#Mundo|Argentina y Chile le dan una “luz de esperanza” a las personas LGBTIQ+, pero aún falta mucho

Las organizaciones y comunidades LGBTIQ+ celebraron este miércoles (21.07.2021) los avances conseguidos en materia de derechos de las diversidades sexuales e identidad de género, especialmente en dos países latinoamericanos.

Chile dio un gran paso para convertirse en el octavo país de la región en permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo. El Senado chileno aprobó un proyecto de Matrimonio Igualitario que contempla la adopción homoparental y que llevaba casi 5 años sin ser discutido en el Congreso.

La iniciativa, que había recibido sorpresivamente el “carácter de urgencia” por parte del presidente de ese país, el centroderechista Sebastián Piñera, deberá ser ahora ratificada en última instancia por la Cámara Baja. Actualmente, Chile cuenta solamente con un “Acuerdo de Unión Civil”.

Al otro lado de la Cordillera de Los Andes, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, presentó la nueva cédula nacional de identidad (DNI) para personas no binarias. De esta forma, Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en adoptar un documento oficial que reconoce a personas que no se identifican ni con el género masculino ni el femenino. En vez de “M” o “F”, se utilizará una “X”.

“Es un paso que estamos dando que espero que termine el día en el que en el DNI a nadie se le pregunte si es hombre, mujer o lo que sea. Porque es eso lo que realmente tenemos que conseguir. ¿Qué le importa al Estado saber la orientación sexual de sus ciudadanos?”, declaró Fernández en la presentación de la nueva legislación.

Un gran avance, pero falta mucho

A pesar de los progresos que ha experimentado la región en los últimos años en cuanto a las leyes que protegen y reconocen los derechos de las diversidades sexuales, “aún falta mucho para alcanzar las condiciones mínimas de igualdad”, afirmó a DW Ramón Gómez, vocero del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual en Chile (Movilh).

“Por cierto que los distintos avances generan la esperanza de que las nuevas generaciones LGBTIQ+ de la región tendrán, y están teniendo, mejores condiciones de vida. Sin embargo, no puede perderse de vista que su realidad ha sido muy desigual”, agregó.

En tanto, en conversación con DW, la Directora Ejecutiva de la ONG chilena Fundación Iguales, Isabel Amor, concuerda: “Me parece que cada paso que se da en América Latina hacia la plena integración de la diversidad sexual y de género es una luz de esperanza para todos. Sin embargo, y si bien los avances nos dan fuerza para seguir adelante, esto también nos podría obnubilar en relación a todo lo que falta en otros países hermanos, como Perú o Bolivia”.

¿Qué repercusión tienen estas leyes en otros países de la región?

Para los activistas y expertos en la materia, las leyes impulsadas en países como Argentina, una nación pionera en cuanto a reconocer los derechos de personas LGBTIQ+, podrían tener una fuerte repercusión en otros Estados latinoamericanos.

Así lo cree Ramón Gómez, quien tiene “la esperanza de que los cambios estructurales en algunos Estados terminarán, tarde o temprano, repercutiendo en todos los de América Latina”, como por ejemplo, cuando Argentina aprobó en 2010 el matrimonio entre personas del mismo sexo y se convirtió en el primero en la región

“Esperamos poder ser referentes para países que necesitan un poco de esperanza en América Latina y el Caribe y que estas victorias vayan animando a los activistas y políticos para poder cumplir en la región con las cuestiones que indicó la CIDH en esta materia: todas las instancias, oportunidades y beneficios que se le entregan a parejas heterosexuales se le entregan también a las que no lo son”, señaló Amor.

¿Cómo poner fin a la discriminación hacia personas LGBTIQ+?

A pesar de las políticas y leyes impulsadas por cada país para su protección, la discriminación, la fobia y los ataques violentos hacia las comunidades LGBTIQ+ persisten en toda la región: “¿Se puede poner fin a la discriminación?”, se preguntó el vocero del Movilh. “Difícil de responder al recordar que, a diferencia de la causa LGBTIQ+ que apenas suma décadas, las mujeres y los pueblos originarios llevan siglos luchando por la igualdad plena y aún no la consiguen debido a las resistencias de distintos sectores que siguen teniendo importantes cuotas de poder”, reflexionó Gómez.

En tanto, Amor tiene mayores expectativas: “Sí se le puede poner fin a la discriminación porque generalmente se basa en prejuicios que no se condicen necesariamente con la realidad”, declaró. Y añadió como conclusión: “Creo que la educación, la conversación y los medios de comunicación son parte de un circuito que lograría terminar con la violencia y odio hacia la orientación sexual o identidad de género de una persona”.

Fuentes: DW ,Diario El Diverso.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. feminiateo dice:

    Argentina y ahora Chile son dos faros de respeto que iluminan con sus leyes a los demás países pero sigue existiendo demasiado machismo y LGBTfobia en la sociedad. Tendríamos que reducirlos. Las personas que no respondemos a lo que el heteropatriarcado esperaría de nosotras tenemos que estar más organizadas, al menos tanto como la gente conservadora, que se reúne un rato todos los fines de semana en sus templos. En torno a una nueva religión atea/agnóstica, no dogmática, feminista, antirracista, ecologista y aliada de los movimientos LGTBIQ, lo conseguiríamos, y seguramente se formarían muchas comunidades. En infinito5.home.blog escribo sobre ella.

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