total de respeto, ingreso, Kat también ingresa. Hay solo cola de chicas, hago la cola de chicas porque no tengo ningún problema con que me revise una mujer y el hombre continúa hostigándonos. Se aproxima a nosotras a decirnos ‘¿ves? estás en la cola de mujeres porque eres mujer’”, contó indignado.

ValeTodo DownTown responde

Luego de dos días de haber ocurrido el hecho, la discoteca ValeTodo DownTown lanzó un comunicado en el que recalcan el “rechazo de actos en los que una persona se ve afectada al no poder reconocerse tal y como se perciben en situaciones como ir a votar, ir al banco, sacar documentos, viajar, etc”.

Asimismo, comunicaron que iban a despedir a los que vulneraron la identidad de género del muchacho, y que además, capacitarán a sus colaboradores para que no vuelvan a cometer actos discriminatorios.

Transfobia en televisión peruana: reportaje de ‘Al sexto día’ violenta y se burla de la comunidad LGTBI

El pasado sábado 18 de enero, el programa ‘Al sexto día’, que conduce la periodista Mónica Cabrejos, emitió un reportaje con un fuerte mensaje transfóbico que violenta y refuerza los estereotipos contra las personas transgénero y la comunidad LGTBI.

En el informe, que a diferencia de los otros que se emitieron ese mismo día, ya no se encuentra en el canal de Youtube del programa, el reportero reta a tres mujeres trans ir a la playa en bikini. En la siguiente nota, te contamos por qué este tipo de reportajes vulnera y expone a la comunidad trans a situaciones acoso y violencia.

”Podrían vivir en el mismo barrio donde usted vive”, inicia diciendo el reportero de ‘Al sexto día’. Segundos después, aparecen tres mujeres transgénero caminando por una plaza, mientras son seguidas por una cámara que se enfoca casi totalmente en sus cuerpos.

”¡Apariencias engañosas! Travestis se lucen en bikinis en las playas de Costa Verde” es el titulo del reportaje, que utiliza una terminología incorrecta entre ‘travesti’ y ‘transgénero’ y que tiene como objetivo registrar la reacción de otros veraneantes a ‘’cualquier detalle que las pueda delatar’’, como dice el reportero.

”El fondo del supuesto experimento social del reportaje era ver si la gente podía reconocer la identidad de género de las compañeras; situación que patologiza y estigmatiza la vivencia de las personas trans en el Perú, con cifras alarmantes en relación a violencia y muchas seguidas de crímenes”, afirma Miluska Luzquiños, activista trans y feminista.

Como indica Luzquiños, el reportaje tenía como consigna ver cuantos hombres podían ser engañados y cuántos reconocían que las mujeres eran transgénero, acción que frivoliza la situación de vulnerabilidad que atraviesa esta comunidad por tener una identidad distinta a la que les fue otorgada biológicamente.

Fuente: La República, Diario el Diverso

#Argentina| Buenos Aires tendrá Día de niñxs y adolescentes trans

En la ciudad de Buenos Aires, Capital de Argentina, se instituyó el 29 de octubre de cada año como “Día de la Promoción de los Derechos de las Infancias y Adolescencias Trans”.

Mediante un comunicado, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires explicó que la ley determina que el Poder Ejecutivo de la capital debe realizar cada año actividades y campañas de difusión y visibilización que promuevan la plena integración y el pleno goce de los derechos de las infancias y adolescencias trans.

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“Las campañas de concientización deben involucrar, entre otras actividades, capacitaciones a personas que se desempeñan en los ámbitos de la educación, la salud, el deporte, el arte y otras áreas destinadas a infancia y adolescencia”, dicta la ley.

Además señala que esta fecha debe ser inscrita en el calendario escolar oficial y el Gobierno deberá publicar de un informe anual sobre las políticas estatales destinadas a la promoción de los derechos de esta población.

Estos postulados quedan asentados en la ley de la Ciudad N° 6276, la cual fue aprobada el pasado 5 de diciembre de 2019 con 49 votos a favor, cero en contra y dos abstenciones.

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Fuente: Seis Franjas, Diario El Diverso

#Colombia| “Creía que un día amanecería y tendría pene”

Quien no conozca a Valentino Ramos Domínguez y al cruzarse con él en la calle sienta una atracción súbita por su cuerpo tonificado o sus ojos color avellana, quizá jamás piense, ni siquiera por un segundo, que hace 30 años ese muchacho de 1.67 metros ganó un concurso de disfraces vistiendo un traje blanco de pastorcita, con colas largas en el cabello y mejillas ruborizadas, distantes de su actual apariencia.

Quien no conozca a Valentino nunca imaginará que sus padres lo llamaban María Isabel, la dueña del cuerpo en el que este abogado de 34 años pagó arriendo hasta el instante mismo en el que decidió mostrarse tal cual como se sentía, como siempre se sintió y como le contó a COLOR CARIBE.

Valentino, criado en su natal Puerto Colombia (Atlántico), se levantaba por las mañanas, veía su cuerpo, lo contemplaba y le decía a su mamá que era un varón, que anhelaba ser varón. “Creía que el pene me iba a crecer en cualquier momento, que un día amanecería y tendría mi pene”.

Ramos, de sexo femenino asignado al nacer, asegura que su identidad de género siempre se enrutó al masculino, lo que claramente le trajo consecuencias no deseadas.

“Al año siguiente de expresar que soñaba con ser un varón, como a los 6 años, comenzaron las terapias con los sicólogos”, recordó Valentino, quien pasó por las manos de cuatro profesionales a lo largo de su niñez y adolescencia. “La primera sicóloga creo que comprendía mi caso, por lo menos con los juguetes me daba libertad, obviamente no cogía los chocoritos ni las muñecas”.

El entendimiento de esa primera sicóloga no cayó bien en los padres de Valentino, señores de provincia que no estaban preparados para afrontar la situación de quien para ellos era la segunda de tres mujeres. “Me cambiaron de sicólogo una y otra vez, hasta que a los 14 años decidí no ir a ninguna otra terapia”.

Valentino no tenía protección en su hogar, porque no sabían cómo protegerlo, y en su comunidad se fue convirtiendo en blanco de discriminación. “En el colegio me decían arepera o candor. En noveno, una niña me tenía harto y en uno de sus matoneos la ataqué, le aruñé la cara, su familia peleó con la mía y terminé expulsado del Cisneros de Puerto Colombia”.

El sistema falló. A Valentino lo llamaban arepera -que incluso para referirse a lesbianas está mal-, porque ni siquiera comprendían que su condición no pasaba por la homosexualidad, sino por identidad género, para colmo de males, la dirección del colegio lo expulsó, no defendió su integridad y por si fuera poco, sus padres le prohibieron contacto alguno con otros contemporáneos.

Ramos perdió por todos lados, lo que ocurre con frecuencia con las personas trans, pues su expresión de género tiende a ser más notoria con respecto a otras personas LGBT.

Valentino tuvo paz cuando cursó undécimo grado, cuando le mostró a la sociedad lo que querían ver, en ese instante en el que ‘encajó’ en sus cánones, cuando inició un noviazgo con un chico. “Él era gay y nos gustamos. De cierta forma, sin ser planeado, esta relación nos ayudó a llevar las cosas de una mejor manera en nuestros entornos familiares”.

Pero Valentino no consiguió novio para darle gusto a la sociedad, para nada, simplemente sintió atracción afectiva y física, lo que no implica condicionantes de sexo, identidad o género. Es más, mientras cursó la carrera de derecho en la Universidad del Atlántico, se enamoró por primera vez de una mujer.

Ramos se graduó en 2008 y en 2009 ya residía en Bogotá, donde halló la libertad de expresión que ansiaba y su crecimiento profesional. Aunque nunca sufrió discriminación, el tema de papeles y documentos siempre resultó un problema, pues es Valentino, pero sus credenciales dicen María Isabel, otro eterno tormento de las personas trans.

“Irme a Bogotá me ayudó incluso en el vínculo con mis padres, con los que llevo una relación estable. De hecho, me llaman hijo, algo que es muy lindo: no olvidaré cuando un día en la tienda en la que trabajábamos, mi madre me dijo ‘bueno, debo llamarte hijo y acostumbrarme’, la abracé y besé”, comentó Valentino, quien comenzó su transición en 2013.

Ramos, el mismo que tomó una cuchara caliente “para quemar las piedrecitas de las tetillas y evitar que crecieran senos grandes”, es un destacado abogado con especialización en derecho internacional aplicable a conflictos armados, además es auditor en salud y experto en implementación de políticas públicas LGBT, con incidencias en decretos de ley en favor de esta población.

“Dentro de mi activismo aparece la asesoría jurídica gratuita a hombres trans”, añadió Valentino, que a pesar de su gran formación debe afrontar las limitaciones laborales de un mercado que no asume el compromiso de generar empleos a personas trans.

Un claro ejemplo de persistencia, determinación y amor propio, ese es Valentino, quien luchó con toallas sanitarias extragrandes para que los rasgos biológicos no empañaran su identidad de género, que se aferró a su sentir de la manera que pudo según la circunstancia. “Una de las cosas por las que me gustaba disfrazarme de niño era que podía ser personajes masculinos como el Power Ranger Rojo”, evocó.

“Mi vida pasó varios momentos: primero por la conciencia del cuerpo que tengo y sus realidades, de lo que yo no quería de ese cuerpo; la represión de mis padres para amoldarme a la feminidad obligada; construir mi yo en la soledad de Bogotá, quitarme los miedos y estigmas; vino la aceptación de la violencia externa; apareció la etapa transformista, marcada con el corte de cabello; y finalmente el inicio de mi transición”, finalizó Valentino.

Fuente: Diario El Diverso, Color Caribe

#México| Quinceañera TRANS impacta en horario familiar

El programa Como dice el dicho, por primera vez en la televisión abierta, mostró a una quinceañera transgénero, situación que causó revuelo en las redes sociales, además de que se convirtió en uno de los capítulos más vistos de la última temporada.

Hay que destacar que fue el actor Santiago Emiliano fue el encargado de interpretar a Gabriel, quien está a punto de cumplir quince años y desea festejarlo como quinceañera, pues se siente identificado con el género opuesto.

Tal parece que en este 2020,  la décima temporada de Como dice el dicho está arrasando con la audiencia, pues según su productor Emmanuel Duprez, el proyecto iría un poco más allá en este año  y lo ha cumplido con uno de los capítulos que más ha sorprendido al público y generado conversaciones en redes sociales.

El episodio titulado ‘A quien no ama a sus parientes, deben romperle los dientes’ logró dignificar a los adolescentes que se sienten identificados con este caso, donde Gabriel se identifica con el género opuesto al que nació.

El productor platicó en entrevista para Las Estrellas, que en la historia se ve cómo un niño se siente niña, por lo que pide festejar como una quinceañera, pero se muestra el coraje de la gente que está a su alrededor: “Este capítulo te muestra todas estas facetas de los que vivimos en una sociedad que rechaza de una manera u otra algo que no es natural para ellos”.

El actor Santiago Emiliano platicó que interpretar a este polémico personaje representó todo un reto, ya que tuvo que transformarse completamente para lucir como toda una chica de quince años, así lo detalló el mismo:

“Después de algunos dichos que he hecho, Gabriel ha sido mi personaje favorito, es muy único, un niño que siempre ha deseado cumplir su sueño, que debe pasar por muchos obstáculos para ser feliz, pero finalmente lo logra, y logra que su padre sea consciente y que finalmente lo apoye”.

Cabe destacar que el actor resaltó la importancia de representar a un miembro de la comunidad LGBT+ en televisión abierta y la repercusión que ha tenido en la gente; dijo que incluso en redes sociales lo han apoyado mucho, al igual que su familia y amigos.

Fuente: La Verdad

niña trans en televisión impacta en méxico

#España| “Tenía una niña muy triste y ahora tengo un hijo súper feliz”

Tiene claro lo que quiere y habla con la seguridad que le da contar su historia en primera persona. En una conversación que dura cerca de hora y media, se emociona en más de una ocasión al recordar la “impotencia” y “rabia” que ha sentido al ver el trato discriminatorio hacia su hijo por “el simple hecho de ser diferente”.

Nunca hubiera pensado que iba a vivir lo que ha pasado en el último año, pero da gracias por ello, porque ha conseguido tener un hijo “súper feliz”, con el que “todo es más fácil” a pesar de que está en plena adolescencia.

La madre del menor durante su charla.
La madre del menor durante su charla. / ALBERTO DOMÍNGUEZ

“Soy madre de un menor trans y quiero contar qué es un proceso de duelo”. Así comienza el vídeo que Noelia subió a red hace menos de dos semanas para compartir su experiencia y con ella poder “normalizar en la medida de lo posible” la realidad de su hijo. Se le rompe la voz cada vez que lo explica, porque produce sentimientos contradictorios. Y ahí está el quid de la cuestión.

Hace casi un año que le cambió la vida. Había padecido los efectos del bullying a su hija de 13 años. “Lo pasó muy mal, la maltrataron y ella normalizó la situación”. Fueron meses difíciles hasta que cambió de centro escolar. “Allí empezó una nueva forma de vivir”, “comenzó a ser ella”. Y la vida dio un giro de 180 grados.

Noelia recuerda perfectamente el día, el momento, la situación. Sabía que algo pasaba y se fue a comer con su hija. Le insistió para que se lo contase y fue entonces cuando la pequeña comenzó a llorar y le dijo una frase que se le “tatuó” : “Te juro que rezo todos los días por ser hetero y femenina, pero no me sale, mamá. Yo no quiero defraudar a nadie”. En ese momento del relato, a Noelia se le quiebra la voz de nuevo. Es el punto de inflexión en su vida familiar, en su relación con los amigos, con el entorno, con los vecinos y con sus padres y resto de parientes cercanos.

NOELIA DESCRIBE EL PROCESO

“Mi hija ha sufrido ‘bullying’ en el colegio, la han maltratado y ella lo ha normalizado. Lo ha pasado muy mal”

“Se pasa un proceso de duelo porque aunque ganas un hijo estupendo, pierdes a una hija para siempre” 

“La ineficacia y la falta de escrúpulos de muchos trabajadores de la Administración es inadmisible”

“Fue una conversación súper bonita –describe Noelia–. Le dije que debía hablar con su padre. Le pregunté cómo quería que le llamáramos, porque era ella la que iba a marcar los tiempos”. Entonces tenía 14 años y optó por seguir siendo Isa. “Como es lógico, la historia cuando llega te viene grande, como a cualquier padre. No sabes muy bien lo que es, si realmente se siente así o si es por una moda de no ser normal…”.

Noelia empezó a buscar información sobre la transexualidad, a hablar con gente y fue cuando se enteró de la organización de un encuentro de familias de menores transexuales en Sevilla. “Ahí me di cuenta de que no era un capricho, de que Isa se sentía así… Ves a los niños y lo tienes claro… Son tan naturales, tan abiertos…”.

Su visión sobre la transexualildad cambió. “No fue fácil” y de hecho a su marido le provocó casi una depresión, pero “es normal por el absoluto desconocimiento que hay en la sociedad”. A partir de entonces, comenzó a informarse y a dar pasos para poder modificar la documentación de Isa, que decidió el cambio de su nombre el día de cumplía 15 años, el 2 de mayo del año pasado. A partir de entonces fue Alex.

Desde entonces, Noelia ha interiorizado que su hijo “es otra persona”. Por eso echa “tanto de menos” a Isa y pasa por ese “duelo” que intentó explicar en los cuatro minutos que dura el vídeo que colgó el 2 de enero en la red.

El cambio

“Tenía una niña triste, toda mi vida, y como madre, eso te marca mucho porque no sabes qué hacer. La trataron mal –insiste– y ella lo normalizó…” Sin embargo, “ahora tengo un niño súper feliz, extrovertido; Alex se vuelve súper abierto y era muy introvertido. Es muy agradable y mi hija era muy desagradable, creo que por un mecanismo de defensa. Es cariñosísimo, que no lo era antes”. Al describir a su hijo se le enciende la mirada y da “gracias a Dios” por el hijo que tiene, pero no puede evitar echar de menos a Isa, “no porque sea mejor ni peor, sino porque la he perdido para siempre”. Y ahí está su duelo.

Noelia ha querido compartir a través de Huelva Información su experiencia porque cree que “es necesario que en la sociedad aprendamos a convivir” y sobre todo porque quiere evitar el “calvario” por el que ha tenido que pasar para tramitar la documentación nueva de su hijo “por el simple hecho de que estamos acostumbrados a algo diferente”.

Hace un llamamiento a las administraciones para que formen a sus trabajadores y “no hagan pasar a niños lo que yo he tenido que soportar”. Y es que Noelia se ha “hartado de llorar”. Ha sido “correcta”; se ha “esforzado” en ello, pero ha terminado “harta”, “impotente”, porque en un trámite “que tendría que haber tardado tres días” ha tenido que “esperar meses” y eso “ha provocado que Alex no haya querido ir a Urgencias a pesar de tener un dolor insoportable, por el simple hecho de no tener que dar explicaciones. Son niños –se lamenta– y la ineficacia y falta de escrúpulos de muchos profesionales de la Administración con los que me he encontrado es inadmisible”. Piensa que en los organismos oficiales hace falta “mucha formación”, porque “no son conscientes de la trascendencia que tiene su mala praxis”. 

Echa la vista atrás y resopla por “todo lo que ha pasado” en este ultimo año. Pero su mensaje, a pesar de todo, es positivo: “Me he encontrado más miedo que intolerancia y soy feliz. Tengo un hijo al que quiero con locura y, lo más importante, es súper feliz”.

Fuente: Huelva, Diario El Diverso