La profesora del cole de mi hijo, la mujer con la que me voy a casar

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Mi vida amorosa siempre ha sido un poco caótica, lo reconozco. Por alguna razón son muy exigente, más que la media, y me aburro rápido.

Hasta hace tres años solo había estado con hombres, es más, viví con uno durante ocho años y hasta tuvimos un hijo, mi pequeño hombrecito que hoy tiene siete.

Su padre y yo nos separamos casi al momento en que lo tuvimos, nuestro lazo no pudo soportar las exigencias de la crianza y a mi su sola presencia ya me ponía de mal humor. Sé que no se enfadará cuando lea esto, a día de hoy somos buenos amigos. Está casado con una mujer menos lesbiana (o bisexual) que yo, y van a tener una niña a la que espero que le pongan mi nombre, ya que gracias a mi orientación sexual están juntos.

Se podría decir que mi vida empezó otra vez el día que conocí a esa mujer tan especial que daba clases a mi hijo en su primer año de infantil. Una morena que tenía la sonrisa más sensual y preciosa que yo había visto en mi vida.

Me sorprendió cuando al tiempo me enteré que nuestra profe se estaba divorciando de su esposa. ¡Era lesbiana! Y sí, mea culpa, reconozco que yo misma tenía prejuicios hasta ese entonces y no me imaginaba que ese mujerón podía ser lesbiana

Yo soy una mujer de objetivos claros. Cuando algo se me mete entre ceja y ceja es difícil sacarme de ahí. Así que me acerqué a ella lo máximo posible. A ella le causaba gracia mi intento de conocerla mejor pero era muy profesional así que para decirlo de otra manera más real: no me hacía ni caso.

Pero sentir esa atracción tan brutal por ella me hizo replantearme varias cosas y abrirme a un mundo que me pareció totalmente de ensueño, el mundo lésbico. Me lie y me hice amiga de mujeres fascinantes, pero en mi cabeza seguía esa profesora que me tenía enamorada.

Yo soy bastante directa, para lo bueno y lo malo. Y no me cortaba en contarle cómo iba conociendo chicas pero que ninguna era como ella. Ella simplemente se reía, pero en el fondo sabía que mi desparpajo la atraía.

Un día, cuando recogía a mi niño (que ya estaba en segundo de infantil), me dijo que había un festival lésbico y que podía interesarme. Ella iba a ir. Decidí tomármelo como un «paso» de su parte.

Era la primera vez que nos veíamos fuera del contexto cole y niños. Estaba preciosa y yo no quería dejar pasar esa oportunidad. La seducción se me da bien, así que usé todas mis armas y… resultó.

De esto ya ha pasado tiempo. Y no es usar palabras comunes decir que cada vez ha ido a mejor. Este octubre nos vamos a casar. Mi hijo más feliz no puede estar, fue su profe durante tres años, la adora.

De su matrimonio anterior tiene dos hijas, en custodia compartida. Así que si pensáis que la vida no da sorpresas, pensad en mi, en una tía aburrida que pensaba que era heterosexual, y que ahora vive con una mujer preciosa, tres niños y un loro.

Fuente: Madres Lesbianas, Diario El Diverso.

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