#El Salvador| Histórico: una mujer trans y un hombre gay aspiran a convertirse en diputadxs en El Salvador

Alejandra Menjívar y Erick Iván Ortiz competirán el 28 de febrero en las elecciones nacionales. Ella busca una diputación en el Parlacen y él en la Asamblea Legislativa. Su candidatura ocurre en un momento crucial para la democracia salvadoreña.

Por Stanley Luna

Las elecciones para alcaldes y diputados del 28 de febrero en El Salvador, por primera vez, contarán con la representación de una mujer trans y un hombre abiertamente gay. Se trata de Alejandra Menjívar, candidata a diputada por el Parlamento Centroamericano (Parlacen), y Erick Iván Ortiz, quien corre por una diputación para la Asamblea Legislativa.

De ser elegidos funcionarixs, ambxs tienen en su agenda temas que son una deuda para la población LGBTI en el país: llevar a discusión la Ley de Identidad de Género –de la cual existe un anteproyecto desde 2018 en el Congreso-, generar mecanismos de protección para las disidencias sexuales y que el país atienda resoluciones internacionales, que, por ley, tiene la obligación de cumplir.

Menjívar tiene 34 años y es candidata al Parlacen por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), el partido de izquierda en el que milita desde 2008 y del que es Secretaria Nacional de la Diversidad Sexual y Género.

Trabajó en la construcción del plan de gobierno de Mauricio Funes, el primer expresidente de izquierda salvadoreño, que gobernó entre 2009 y 2011, y hoy se encuentra asilado en Nicaragua tras acusaciones de corrupción.

En 2009, la hoy candidata comenzó como voluntaria en un proyecto con la Asociación Solidaria para Impulsar el Desarrollo Humano (Aspidh Arcoíris Trans) y a involucrarse en la lucha por derecho humanos de la población LGBTI, lo que marcó el inicio de su activismo.

Con el 60% de los votos de su partido

Ella tomó la decisión de competir como diputada al Parlacen y no para la Asamblea Legislativa como una prueba a las bases del FMLN, para saber lo abierto que eran respecto a la participación de las disidencias sexuales a cargos públicos, explica en una entrevista a Agencia Presentes.

“El Parlacen no solo es un ente de la integración centroamericana, sino que tiene que ver con recomendar a los Estados de la región hacia dónde deben de ir encaminadas las políticas públicas”, dice Menjívar.

En las elecciones internas del FMLN, Menjívar quedó en la quinta posición de entre 20 precandidatxs. Obtuvo más del 60 por ciento de los votos de la militancia a nivel nacional. En las internas, también fue elegido como candidato a alcalde un hombre abiertamente gay, mientras que otras personas de la población LGBTI participarán por cargos de regidores, concejales y diputados suplentes en las elecciones de febrero.

Lxs diputados del Parlacen son elegidos en elecciones democráticas. Son 20 diputados por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Panamá. Lxs expresidentes y vicepresidentes de estos países también se convierten en diputados inmediatamente terminan sus mandatos.

Roberto Zapata, secretario de la organización Amate El Salvador, reconoce que no solo en El Salvador, sino que, en cualquier país, candidates o funcionaries LGBT se enfrentan a “barreras” antes y durante ejercen su cargo.

Escuchar a la sociedad civil

Las postulaciones a diputaciones de Menjívar y de Ortiz, dice, generan expectativa en la sociedad civil organizada y la población LGBTI, en general. Si llegan a convertirse en diputades, tendrán que legislar a favor de esta población de forma transversal. Y, al mismo tiempo, legislar a favor de otros temas sociales, incorporando el componente de la inclusión.

“Si elles son electos para su cargo, yo espero que tengan la apertura de llevar adelante las iniciativas que desde la sociedad civil organizada se convocan. Que, si nos acercamos a elles, tengan la apertura”, señala el activista.

Zapata destaca que, en el caso de Menjívar, ella se ha encargado de informar, desde su candidatura, sobre las funciones del Parlacen, una instancia poco conocida para la sociedad salvadoreña.

Menjívar asegura que es en el Parlacen donde ella ve la oportunidad de incidir para que los Estados aprueben leyes a favor de las disidencias sexual, los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Y que, además, atiendan resoluciones vinculantes, como la emitida en 2018 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos que, a través de una opinión consultiva en Costa Rica, ordenó garantizar el matrimonio igualitario y el cambio de nombre y género de las personas trans. Una resolución que atañe a El Salvador y a otros 19 países de América. 

Aunque el voto en El Salvador para alcaldes y diputados es por rostro, sin una Ley de Identidad de Género, ella ve imposible que el Tribunal Supremo Electoral la deje competir en las elecciones con su nombre elegido, como sí lo hizo en las elecciones internas de su partido. De exigirle el nombre según documento de identidad, optará por los apellidos.  De hecho, en su campaña le ha apostado a posicionarse como “Menjívar Guadrón” y “Aleja Menjívar”.

 “Es complicado, es complejo, es todo un panorama adverso, porque, evidentemente, voy a ser una contra varios que vienen siendo parte del sistema, pero eso es lo que nos motiva.”, afirma Menjívar.

“Todo en adelante es nuevo”

Erick Iván Ortiz, candidato por Nuestro Tiempo, un partido fundado por exdiputados del partido conservador Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y que debutará en las elecciones de este año, busca ser diputado por el departamento de San Salvador, dentro del cual se encuentra la capital del país centroamericano.

Ortiz tiene 29 años y casi una década de involucrarse en la defensa de los derechos humanos. Forma parte de la Federación Salvadoreña LGBTI, que aglomera a varias organizaciones que luchan por los derechos de las disidencias sexuales en El Salvador.

En 2017, él fue parte del grupo de seis jóvenes que renunció a la juventud de ARENA tras mostrar públicamente su postura a favor hacia temas progresistas, como el matrimonio igualitario y el aborto.

“Hay que decir que la mía es la primera candidatura abiertamente LGBTI para un cargo de diputación en la Asamblea Legislativa, entonces, todo en adelante es nuevo, no ha sido explorado, pero lo que yo sí esperaría es que, desde la población LGBTI, podamos, también, tomar consciencia de la importancia de la representatividad”, sostiene.

Si se convierte en diputado, Ortiz dice que impulsará la Ley de Identidad de Género y presentará un anteproyecto de Ley Nacional contra la Discriminación en la Asamblea Legislativa, para crear una institución que proteja los derechos de la población y que sea independiente del Ejecutivo.

Deudas del gobierno actual y perspectivas

El 28 de febrero, el partido fundado por el presidente Nayib Bukele, Nuevas Ideas, también participará por primera vez en las elecciones para diputadxs y alcaldes.

Bukele, en el año y medio en el cargo, no ha mostrado interés de crear políticas públicas a favor de la población LGBTI. Es más, en el segundo día de su gobierno trasladó las funciones de la Dirección de la Diversidad Sexual, creada en el primer gobierno del FMLN bajo presión de la sociedad civil, al Ministerio de Cultura. Este es uno de los ministerios con uno de los presupuestos más bajos.

La dirección estaba adscrita a la ya desaparecida Secretaría de Inclusión Social y dependió presupuestariamente de la Presidencia. Sus funciones fueron la capacitación del personal de los diferentes ministerios, la generación de ferias de empleo para las disidencias sexuales y la creación de un call center para atender denuncias por discriminación de las personas de las disidencias sexuales que trabajaran en alguna institución gubernamental. Hasta el momento, las organizaciones de la sociedad civil, si el gobierno dará seguimiento a estas acciones.

Con las diputaciones ganadas por Nuevas Ideas, más el bloque de los otros partidos de derecha que no tienen en su agenda las políticas públicas a favor de la población LGBTI, Zapata adelanta que se están preparando para más retrocesos en derechos humanos.

“Lo más probable es que la mayoría de diputaciones terminen siendo bastantes conservadoras, lo que puede terminar en que, en lugar de avances, sean retrocesos en tema de derechos humanos. Ya lo hemos visto dentro del Órgano Ejecutivo. Ahora, es probable, y nos estamos preparando para ello, de que también suceda en el Órgano Legislativo”, advierte.

Fuente: Agencia Presentes, Diario El Diverso

#El Salvador| Reino Unido reconoció como refugiada a una persona no binaria: la historia de Arthur Britney

Arthur Britney Joestar se convirtió en la primera persona no binaria a la que se reconoce como refugiada en Reino Unido. En un histórico fallo, la jueza de apelaciones Gaenor Bruce, determinó que de retornar a El Salvador, de donde huyó, la vida de Joestar, de 29 años, estaría en riesgo de sufrir persecuciones y violencias, como ya le había pasado. “Mi caso es una victoria para las personas migrantes y para los ciudadanos británicos que se consideren no binarios. Porque soy la primera persona reconocida legalmente como no binaria en el país”, señaló Arthur Britney. Cuando la jueza le preguntó con qué pronombre quería ser tratade –ya que en los papeles todes se referían como “él”–, respondió “elle”.

El desplazamiento y migración forzada causada por discriminación, violencia y pobreza son los principales motivos por los que la población LGBT+ decide salir de El Salvador en busca de protección.  Huyendo de la discriminación y la violencia ejercida por su identidad y orientación sexual, también Arthur Britney decidió emigrar desde el país centroamericano hacia el Reino Unido en 2017, buscando obtener asilo humanitario que le permitiera acceder a una vida sin estigmas. Lejos de eso, encontró un sistema migratorio diseñado para rechazar la mayor cantidad de solicitudes.

“Siempre he sido una persona que a la que le gusta explorar su identidad, tratando de buscar cómo yo me sentía conforme con mi cuerpo. Nunca sentí que yo fuera el estereotipo de hombre macho que tiene la sociedad salvadoreña. Pero cuando me salía del patrón, sufría ataques y discriminación diaria”, dijo Arthur Britney a Presentes.

De acuerdo a datos de la organización Comunicando y Capacitando a Mujeres Trans – COMCAVIS Trans, El Salvador es uno de los países más inseguros para las personas LGBTI por el alto nivel de intolerancia hacia la diversidad sexual. En 2020 en esa organización atendieron a 131 personas que sufrieron desplazamiento forzado interno.

Ser LGBTI en el Triángulo Norte de América Central es vivir en peligro

Un informe de Human Rights Watch explica cómo los gobiernos de Honduras, El Salvador y Guatemala no garantizan la integridad y seguridad de las personas LGBTI.

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“Una vez iba caminando hacia mi trabajo y desde un camión un tipo me lanzó una bolsa con orina y me cayó encima. Fue una de las cosas más humillantes que me ha pasado en la vida”, recordó Arthur Britney. 

Arthur Britney en el centro histórico de San Salvador.

Desde que inició su petición de asilo humanitario, en octubre de 2017, Arthur tuvo que enfrentar tres fallos negativos antes de su aprobación. El camino fue arduo. Elle dice que incluso el servicio de inmigración del Reino Unido intentó forzarle para firmar la carta de deportación voluntaria.

“Ellos (el servicio de inmigración) me intentaron deportar sin ninguna razón. Yo fui a mi reporte mensual y me llevaron a una habitación donde me dijeron que mi caso estaba cerrado y denegado. Me dijeron que tenía la opción de firmar mi retorno voluntario renunciando a todo el derecho de asilo o me detendrían para llevarme a una cárcel y luego expulsarme del país”, expresó Arthur Britney.

En ese momento su caso se encontraba en la etapa de apelación. Por esa razón no podría ser deportado u obligado a firmar el retorno voluntario hacia El Salvador. Pero Arthur Britney dice que su abogado logró detener el procedimiento y tuvieron que liberarle.

“Después de detenerme e interrogándome para intentar quebrarme, un tipo entró a la habitación y dijo que me dejaran libre porque mi caso estaba en la Suprema Corte”, señaló Arthur Britney.

La prolongación y las negativas a su petición de asilo afectaron su salud mental. Arthur Britney cuenta que tuvo depresión y fue atendido por una psicóloga que le ayudó a resistir el engorroso proceso y a descubrir su identidad no binaria.

Diversidad sexual sin derechos en El Salvador

Arthur Britney recuerda que en los primeros años en la exploración de su identidad sintió muchos remordimientos. Creía que vivía fuera de los parámetros de heteronormatividad que imperan en la sociedad salvadoreña.

El Salvador no reconoce el matrimonio civil igualitario. Actualmente la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia estudia dos demandas de inconstitucionalidad del código de familia que prohíbe el matrimonio entre personas del mismo sexo. 

En marzo de 2018 se presentó en la Asamblea Legislativa el anteproyecto de ley de identidad de género, el izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional – FMLN, respaldó la iniciativa que aún se encuentra en estudio. 

La influencia de la religión católica sobre el poder político en El Salvador aún tiene mucha fuerza. El derecho a la educación sexual, al matrimonio igualitario o al aborto siguen estancados en el Congreso porque los partidos políticos temen ser castigados por impulsar “temas tabúes” para la mayoría de la población.


Arthur Britney en el Pride de San Salvador

“Cuando era más joven me refugié mucho en la Iglesia, porque intentaba eliminar todo pensamiento que creía que era pecado. Quería sacar todo eso de mi y el mejor método que conseguí fue la religión”, recuerda Arthur. Con la esperanza de “alejarse” de su identidad, decidió estudiar el profesorado en teología pastoral.

“Es una etapa de mi vida en que yo tenía una lucha interna muy terrible. Tal vez hacia fuera no se veía, pero cuando estaba solo sufría mucho. Decía “yo no quiero ser gay y yo no quiero ser pecador, quiero ser normal”. Era una cuestión muy oscura y sé que mucha gente pasa por eso”, expresó en entrevista con Presentes.

Fan de Britney Spears

La admiración por los personajes andróginos de Hirohiko Araki en la serie manga Jojo’s Bizarre Adventure, y la música de Britney Spears fueron la inspiración, cuenta, para definir su nueva identidad legal.

“Llegar a la combinación de mis nombres es una ganancia porque ahora todas las personas tendrán la posibilidad que su identidad sea suya, propia. Y nadie legalmente tenga que decir qué es incorrecto”, señaló Arthur Britney.

La construcción de su nombre tiene múltiples significados para Arthur Britney. Durante su niñez y adolescencia dice que soportó la violencia física que su padre ejerció sobre su mamá. Recuerda que junto con sus dos hermanos prometió no utilizar el apellido de la persona que la violentó.

“Sufrimos mucho de violencia intrafamiliar cuando éramos jóvenes. Llevar el apellido de una persona que te causó tanto daño y que destruyó a tu familia, que destruyó tu infancia, no es algo que tú quieres. Con mis hermanos decidimos en un momento cambiarnos el nombre. Y llegamos a la conclusión de que todos íbamos a asumir el Joestar”, señaló Arthur Britney.

Britney Spears fue el escape que tuvo durante su juventud. Reconoce que ella se convirtió en la musa que la tomó de la mano con sus canciones y la condujo hacia la aceptación de su identidad de género y orientación sexual.

Britney es la razón por la que estoy vivo en este momento. Siempre ha estado a mi lado en los momentos difíciles, en los momentos de oscuridad. Lo único que me reconfortaba era escuchar la música de esta diva. En la etapa de depresión también me levantó los ánimos”, dijo Arthur Britney.

Nacer de nuevo como refugiadx no binarie

Desde su casa en Liverpool, Arthur Britney –que estudió una tecnicatura en diseño gráfico y trabaja en ese ámbito- aún no sale del asombro por la trascendencia del histórico fallo a su favor y del reconocimiento a su identidad de género.

Al conocerse el fallo, el 30 de diciembre, le dijo al diario inglés The Guardian: “Al final, la jueza se volvió para mirarme y empezó a hablarme en español, para decirme que me concedía el derecho a quedarme en este país y el derecho a ser quien quiero ser. Empecé a llorar. Me sentí como si hubiera nacido de nuevo”.

Reflexiona sobre su futuro y cómo su caso puede servir de precedente para personas migrantes y no binarias. “Si yo pude cambiar un país extranjero, que no es el mío ni habla mi lengua, y si todos nos unimos podemos hacer una gran diferencia y regalar un mejor mundo a las generaciones que vienen”.

Fuente: Agencia Presentes, Diario El Diverso

#El Salvador| Discriminan a pareja gay en un café de El Salvador: la denuncia se hizo viral

Mientras desayunaban la mañana del martes 2 de febrero en la cadena de cafeterías San Martín en El Salvador, una pareja de hombres gay fue acusada de cometer supuestos actos indecorosos frente al resto de los clientes, por lo que la gerente les pidió se separaran.

Indignados, los hombres gay se retiraron del local, situado en uno de los centros comerciales más concurridos en Antiguo Cuscatlán, unos ocho kilómetros al oeste de la capital. Minutos después la pareja denunció en su cuenta de Instagram que fueron víctimas de un acto de intolerancia en un restaurante de El Salvador. Organizaciones de derechos humanos denunciaron además que los dueños de esta cadena han financiado movimientos antiderechos.

“Solo tenía su brazo sobre mi hombro y hablábamos como personas civilizadas. Cuando le pedimos explicaciones a que se referían con “comportarse decorosamente” me dijeron: ‘ustedes saben a que me refiero”, denunció la pareja en su perfil de red social, sin que revelaran su identidad.https://twitter.com/miss_peacenlove/status/1356837310004879360?s=20

Condena social

Su denuncia fue retomada por usuarios de Twitter que pidieron difundir la discriminación hecha a la pareja, muchos usuarios apoyaron y llamaron a sumarse a la condena. Estos mensajes contrastaron con los ataques de otras cuentas que justificaron y atacaron a quienes defendieron a la pareja.

“A la fuerza quieren ser aceptados y no respetan ni lugares privados que se reservan el derecho de admisión, no es necesario hacer show en lugares familiares, ellos dicen que sólo se abrazaban, pero que tan cierto es eso? (sic) quien lo comprueba? (sic)”, escribió el usuario Dayan Archila.

Presentes se comunicó con las oficinas de San Martín, pero dijeron que la persona a cargo de dar la posición oficial de la compañía se encontraba en reunión y que se comunicaría al terminar, al cierre de la nota aún no respondieron.

“Condeno todo tipo de discriminación, ya sea en un lugar público o en este caso en un establecimiento del sector privado contra una pareja de personas del mismo sexo o si fuera en contra de otro tipo de población. Existe en parte de la sociedad salvadoreña ese tipo de acciones discriminatorias que terminan afectando la dignidad de las personas”, expresó a Presentes Roberto Zapata, secretario general de la organización Amate El Salvador.

Amate es una organización que trabaja por el rescate de la memoria histórica de la población LGBTI en El Salvador.

Sin apoyo del Estado

El Salvador, que reporta altos índices de discriminación y asesinatos contra la población LGBT, contaba hasta junio de 2019 con el decreto presidencial número 56 que prohibía la discriminación por razón de identidad de genero y orientación sexual en todas las instituciones del Estado.

Sin embargo, tras la investidura de Nayib Bukele, el mandatario eliminó la dirección de diversidad sexual en donde se atendían las denuncias de violaciones de derechos hacia la población LGBTI.

Marcelo Galicia, de 29 años y nahua-pipil, es el director más joven de la Asociación de Radios y Programas Participativos de El Salvador.

“No esperamos de parte del gobierno ningún tipo de pronunciamiento en este tipo de casos, no los ha habido en el pasado y veo con mucha menos posibilidad que pase con el actual gobierno donde parece ser que su política pública es el silencio en cualquier tipo de discriminación y violencia en contra de la población LGBTI, ya hemos visto que la ministra de cultura cuando han sucedido crímenes de odio ha salido con eufemismos”, dijo Zapata.

El trabajo que desarrollaba la antigua dirección de diversidad sexual pasó bajo la dependencia de la unidad de género del Ministerio de Cultura, además se crearon mesas de interinstitucionales en los ministerios de trabajo y seguridad que en la actual administración no funcionan.

“En este caso se pudo visibilizar por la denuncia en redes sociales, las organizaciones ya conocemos que esta panadería o sus dueños han financiado en Guatemala marchas anti derechos contra la población LGBTI y contra las mujeres”, señaló Zapata.

La extinta dirección creo la línea telefónica 131 para atender denuncias, brindar orientación sobre sus derechos y ayuda psicológica en los casos que lo requerían, sin embargo, el actual gobierno transfirió el número al ministerio de salud para atender a mujeres embarazadas, niñez menor de cinco años y personas que requieran atención en salud mental.

“Es un mensaje que invita a seguir discriminando, que esta bien que se nos trate de esa manera y que está bien que nosotros no podamos expresarnos en los espacios públicos”, recalcó Zapata.

Fuente: Agencia Presentes, Diario El Diverso.

#El Salvador| La travesía de Julissa, trans salvadoreña que partió en la caravana migrante

Esta es la historia de Julissa, una chica trans salvadoreña de 27 años que decidió arriesgar su vida para salvarla. Huyendo de las maras, que la asediaban por su identidad de género, decidió embarcarse en la caravana migrante que salió de San Salvador hacia el norte el 16 de enero. Desde la Federación Salvadoreña LGBTI calculan que de 100 personas de la comunidad que abandonan el país, unas 30 desaparecen en el camino, 50 regresan y sólo 20 logran llegar a su destino: México o Estados Unidos. A Julissa no le amedrentan las cifras “Yo no me voy por progresar, yo me voy salvando mi vida”.

Por Paula Rosales, desde El Salvador

Julissa salió de su casa sin hacer ruidos. Fue una madrugada de este mes. Sus pasos eran sigilosos, temerosos. No quería alertar a sus vecinos, ni mucho menos levantar sospechas que estaba abandonando su vivienda para huir del acecho de una pandilla y abordar la caravana migrante que partió al norte de El Salvador el 16 de enero.

No exagera. Esta mujer trans de 27 años años vive en un lugar peligroso, un departamento situado al noreste del país que está bajo el dominio de las maras. La localidad tiene un nombre, pero en realidad puede ser cualquier lugar de la nación centroamericana azotada por los homicidios y la violencia.

En 2018 El Salvador registró un total de 3.340 homicidios, un promedio de 9,2 muertes diarias, según cifras oficiales de la Policía Nacional Civil. Para el cierre del año, el país registró una tasa de 50.3 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Julissa vivía en un departamento en el que asesinaron a 127 personas al final del 2018. Por eso decidió escapar en silencio, teme convertirse en una cifra más de las autoridades. Mientras caminaba decidida por las calles desoladas con sus pocas pertenencias, su objetivo era claro: se uniría a una caravana de migrantes que desea cruzar la frontera hacia Estados Unidos.

Julissa escuchó de las caravanas en las noticias y luego comenzó a preguntarse una y otra vez cómo sería irse en estas masivas movilizaciones. Pero sus ideas se quedaron en eso, hasta que el 10 de diciembre de 2018, lo decidió:

—Ese día llegó uno de los pandilleros a pedirme 100 dólares, pero yo le dije que no tenía. En otras ocasiones cuando me pedían, yo no les había negado, entonces él me dijo que de la próxima advertencia no me salvaba —cuenta a Presentes.

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En el fondo Julissa está triste porque no tiene más remedio que renunciar a su casa, a su trabajo como vendedora informal de champú, lociones y productos de belleza, a sus clientes, a su vida. Los mareros le están exigiendo más dinero que el que podía darles.

—Ellos están viviendo del sudor nuestro y yo no aguanto, ya tengo como nueve años de estar en esa historia, ya no aguanto, tengo que emigrar.

Pan, circo y LGBTodio

Julissa creció junto a su madre, su abuela y unas tías en un lejano pueblo rural al noreste del país, dedicado al cultivo de maíz y café. Al cumplir 18 años, inició su transición y con ello se ganó el rechazo de su madre y los golpes constantes de una tía. Se defendió, por lo que fue denunciada ante la policía por maltrato familiar y encarcelada. Al salir de prisón le informaron que tenía una orden de alejamiento de la vivienda de su familia, así que sin tener un lugar donde ir, le pidió albergue a una amiga.

Para su sorpresa, su amiga le comentó que el humilde circo Linda Luz de América estaba por llegar al pueblo y que ahí podía encontrar un trabajo y tener una cama donde dormir. Sin experiencia previa y sin alternativas, tomó el consejo.

Durante cinco meses, Julissa bailó e imitó a las artistas del género Tex-Mex, Selena y Ana Bárbara, dos de sus artistas favoritas. Su sueldo rondaba los cuatro y seis dólares por presentación. El monto dependía de si ella bajaba de la tarima y caminaba hacia el graderío para interactuar con al público, de lo contrario, solamente ganaba cuatro dólares. Pese a las burlas y risas del público, ella siempre bajó de la tarima.

—Cuando el circo se movía hacia otros pueblos no los pagaban y era cuando más trabajamos. En ese tiempo yo adelgacé de 180 a 90 libras, comía muy poco o había días que no comía nada, era un gran maltrato —recuerda.

Según estimaciones de la Federación Salvadoreña LGBTI, en el país existe una cifra no oficial de 5 mil hombres y mujeres trans en una nación de más de seis millones de habitantes. La comunidad trans no cuenta con una ley de protección y acceso laboral, por lo que muchas de las personas deben emplearse en el sector informal, el trabajo sexual o están desempleadas.

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Un día, cuando Julissa terminó su función, un espectador del circo se le acercó y le dijo que estaba enamorado de ella. Al principio ella dudó, pero él insistió tanto que Julissa renunció al circo y comenzó una vida junto a su pretendiente.

—Fueron los mejores siete años de mi vida. Él me enseñó qué significaba tener una familia. Salimos adelante a pesar del rechazo de su familia, logramos construir una casa y fuimos felices hasta que comenzaron las amenazas de muerte —expresó, mientras baja la mirada triste y se frota las manos.

Las amenazas de la Mara Salvatrucha (MS-13) comenzaron en 2016. Los pandilleros llegaron hasta la casa de la pareja y les dijo que en su territorio no querían a los “culeros”, que era una deshonra para la pandilla que ese tipo de personas estuvieran cerca de ellos.

Las maras son estructuras verticales y machistas que operan al margen de las autoridades. En los barrios controlan, bajo amenaza de muerte, a las personas, extorsionan a los negocios y venden droga a pequeña escala.

El gobierno del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) mantiene una ofensiva contra las pandillas con miles de policías y militares en las calles.

—El muchacho (pandillero) que me llamaba me decía: Voy a disfrutar ir a tu casa y pegarles un morterazo (disparo) en la cabeza. Yo le decía que por qué me iban a matar si no les había hecho nada y me dijo que eso (tener homosexuales en el territorio) era bajo para ellos.

Para salvaguardar su vida, la pareja tuvo que separarse. Julissa volvió a vivir sola y durante dos años se dedicó por completo a su venta de productos de belleza y a jugar fútbol en el equipo femenino Atlético Fénix, donde llegó a ser capitana. Entonces, los pandilleros volvieron a llegar a la puerta de su casa para exigirle el dinero, que ella no podía pagar.

Caravanas migrantes: “no queremos viajar con homosexuales”

Los éxodos de personas hasta los Estados Unidos, que se han organizado a través de las redes sociales y grupos de chat de WhatsApp, saltaron a la luz desde octubre de 2018, cuando miles de hondureños decidieron abandonar su país para escapar de la pobreza y la violencia. Días más tarde, un nutrido grupo de salvadoreños les siguió los pasos. El numeroso grupo de personas, entre los que viajan decenas de niños, levantó las alarmas de la Casa Blanca y el mismo presidente Donald Trump ordenó la militarización de la frontera sur para impedirles el paso. Desde entonces, el mandatario también le exige al Congreso estadounidense financiar un muro de contención.

Las amenazas de Trump no han detenido el flujo de las caravanas, que también ha complicado a los gobiernos de México y del llamado Triángulo Norte de Centroamérica, integrado por Guatemala, Honduras y El Salvador.

Cifras oficiales del gobierno salvadoreño estiman que en cinco caravanas han migrado 2.700 personas, de los cuales han regresado 600 por su propia cuenta y otros tres han fallecido por diversas causas.

Los movimientos no cesan, pese a las advertencias y mensajes de las autoridades locales y estadounidenses. Julissa es una de ellas y se arriesgó a preguntar en uno de los grupos de chat organizadores sobre los detalles del viaje.

-Yo hice una pregunta para saber cuántas mujeres transgénero iban en la caravana, porque yo soy una de ellas, y bastante gente en el grupo pedían que eliminaran mi número por ser trans, cuenta.

Su consulta desató una ola de críticas e insultos. Entre las respuestas fue que el chat era un grupo serio y que no estaban de acuerdo en hacer el viaje junto a homosexuales.

—Después de las reacciones yo me sentí desanimada, no entendí por qué decían esas cosas. Si todos somos humanos

Pero ella estaba decidida a abandonar el país.

Julissa recorrió 130 kilómetros en el autobús que la trasladó desde su municipio de residencia hasta la capital, San Salvador, un lugar en el que no había estado nunca. Bajó de la unidad cuando el sol estaba en su máximo esplendor y caminó sobre el asfalto caliente de la desconocida ciudad.

Durante el trayecto fue preguntando cómo llegar a la plaza de El Salvador del Mundo, el monumento más icónico del país, y punto de reunión de las personas que deciden integrar a las caravanas rumbo a los Estados Unidos.

Su equipaje es poco. Una mochila negra que lleva dentro un pantalón de lona, un rollo de papel higiénico, toallas húmedas, talco para el cuerpo, ropa interior, calcetines y un par de sandalias de baño.

Además, lleva un rosario y una imagen de la virgen de Guadalupe como protección para el viaje de más de 4.500 kilómetros hasta la frontera entre México y Estados Unidos.

“Nadie engaña a nadie para integrar las caravanas en El Salvador. Las caravanas tienen rostro de necesidades de protección, trabajo e ingresos”, comentó el director del no gubernamental Instituto Salvadoreño del Migrante (INSAMI), César Ríos.

La noche ha caído, las estrellas vuelven a tiritar en el cielo, el frío golpea con fuerza y Julissa está sentada al pie de un monumento el Salvador del Mundo junto a otra decena de migrantes, que, a la intemperie, esperan la hora para emprender su viaje.

—Quizá esta noche no podré dormir, hace mucho frío, tengo miedo que alguien venga y nos robe las cosas —dijo Julissa mientras pestañeaba y abrazaba su mochila.

***

Julissa y El Salvador tienen algo en común. Paradójicamente comparten el número 27. Ella tiene 27 años de edad y El Salvador celebra la misma cantidad de años del aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz, que puso fin a un conflicto armado (1980-1992) entre el Ejército y la exguerrilla del FMLN.

Además, la fecha 16 de enero en el calendario, sirve para que las autoridades conmemoren el pacto entre las fuerzas beligerantes, mientras que para Julissa el día será recordado porque emprendió su camino hacia los Estados Unidos.

—No sabía que hoy se celebra eso, quisiera que el Estado nos apoyara más, al menos que nos acompañen en el camino hacia Estados Unidos —expresó.

Muy temprano en la mañana, un incógnito organizador de la caravana pasa avisándoles a las personas que deben reunirse en una de las esquinas de la plaza para orar y recibir indicaciones.

Julissa aprovecha para acercarse a Liduvina Magarín, la viceministra para los salvadoreños en el exterior que ha llegado a tratar de desanimar a las personas que están a punto de partir.

—Los riesgos de migrar de esta manera son grandes. Se exponen a todo tipo de riesgo. Para empezar, el camino, el sol, el hambre, la enfermedad, el encontrarse también con gente que se dedica a hacer el mal, es gente que va en la misma caravana —le advirtió Magarín a Julissa, quién a su vez, le manifestó que está decidida a marcharse.

La viceministra también le expuso a Julissa los atentados que enfrentan las personas de la comunidad LGBTI, pero como ella no cedió, finalmente le pidió que se cuidara. Magarín le entregó su número de teléfono personal, le dijo que puede llamarle cuando sea.

La Federación Salvadoreña LGBTI calculan que de cada 100 personas de la comunidad que abandonan el país, unas 30 desaparecen en el camino, 50 regresan al país y solo 20 logran llegar a su destino.

Los colectivos están preocupados porque muchas personas de la comunidad terminan siendo víctimas de las redes de trata. Algunas de las víctimas son persuadidas por los traficantes de personas en bares o cervecerías, quienes les informan sobre falsas ofertas de asilo y protección en otros países.

El organizador da la orden para que los integrantes de la caravana comiencen a caminar. Julissa se cuelga su mochila negra, agarra dos garrafas de agua y comienza a caminar por la riesgosa travesía hacia los Estados Unidos.

—Yo no me voy por progresar, yo me voy salvando mi vida —dice Julissa

Fuente: Agencia Presentes, Diario El Diverso.

#El Salvador| 2020 en El Salvador: menos crímenes a LGBT, más abandono estatal

El Salvador culmina 2020 de manera ambivalente para las personas LGBT+. Por una parte, las organizaciones reportan una reducción de las muertes y que el sistema judicial dictó una inédita condena de cárcel para los responsables de la muerte de una mujer trans, sin embargo, la pandemia por el coronavirus profundizó la desprotección del Estado.

De acuerdo con las organizaciones por los derechos LGBTI, en 2020 se reportaron cuatro asesinatos en el país centroamericano, una disminución del 51 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior- Tres de ellas fueron mujeres trans y una persona gay, mientras que en 2019 reportaron nueve crímenes.

En general, El Salvador, que antes estaba incluido entre los países con el número de homicidios más altos del mundo, registra una caída drástica del 60 por ciento de los homicidios. En lo que va de enero a diciembre, la policía reporta 969 asesinatos, frente a los 2,390 cometidos el año pasado.

Sin embargo, los asesinatos contra la población LGBTI siguen sucediendo. La Asociación Solidaria Para Impulsar El Desarrollo Humano – ASPIDH Arcoíris Trans comentó que la reducción en los casos registrados en 2020 podría ser atribuido al periodo de confinamiento para contener el contagio del coronavirus.

Por Stanley Luna, desde El Salvador Valentina y su pareja fueron detenidas por dos policías en febrero de este año.…

“Creo que ha sido por la pandemia y el confinamiento que hemos tenido casi a la fuerza, aunque algunas compañeras siempre han estado ejerciendo el trabajo sexual, porque la mayoría de asesinatos en general, es por compañeras que ejercían el trabajo sexual, muchas no estuvieron exponiéndose en las calles y creo que esto hizo que se disminuyeran los casos de transfeminicidios”, dijo a Presentes Camila Portillo, integrante de la Asociación.

Briyit Michelle Alas, una mujer trans de 21 años, fue asesinada el jueves 16 de enero en uno de los municipios con mayores índices de violencia en El Salvador. De acuerdo al reporte policial, recibió al menos cinco disparos en diferentes partes del cuerpo y luego fue lanzada a un barranco en Ciudad Delgado, unos ocho kilómetros del centro de la capital. La policía se refirió a todo el tiempo ella en masculino.

Informes preliminares señalan que Katherine, mujer trans, fue asesinada a balazos el 3 de septiembre en Ilopango, a 14 km de la capital.

Tita Andrade Umaña, una persona trans de 32 años, salió de su casa el viernes 6 de marzo en el municipio de Intipucá en el departamento de La Unión, 180 kilómetros al sureste de la capital de El Salvador. La encontraron asesinada, el sábado 7 en un descampado del caserío La Agencia, en una zona rural del oriente del país.

In ACTUALIDAD By Agencia Presentes

En este país aun no hay víctimas fatales de la pandemia de coronavirus, pero en 2020 ya se documentan al menos tres crímenes de odio contra personas de la diversidad sexual. Dos de ellas, asesinadas en la última semana.

Jaime Natividad Rubio Ramos, un hombre gay de 28 años, es la segunda víctima LGBTI asesinada en la primera semana  de marzo en la zona oriental de El Salvador.

Katherine Rosmery Duvall, mujer trans,  de acuerdo a información de las organizaciones que trabajan por los derechos de la población LGBTI, fue asesinada por pandilleros del Barrio 18, la noche del 3 de septiembre en la populosa residencial Altavista, municipio de Ilopango, 14 kilómetros al este de la capital. Consideran que la posible causa fue porque policías llegaban a su casa y creyeron que ella les entregaba información.

Sin embargo, Katherine Duvall realizó denuncias en contra de los policías que la extorsionaban a cambio de no detenerla con acusaciones falsas.

La policía de Altavista, que es disputada a muerte por las pandillas, ha sido denunciada por implantar pruebas con el propósito de detener y procesar a jóvenes del lugar. La entidad de seguridad es una de las más denunciadas por cometer violencia y discriminación hacia la población LGBTI.

En sus países de origen son violentadas por su orientación sexual o identidad de género, e incluso amenazadas de muerte.

De los cuatro casos de muertes reportadas, las autoridades solo detuvieron en marzo a Ronald Asael Cáceres Campos, acusado de asesinar a Tita Andrade Umaña. En el caso de Michelle Alas, la policía consultó a sus compañeras de la misma calle en donde ejercía el trabajo sexual, sin embargo aún no hay detenciones.

Presentes consultó a la oficina de prensa de la Fiscalía General para conocer los avances de las investigaciones, pero al cierre de la nota no se obtuvo respuesta.

Sistema de salud abandona a su suerte a población LGBTI

Valeria N. de 24 años yacía postrada en una cama, en la precaria casa de su mamá. Su condición de salud desmejoró en abril durante el confinamiento total ordenado por el gobierno para reducir las posibilidades de contagio del coronavirus.

Valeria N vivía con VIH y tenía desnutrición severa. Su debilitado cuerpo la obligó a depender del cuidado de su madre. En abril pasado, Valeria tuvo fiebres y diarrea, pero la atención médica le fue negada en el sistema de salud pública, aduciendo que en ese momento solamente atendían casos de coronavirus. Días después, murió abandonada por el Estado.

“Desesperada, la madre de Valeria salió a la calle en el momento en que pasaba una patrulla de la PNC, pidió auxilio, hizo que un agente entrara a su casa y pidió de favor que le ayudara a trasladar a su hija a un Hospital; sin embargo el agente hizo una llamada solicitando instrucciones para trasladar a Valeria, pero del otro lado de la línea le indicaron que si Valeria estaba muy grave, era mejor que muriera naturalmente, ya que estaban enfocados en la pandemia”, dice un informe de  ASPIDH.

La entrega de la terapia antiretroviral para personas con VIH fue deficiente durante el periodo de cuarentena, de acuerdo a denuncias recibidas por la Asociación Comunicando y Capacitando a Mujeres Trans – COMCAVIS TRANS.

“Es responsabilidad del Estado salvadoreño abastecer a la red hospitalaria con TAR para que lleguen a tiempo a cada una de las personas que los requieran, ya que debido al confinamiento se denunció un desabastecimiento del tratamiento poniendo en riesgo la vida e integridad de las personas viviendo con VIH”, demandó la asociación.

Presentes consultó a la oficina de prensa del ministerio de salud sobre el abastecimiento del tratamiento, sin obtener respuesta.

Detenciones arbitrarias en centros de confinamiento

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, solicitó en marzo al Congreso aprobar un régimen de excepción para la implementación de una cuarentena domiciliar obligatoria, bajo amenaza de enviar a centros de contención a las personas que la incumplieran.

Presentes documentó el caso de una persona, que pidió guardar su identidad, detenida por la policía y que fue retenido en un centro de contención junto a población cisgénero. La detención arbitraria de personas fue criticada por la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y por organizaciones internacionales.

Los períodos de cuarentena en estos centros oscilaba entre 15 y 30 días, sin embargo, a muchas personas denunciaron hasta 40 días de retención.

“Yo me dirigía a comprar pan a tres metros de mi casa y los policías ni dejaron una explicación y me trajeron a este centro de cuarentena, yo cumplía cuarentena en mi casa tranquilamente cuando me trajeron aquí sin justificación justa, violentaron mis derechos por ser una persona gay. Aquí estoy expuesto a enfermarme de otra cosa que no es Covid”, dijo a Presentes en un audio de voz.

VIH y Covid no son lo mismo. Las respuestas históricas tampoco. Hoy podemos tomar acción y hacer todo lo posible por ambos virus.

Discriminación exacerbada en las redes

El presidente Bukele anunció la noche del viernes 27 de marzo la entrega de 300 dólares en bono para 1,5 millones de hogares salvadoreños que habían sido afectados por el cierre de todas las actividades económicas.

El gobierno erogó 450 millones de dólares para cumplir con la entrega del beneficio económico, que colapsó los centros de registro de la subvención.

Camila Portillo es defensora de derechos humanos y forma parte de la La Asociación Solidaria Para Impulsar El Desarrollo Humano – ASPIDH Arcoíris Trans, después del anuncio de la entrega del subsidio, circuló en las redes sociales una imagen de ella sosteniendo en su mano derecha el Documento Único de Identidad (DUI),  en las publicaciones en paginas de Facebook aseguraban que no fue beneficiada por el bono de 300 dólares anunciado por el gobierno por “ser travesti”.

Pese a que Portillo no realizó ninguna denuncia al respecto, tuvo que soportar una avalancha de críticas y discursos de odio.

“He soportado la vulneración de calumnias y difamación, a partir de una foto mía del 2014, cuando no me dejaron votar. Ahora la han puesto en varios temas de noticias diciendo que no pude acceder a los 300 dólares por el DUI y lógicamente lo han hecho en situación de burla hacia las personas trans”, dijo a Presentes Camila Portillo.

El gobierno ha sido señalado en reiteradas ocasiones por organizaciones defensoras de derechos humanos de provocar ataques virtuales a quienes considera como sus opositores.

Los ataques hacia la defensora comenzaron desde que ella cuestionó el manejo de la crisis sanitaria que tiene al país centroamericano con 42.397 casos confirmados y 1.234 muertes. Los comentarios de muchas personas en las redes sociales fueron para difamar y ridiculizar a la población trans.

Una condena histórica

Un tribunal de El Salvador dictó en julio una condena histórica contra tres policías acusados de asesinar a la mujer trans Camila Diaz Cordova en 2019. La investigación fiscal determinó que los agentes privaron de libertad a la mujer trans, la golpearon y luego lanzaron a la carretera desde una patrulla en movimiento.

Tres policías fueron sentenciados a 20 años por el asesinato de Camila Díaz Córdova, en enero de 2019.

Camila Diaz, que había sido deportada desde EEUU, luego de rechazarle su petición de asilo en 2017, se dedicaba al trabajo sexual. Tras un reporte de cometer desordenes en la vía publica, los tres policías la sometieron y luego lanzaron a la calle, donde fue recogida horas más tarde y llevada al hospital, en el cual murió.

El juez del caso dictó 20 años de prisión para cada oficial, y se convirtió en la primera sentencia que condena a personas responsables de un asesinato contra la población trans en el país.

Fuente: Agencia Presentes, Diario El Diverso.