#Mundo| Señales de que eres una persona autosexual

¿Sabes qué es ser autosexual? Tal vez tú podrías serlo. Te damos algunas señales para descubrir si lo eres o no.

El término ‘autosexual’ fue acuñado por el terapeuta sexual Bernard Apfelbaum en un artículo elaborado en 1989. En aquel entonces, se les denominó autosexuales a las personas que tenían problemas para sentirse atraídas sexualmente por otras personas. Sin embargo, en la actualidad se emplea para designar a las personas que se sienten atraídas por su propio cuerpo. Esto ocurre invariablemente si las personas son heterosexuales o pertenecientes a la comunidad LGBT+.

A la fecha, aún se desconoce mucho sobre la autosexualidad. Sin embargo, existen algunas ‘señales’ que podrían ayudarte a saber si lo eres. A continuación te las presentamos.

Sientes atracción propia

No solo es que te consideres la persona más hermosa del mundo, sino que sientes una atracción sexual por tu propio físico. Literalmente, te deseas. Aunque esto no significa que no quieras mantener una relación sentimental con alguien más. Simplemente eres ‘mejor que los demás’.

Prefieres intimar contigo mismo

Los autosexuales prefieren intimar consigo mismos que tener relaciones sexuales con otra persona. Esto quiere decir que prefieres la masturbación pensando en ti mismo, que tener sexo con alguien más. Después de todo, los autosexuales creen poseer el mejor cuerpo, por lo que pensar en sí mismos les resulta más placentero.

Fantaseas contigo

Para alcanzar el orgasmo, las personas autosexuales deben pensar o ‘fantasear’ consigo mismos; independientemente de si se están masturbando o mientras tienen relaciones con alguien más. A estas personas no les resulta nada placentero ‘fantasear’ con otro.

Disfrutas solo tu presencia

La autosexualidad va más allá del deseo sexual. Es el gusto de estar contigo mismo sin la necesidad de estar acompañado por alguien más. Haces para ti mismo lo que normalmente harías para otra persona: irías por un café, al cine, te acaricias o te consientes.

No necesariamente caes en el narcisismo

En entrevista para la BBC, la doctora Jennifer McGowan asegura que los autosexuales no necesariamente son narcisistas. Una persona narcisista tiene un sentido desmesurado de la propia importancia, una necesidad constante de admiración y falta de empatía. Para la experta, la autosexualidad es «una preferencia por las experiencias sexuales privadas y personales».

Con base en estas señales, ¿te consideras autosexual?

Fuente: BBC ,Clarín,Soy Homosensual, Diario el Diverso

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#Mundo| Señales de que eres el intenso(a) de la relación



Hay una delgada línea entre el ‘amor’ y una relación intensa. Te damos estas señales para saber quién es el intenso(a) de la relación.

¿A poco no es lindo estar enamorado de alguien? ¿O pasar un buen momento con esa personita especial? Que diario se manden mensaje de buenos días, emojis de corazones y abrazos, cenas románticas, largas caminatas o ir a su casa a «ver películas». Y por lo supuesto que el interés y la preocupación son muestras de cariño. Pero ¿qué pasa cuando ese ‘cariño’ excede los límites?

De acuerdo con la psicóloga Viviana Rangel, en entrevista para el portal Vanguardia, se puede entender como persona intensa como alguien que recurre a diversos medios para evitar «perder» a la pareja o ser deseado:

«Es aquella que maneja una actitud vigilante, de apego ansioso que necesita constantemente reasegurar la relación a través de la adhesión, control o de la ira escondiendo y mimetizando el miedo a perder».

Para la especialista, la diferencia entre el amor y una relación intensa radica en que la primera está basada en la estabilidad, en el respeto y en la confianza; en cambio, la segunda está basada en la ansiedad, dependencia, obsesión, ira y depresión.

No debemos confundir este tipo de relaciones con el amor pasional y amor romántico, pues estas son sólo etapas del enamoramiento. Por tal motivo, te damos algunas señales que te ayudarán a identificar quién es el intenso(a) de la relación.

Estás al pendiente de sus mensajes

Desde que despiertas hasta que que te duermes estás al pendiente de sus mensajes en WhatsApp o Messenger. Tan grande es tu ‘amor’ que le respondes lo más pronto posible, pero te molesta muchísimo si él o ella tarda más de un minuto. No existe ningún pretexto para su tardanza. Esto incluye revisar en todo momento su última conexión, y es peor si tu pareja tiene desactivada esta opción.

Siempre deben de estar en contacto

Sabemos que hasta la conversación más irrelevante se vuelve interesante cuando de una persona especial se trata, pero esto no significa que en todo momento deban estar platicando. Las pláticas forzadas son supermolestas y solo provocan incomodidad o la pérdida de interés. Si eres de los que escriben por todas las plataformas con tal de seguir en contacto, en verdad necesitas ayuda.

Exiges más tiempo de lo posible

Es, posiblemente, uno de los puntos más obvios de una persona intensa. Si eres de esos que desde la primera cita (o aun antes de conocerse en persona) te ‘clavas’ con alguien, le empiezas a llamar «cariño», «amor», «mi vida» o empiezas a planear una vida futura a su lado, ten por seguro que vas a espantar a esa persona. No tienes por qué apresurarte a las cosas. Todo es mejor poco a poquito y disfrutar de cada etapa.

Eres una persona empalagosa

¡Ups! Lo sentimos mucho, pero a muchas personas no le gustan las demostraciones afectivas tan ‘empalagosas’ o invasivas. Es decir, abusar de los apelativos afectivos o del contacto físico, como los abrazos y besos en todo momento. Sí, son lindos y se agradecen, pero todo con moderación. Recuerda que es fundamental respetar el espacio de tu pareja. No se va a morir porque no le digas «amorcito, mi amor» o porque no la abraces en todo lugar.

Invades su privacidad

En verdad, es molesto que siempre te pregunten «¿con quién hablas?», «¿quién es él o ella?», «¿por qué le hablas?», «¿con quién estás?», «¿por qué no me lo habías dicho?» y muuuuchas otras más. Obviamente es peor cuando decides ‘investigar’ invadiendo su privacidad: revisas minuciosamente sus redes sociales, fotografías y cuestionas a sus conocidos. ¿Qué lograrás con eso? Encontrar algo que seguramente no querrás saber o alejarás definitivamente a esa persona. ¿Qué será peor para ti?

Y tú, querido Homosensual, ¿cómo sabes quién es el intenso(a) de la relación?

Fuente: Vanguardia, Cosmopolitan, En pareja,El Espectador, Soy Homosensual, Diario el Diverso



#Mundo| Si usas apps de ligue seguro tienes baja autoestima

Investigaciones han demostrado que las apps de ligue pueden ocasionarte baja autoestima y dependencia a ellas. Aquí te contamos por qué.

Si eres de las personas que usan frecuentemente apps de ligue, es probable que estés familiarizado con el match‘ no correspondido. Con el interminable swipe, las comparaciones físicas, los mensajes sin respuesta y las citas exprés que solo sirvieron para robarte tu tiempo. Estas características de la «nueva» forma de relacionarse con otros (sentimental y sexualmente) podrían provocarte una baja autoestima. Te contamos por qué.

Y no es que «el primo del hermano de mi amigo» lo diga, sino que lo confirman varios estudios. Entre ellos, el de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología. De acuerdo con la investigación, publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, el ‘dolor’ ocasionado por el rechazo en las aplicaciones estimula la parte del cerebro que procesa el dolor físico: la ínsula posterior dorsal. Es decir: para el cerebro, el dolor físico y el dolor emocional es igual.

Insatisfechos con su cuerpo

Según una encuesta hecha por Body Image a 1300 jóvenes, la mayoría de ellos se sienten insatisfechos con su cuerpo. Esto luego de compararse física y emocionalmente con otros perfiles, a diferencia de los jóvenes que no usan apps de ligue. Según Jessica Strübel, autora de la investigación, los usuarios de estas plataformas pueden sentirse «despersonalizados y desechados»:«[Las personas que usan apps de ligue] después de un tiempo pueden comenzar a sentirse despersonalizadas y desechables en sus interacciones sociales. Desarrollan mayor conciencia (y crítica) de su apariencia y su cuerpo. Además, creen que siempre hay algo mejor a la vuelta de la esquina o más bien con el siguiente swipe de su pantalla, incluso mientras cuestionan su propio valor».

De acuerdo con una encuesta realizada por el portal Match.com15% de los solteros participantes afirmaron tener una adicción a las apps de ligue y a las citas. Esta cifra resulta alarmante para Alejandro Lleras, profesor en psicología de la Universidad de Illinois. El experto afirma que la adicción a la tecnología (especialmente a estas plataformas) está vinculada con la ansiedad y la depresión.

La experta en medicina familiar, Elena Requena, señaló al portal CQ que las altas expectativas que tienen los usuarios para encontrar la cita perfecta o el amor en estas aplicaciones podría generar sentimientos negativos, pues los planes no siempre sales como se esperan:

«Generan una expectativa que cada vez es más difícil de cumplir, y seguimos enganchados esperando el milagro. Eso nos produce sentimientos negativos, sobre todo de una gran frustración, desamparo y soledad, que se traducen en tristeza y nerviosismo difíciles de controlar».

Requena aseguró a CQ que lo más importante es entender que el entorno de las redes sociales es artificial. Y que ahí, la manera de relacionarse es completamente diferente al «mundo real».

«Es bueno saber que uno se encuentra en un entorno artificial donde las relaciones son distintas, donde los demás pueden ser desagradables y aprender a no tomarlo como algo personal».

Aprovechamos para compartirte los 10 peores tipos de ligue que puedes encontrar en las apps. Y las apps que más usan las lesbianas para ligar.

Fuente: Expansión, CQ ,El Español Soy Homosensual, Diario El Diverso

#Mundo| Hablemos de salud mental: porqué deberíamos ir al psicólogo

Ya cumplí más de un año de ir a terapia. A días de cumplir el proceso que inicié hace un tiempo, me di cuenta de que fue una de las mejores decisiones que he tomado.

Y todo comienza con el miedo de que nunca quise hablar de lo que me pasaba. Las palabras se acomodaban en mi interior, mientras lucía una sonrisa como si no pasara nada. He ahí mi problema.

Yo crecí con la idea de que ir al psicólogo era sinónimo de estar desequilibrado, enfermo, o simplemente de que no eres lo suficientemente fuerte para superar lo que la vida te arroja. Estaba muy equivocado. Cuando las palabras no dichas se hicieron nudo en mi garganta, y me escapé de ahogar, reconocí que debía hablar con alguien.

Y poco a poco fueron saliendo los “cucos” del armario. Las dudas, las inseguridades, los miedos. Todos esos pesos que se manifestaban en otra ilusión amorosa fallida, en ansiedad, y en la dificultar de hablar con mis seres queridos.

Los jóvenes de la diversidad sexual son más propensos al suicidio y la depresión porque tienen, tenemos, miedo a hablar. Y quién los culpa, si el mismo ejercicio de ser auténticos puede acarrear dramas familiares, hasta profesionales.

Pero el primer paso, y el más difícil, es decidirse y comenzar la conversación. Hablar, no tener vergüenza de que tenemos acompañamiento psicológico. Entender qué nos marcó tanto para que dudemos de nosotros mismos. Hablar, y buscar ser libres.

No puedo mentir, ir al psicólogo es un carrusel de emociones, una casa de espejos en la que encaras a tus peores miedos. Pero existe también el alivio de poder vencer, poco a poco, esos demonios que tenemos en nuestro interior.

Porque después de todo, nuestros miedos no nos definen, sino la valentía que tenemos para enfrentarlos.

Fuente: ElClosetLGBT, Diario el Diverso

#Mundo| La discriminación en los procesos de selección

¿Son discriminatorios los procesos de selección? Un psicólogo gay nos cuenta su experiencia y cómo es que las empresas eligen al «candidato ideal».

Los procesos de selección son inherentemente discriminatorios. Es parte de lo que consiste la búsqueda de un «candidato ideal» para ocupar una posición dentro de nuestra empresa.

Cuando nos dedicamos a diseñar un proceso de selección, procuramos identificar los aspectos que nos van a ayudar a distinguir una persona que tenga las habilidades, competencias, experiencia y conocimientos requeridos por el puesto para desempeñarse de la mejor manera.

¿Cuándo comienzan a tener influencia los aspectos físicos, biológicos y sociales?

Todos hemos visto en algún momento publicaciones de ofertas de empleo con comentarios como «preferente mujer, hombre, soltero, casado, con hijos o sin ellos». «No contar con tatuajes visibles». «Excelente imagen». «Incluir fotografía». «Preferentemente de universidades privadas». Y así, muchas otras.

Llevo un mes desempleado, después de haber tomado un descanso de mi carrera en Recursos Humanos para dedicarme a otra de mis pasiones: el arte. Actualmente me reencuentro con lo que formalmente llamaríamos un proceso de selección, situación que estoy acostumbrado a vivir desde el lado de la empresa o el reclutador. Afortunadamente, pocas veces como candidato.

Llego a una entrevista en una empresa importante…

Me registro en la recepción. El vigilante me solicita amablemente revisar mi mochila. Tengo mi cartera, mi tableta, varias copias impresas de mi CV, en español y en inglés para facilitarle el proceso a mi entrevistador, las llaves de mi casa, una loción, desodorante y un paquete de tres condones. Ignoramos la vergüenza y me invita a pasar a la recepción.

Me regalan una bebida y me piden amablemente esperar una hora y media mientras mi saturado entrevistador desahoga la sala. Efectivamente, necesitan más personas en reclutamiento.

Finalmente me recibe una persona visiblemente estresada, saturada, distraída y me hace preguntastotalmente técnicas. «¿Dónde trabajaste?». «¿Cuáles eran tus funciones, horario, sueldo, permanencia en el empleo, motivo de salida, zona de residencia, estado civil?». (Toda esa información viene incluida en mi CV impreso).

Me comenta que pasaremos al siguiente filtro y que estaremos en contacto…

En lo personal, lo que más he disfrutado de trabajar en diferentes empresas ha sido participar en definir los procesos de selección. Sin embargo, siempre nos enfrentamos al mayor obstáculo: la perspectiva de nuestro cliente. Algún buen vendedor de psicometría (o nuestra propia empresa en algunos casos) le ha convencido de que las pruebas psicométricas le ayudarán a identificar al «candidato ideal».

Alguien honesto, organizado, puntual, (guap@), leal, (barato), inteligente, líder nato. Un candidato que nació para el puesto que estamos reclutando. A veces incluso nuestro cliente nos llega a pedir los resultados psicométricos de un candidato.

Con una formación en psicología, tengo una aversión por las pruebas proyectivas y psicométricas. Considero que complican innecesariamente el proceso para contratar a una persona y proporcionan información que pocas veces nos sirve, rara vez planeadas para el puesto que vamos a ocupar o nuestro propio perfil.

Por supuesto, la empresa aún no me contrata. Así que tengo que hacer dos horas de pruebas de inteligencia desactualizadas y no estandarizadas para la población mexicana.

Comienzo a pensar en los cambios que haría yo en el proceso de selección…

Llego a la siguiente fase, un estudio socioeconómico realizado por una empresa externa que también ha convencido a nuestro hiring manager de que va a proporcionar una fotografía de información muy importante sobre nuestro candidato.

La persona que me llama va a consultar en una base de datos del seguro social que los empleos y tiempos que reporté en mi CV coincidan, además de googlear mi nombre para identificar si tengo alguna demanda activa con las empresas en las que he laborado. Y probablemente identificar si tengo antecedentes penales.

Me llaman nuevamente y me solicitan acudir a un examen médico…

Al llegar la doctora, muy simpática y charladora me pide quitarme la camisa para ponerme un estetoscopio. Pero hace tres comentarios que me intrigan profundamente: 1) «Bajaste mucho de peso, ¿verdad?», 2) «¡Qué bonitos tatuajes!», 3) «¿Alguna enfermedad crónica?».

Hasta ahora no había sentido nervios o razones para querer mentir en mi información. Soy homosexual, tengo tatuajes y vivo con VIHSé que los medicamentos antirretrovirales pueden resultar en un positivo para marihuana en una prueba de antidoping. Evito darle importancia.

Me voy a casa y comienzo a repasar los momentos que he vivido como reclutador en los que he estado en juntas donde parece que pretendemos mostrar lo peor de nosotros definiendo procesos donde vamos a decidir quién es la mejor persona para sumarse a nuestra empresa. Comentarios que jamás podría olvidar:

«Que no tengan tatuajes o no visibles». «Que no sean gays». «Que tengan “presencia” o “impacto”». «¿Cómo podemos comprobar que una mujer no está embarazada al momento de contratarla?». «Que no robe». «Que no demande». «Que acepte trabajar en un esquema de pago reportando un salario menor».

Si tienes un poquito de ética en tu trabajo, les recuerdas que la discriminación es ilegal. Entonces recibes una respuesta:

«Pero no les vas a decir que por eso no los contratas. Les dices que por el momento no son el “candidato ideal”».

Pero no todo es terrible…

He participado en proyectos donde podemos ofrecer empleos a personas trans, a personas con discapacidad. Después de implementar un proyecto que nació de la mejor intención de alguien de dar oportunidades equitativas, los proyectos mutan en una cuota obligatoria para el reclutador. Y un porcentaje de tus contrataciones debe pertenecer a estas «minorías».

El proceso de selección nos deshumaniza al grado en el que yo ya no considero seguro hablar sobre mi vida personal, orientación sexual, estado serológico. Y entonces me pregunto por esas personas que puedan sentir inseguridad para hablar de su situación familiar, económica, de salud, legal.

Situaciones poco ligadas a nuestras capacidades para desempeñar un rol en una empresa. Que podrían hablarse de forma más orgánica en una entrevista que no estuviera totalmente diseñada con el objetivo de satisfacer los criterios corporativos.

En algún momento de mi trayectoria laboral me han dicho:

«Sabes que no se van a contratar todas las personas que envíes. Necesitas contar con un número fijo de candidatos que mandar a cada proceso».

Y claro, bien por tener opciones para comparar.

Pero una persona que obtiene un empleo muchas veces pasa más tiempo en el trabajo que con su propia familia.

La mayoría de nosotros no tendríamos una relación con una persona que nos pusiera tantas pruebas para después iniciar una relación en la que nos será demandado cumplir con los objetivos que alguien definió asociados a nuestras funciones.

Finalmente habría que hablar también sobre la experiencia dentro de la empresa. Cuando yo trabajé en una empresa tuve un descontento con una gerente de capacitación, un área también de Recursos Humanos.

Ella me pidió que los candidatos para su área no debían ser homosexuales o que no fuera notorio…

¿Por qué? Porque trabajarían con el área de sistemas y como ella consideraba que eran muy machistas, no quería que la persona que contratáramos sufriera discriminación. La única respuesta que se me ocurrió fue decirle:

«Claro, pero me prestas tu jotómetro porque el mío se descompuso».

Ella sabía de mi orientación sexual y el sarcasmo me costó un fuerte regaño de parte de mi jefa.

Si tienes un poquito de ética en tu trabajo, les recuerdas que la discriminación es ilegal. Entonces recibes una respuesta:

«Pero no les vas a decir que por eso no los contratas. Les dices que por el momento no son el “candidato ideal”».

Pero no todo es terrible…

He participado en proyectos donde podemos ofrecer empleos a personas trans, a personas con discapacidad. Después de implementar un proyecto que nació de la mejor intención de alguien de dar oportunidades equitativas, los proyectos mutan en una cuota obligatoria para el reclutador. Y un porcentaje de tus contrataciones debe pertenecer a estas «minorías».

El proceso de selección nos deshumaniza al grado en el que yo ya no considero seguro hablar sobre mi vida personal, orientación sexual, estado serológico. Y entonces me pregunto por esas personas que puedan sentir inseguridad para hablar de su situación familiar, económica, de salud, legal.

Situaciones poco ligadas a nuestras capacidades para desempeñar un rol en una empresa. Que podrían hablarse de forma más orgánica en una entrevista que no estuviera totalmente diseñada con el objetivo de satisfacer los criterios corporativos.

En algún momento de mi trayectoria laboral me han dicho:

«Sabes que no se van a contratar todas las personas que envíes. Necesitas contar con un número fijo de candidatos que mandar a cada proceso».

Y claro, bien por tener opciones para comparar.

Pero una persona que obtiene un empleo muchas veces pasa más tiempo en el trabajo que con su propia familia.

La mayoría de nosotros no tendríamos una relación con una persona que nos pusiera tantas pruebas para después iniciar una relación en la que nos será demandado cumplir con los objetivos que alguien definió asociados a nuestras funciones.

Finalmente habría que hablar también sobre la experiencia dentro de la empresa. Cuando yo trabajé en una empresa tuve un descontento con una gerente de capacitación, un área también de Recursos Humanos.

Ella me pidió que los candidatos para su área no debían ser homosexuales o que no fuera notorio…

¿Por qué? Porque trabajarían con el área de sistemas y como ella consideraba que eran muy machistas, no quería que la persona que contratáramos sufriera discriminación. La única respuesta que se me ocurrió fue decirle:

«Claro, pero me prestas tu jotómetro porque el mío se descompuso».

Ella sabía de mi orientación sexual y el sarcasmo me costó un fuerte regaño de parte de mi jefa.

Asimismo, hay que explicar a tu jefe que tienes que salir una vez al mes por medicamentos. Y cada tres meses a una consulta. También entregar un justificante médico que exponga tu estado de salud al área de nóminas. Y que tus compañeros se preocupen por beber de la misma taza de café o te pregunten si es prudente que salgas a beber con ellos.

Tengo la fortuna de haber crecido en un entorno familiar en el que siempre he recibido apoyo incondicional…

Mi familia conoce mi orientación sexual y mi estado de VIH. Pero desde el inicio de mi diagnóstico ellos, mis jefes, los propios médicos que me atienden, me han recomendado cuidar con quién comparto la información.

Considero que es momento de reevaluar nuestros procesos de selección. En cada empresa que he colaborado, he procurado cuidar los intereses de la misma. Pero en muchos casos hemos logrado estandarizarlos al grado que resultan contraproducentes y cerramos oportunidades a personas con amplias capacidades. Además de dejar de considerar que las personas tenemos vidas, intereses y personalidades complejas, compuestas de muchas cosas.

Un equipo de RRHH está normalmente compuesto al menos parcialmente por personas con una formación en áreas sociales, de la salud o humanidades. Muchas veces somos conscientes de los aspectos que pueden resultar discriminatorios en un proceso.

¿Cómo los permitimos o ignoramos?

La mayoría de las ocasiones, debido a que no queremos arriesgar nuestro empleo y, por tanto, estabilidad económica.

Mejorar los ambientes de trabajo, tanto en un proceso de selección como una vez que nos encontramos dentro de la empresa, es responsabilidad de todos los que en ella colaboramos. El primer punto a considerar es que la discriminación existe y tenemos que encontrar alternativas para eliminarla.

Homosensuales, cuéntennos, cuando han buscado trabajo, ¿han sentido esta discriminación durante los procesos de selección?

Fuente: Soy Homosensual, Diario el Diverso

#Mundo| ¿Qué buscas en un hombre?

¿Qué buscas en un hombre? ¿Qué es lo que hace que te fijes en él? ¿Lo que detiene tu corazón y para tu respiración?

¿Acaso son sus ojos? Tal vez el azul añil del océano, o el verde intenso. Un café chocolate, o un dulce color miel. Almendrados, rasgados, despiertos, soñadores… Quizás no te estés fijando en los ojos exactamente, si no en su mirada. Esas miradas que enamoran, llenas de promesas y aventuras.

¿Qué me dices sobre sus labios? Lógicamente dirás que quieres alguien que puedas besar, con la forma de su boca perfectamente delineada. Hablamos de perlas en forma de dientes y sonrisas picaras. Pero también hablamos de la suavidad de un beso, la pasión que transmite.

¿Contextura física? Sí, a cualquier persona creo que le atrae un cuerpo en forma. Pero más allá de lo definidos que puedan estar los músculos, buscamos los brazos que nos hagan sentir seguros con un abrazo. Las manos que tomen las nuestras. Los pies que caminen junto a nosotros.

¿Qué es lo que buscas en un hombre? Lo físico atrae, innegablemente, pero lo que en realidad te enamora va más allá de la imagen. Se trata de un corazón.

Fuente: ElCloseLGBT, Diario el Diverso

#Mundo| 8 emotivas propuestas de matrimonio LGBT que te harán llorar de la emoción

Si tienes un alto nivel sentimental esta lista no es para ti, o bueno sí, pero antes ve corriendo al baño por papel porque te puedo asegurar que chillarás mucho con cada uno de estos videos.

Imagínate que eres instructor de un gimnasio, te presentas un día como si nada a dar clases y de la nada todos tus alumnos comienzan a hacer una coreografía, de repente aparece tu novio y te pide matrimonio, ¿no sería el momento más hermoso de tu vida?

Si bien, la pedida de matrimonio NO es una tradición nueva, sí lo es la forma en que lo hacen y es que cada vez las personas exprimen más su creatividad para hacer de ese momento un instante mágico para sus parejas.

Esta vez me di a la tarea de buscar en internet algunas de las más creativas y emotivas pedidas de mano dentro de la comunidad LGBT y sinceramente creo que pase más tiempo chillando que escribiendo.

Y es que de verdad, creo que no hay nada más hermoso que ver al amor ganar toda batalla, porque como muchos sabemos, el matrimonio LGBT aún tiene muchas batallas por ganar en diferentes partes del mundo.

Pero bueno, aquí les enlisto algunos de esos maravillosos momentos, espero que puedan tomar ideas para sus futuras pedidas y si ya se los pidieron, por favor cuéntenme cómo fue.

1. En la boda

En plena ceremonia matrimonial, en el momento que la novia tiene que aventar el ramo, ella voltea y se dirige a darle el ramo a un chico, quien no se imaginaba que su novio le propondría matrimonio.

Con un emotivo video, Rubén aprovechó un evento organizado en un centro comercial con el futbolista del Valencia José Luis Gayà para pedir matrimonio a su novio, Héctor, conun creativo flas-mob incluido.

Fuente: ElClosetLGBT, Diario el Diverso,

#Mundo| Doritos pone en su lugar a homofóbicos en redes

¡Los Doritos Rainbow regresan para celebrar el Mes del Orgullo LGBT+! Algunos homofóbicos hicieron sus comentarios, y Doritos respondió de forma épica.

Los Doritos Rainbow ya son casi una tradición de la Navigay. Como ya estamos en vísperas de esas fechas, la marca de Pepsico lanzó nuevamente su producto. Esta campaña nació hace cuatro años durante el Mes del Orgullo LGBT+ para mostrar el apoyo de la empresa a la diversidad e inclusión. No obstante, algunas personas hicieron comentarios homofóbicos, pero Doritos no se dejó y les respondió de manera épica.

El ingenio con el que contestó Doritos a algunos de sus haters y fans es verdaderamente increíble. Además, con esto la marca nos enseña que la mejor forma de responder al odio es con humor y darles la vuelta. Aquí te dejamos algunas de las mejores respuestas:

Fuente: Soy Homosensual, Diario El Diverso

#Mundo| Jóvenes trans que son llamados por sus nuevos nombres tienen 65% menos riesgo de suicidio

Quizás es algo complicado para quienes no están tan familiarizados con temas LGBT, pero es más sencillo de lo que creen, se los aseguro.

Si tienes un amigo que se llamaba Ana y ahora es Jorge, lo único que tienes que hacer es decirle por su nombre con el que se identifique, en ese caso Jorge. De igual forma una amiga que se llamaba Ernesto y ahora es Karla, sólo dile Karla. Procura usar pronombres correspondientes a su identidad ACTUAL y si tienes ciertas complicaciones o confusiones, mejor evita usar pronombres o pregúntale a la persona con mucho respeto.

Lamentablemente, hay muchas personas conservadoras y transfóbicas que se rehusan a llamarles por su nombre actual o demeritan su identidad.

Existe algo llamado deadnaming, o llamar a una persona trans por su nombre original, en vez del que escogieron luego de comenzar su proceso de transición como una manera de no reconocer el cambio de género o sus derechos como persona trans.

En más de una oportunidad lo vimos en los medios cuando Caitlyn Jenner salió del clóset años atrás: muchos diarios insistían en llamarla por su nombre masculino. O incluso se referían a ellacomo él.

Para las personas trans, esto hace un mundo de diferencia en sus vidas.

Tanto, que incluso afecta sus esperanzas de vida: un nuevo estudio ha encontrado que las personas trans más jóvenes (entre las edades de 15 y 21 años) que pueden usar su nombre elegido son 65% menos propensas a intentar suicidarse.

Imagínense, con tan solo llamar a alguien por su nombre podría salvar su vida.

El estudio, publicado en el Journal of Adolescent Health, rastreó a 129 jóvenes trans con motivo del Día de la Visibilidad Transgénero el 31 de marzo, reveló que aquellos que podían usar sus nombres elegidos y eran llamados de esa manera por otras personas, experimentaban un 71% menos de síntomas de depresión grave, un 34% menos de pensamientos suicidas y un 65% menos de probabilidad de intentar el suicidio, según explicó el autor de la investigación, Stephen T. Russell, líder del departamento de Desarrollo Humano y Ciencias Familiares de la Universidad de Austin en Texas.

“He estado investigando sobre jóvenes LGBT durante casi 20 años, y la verdad es que me sorprendió lo claro que era ese vínculo entre autoestima y el nombre escogido por las personas trans. Luchar con la salud mental es comú para los jóvenes trans, que a menudo son juzgados, abusados y son víctimas de bullying”.

Según el estudio, alrededor de dos tercios de los encuestados informaron haber sido víctimas de acoso, y cuatro de cada cinco dijeron que se habían autolesionado.

Así que recuerda: no es difícil ser un aliado de una persona trans, y llamarlos por su nombre elegido podría salvarles la vida.

Fuente: El ClosetLGBTI, Diario El Diverso

# Mundo| ¿Cuántos tipos de homofobia existen?

Existen cuatro tipos de homofobia. Estas van desde expresiones de rechazo hasta agresiones físicas. Su origen es la ignorancia y los prejuicios falsos.

Según la Real Academia Española (RAE)una fobia es una «aversión exagerada a alguien o a algo». La psiquatría lo cataloga como «un tipo de trastorno de ansiedad, el cual crea un temor fuerte e irracional de algo que representa poco o ningún peligro real». Por ende, la homofobia es una aversión hacia todo lo que tiene relación con la homosexualidad.

Aunque se desconoce a ciencia cierta el origen de las fobias, se cree que son producto de algún evento traumático o hereditarias. Sin embargo, los principales causantes de la homofobia son los prejuicios, desconocimiento e intoleranciaAdemás, la homofobia puede ser producto de reprimir la atracción hacia alguien del mismo sexo. Así lo confirma un estudio elaborado por el investigador Richard Ryan de la Universidad de Rochester, en EE. UU.

La homofobia puede desencadenar diferentes formas de discriminación hacia los gays, las lesbianas y —especialmente— las personas trans. Mismas que van desde falsas creencias o ideas negativas de los LGBT+ hasta actos violentos como crímenes de odio. Existen cuatro tipos de homofobias, dependiendo de su forma de transmisión —homofobia cultural y homofobia institucional— o de expresión —homofobia cognitiva y homofobia conductual—.

Homofobia cultural

La homofobia cultural, también conocida como afectiva, son todos los actos de rechazo y repudio hacia los LGBT+. Los comportamientos y expresiones homofóbicos incluyen muestras de desprecio o asco en público, hasta la aversión a relacionarse con alguna personas homosexual.

Homofobia institucional

Este tipo de homofobia es aplicado principalmente en las instituciones (públicas o privadas) cuyas normativas no respeta ni permiten conductas homosexuales. Por ello, las personas de la comunidad LGBT+ deben mantener una «conducta discreta». Este tipo de homofobia también se encuentra presente en varios grupos religiosos, pues la mayoría de estas condenan o castigan los actos homosexuales.

Homofobia cognitiva

Como su nombre lo dice, la homofobia cognitiva tiene su origen en las percepciones negativas que tiene la sociedad de los LGBT+, y son aprendidos por las nuevas generaciones. Ideas como «antinatural», «indecente», «degenerado» o que todos los homosexuales tienen VIH dan paso a varias formas de discriminación o segregación.

Homofobia conductual

Son todas aquellas manifestaciones individuales o grupales que tienen por objetivo promover el rechazo, discriminación y falsos conceptos sobre la diversidad sexual. Desafortunadamente, muchas de las ideas transmitidas terminan en actos violentos contra los LGBT+, que van desde las amenzas, agresiones físicas o hasta la muerte.

Fuente: Soy Homosensual, Diario El Diverso