#EE.UU| Lady Gaga y JLo llevarán diversidad a la ceremonia de Biden

Jennifer López y Lady Gaga llevarán el toque de diversidad a la ceremonia de investidura de Joe Biden, quien este miércoles asume la presidencia de Estados Unidos.

Lady Gaga cantará el himno nacional mientras que JLo hará una presentación musical aún no detallada, de acuerdo con la campaña de Biden.PUBLICIDAD

El equipo del próximo presidente de Estados Unidos citó la historia de Lady Gaga como activista de la diversidad sexual y la de Jennifer López como defensora de la comunidad latina.

“Ellas representan una clara imagen de la gran diversidad de nuestra nación”, explicó la campaña de Biden en un pronunciamiento público.

Ambas artistas participaron de forma activa en la campaña de Biden y Kamala Harris, quien será la primera mujer vicepresidenta de Estados Unidos y es aliada de la comunidad LGBTQ+ desde que fue fiscal general de California.

“Estoy profundamente honrada de unirme a la ceremonia de Biden el 20 de enero para cantar el himno nacional y celebrar la histórica ceremonia de Joe Biden y Kamala Harris”, escribió Lady Gaga en Twitter, mientras JLo compartió una imagen con corazones.

La ceremonia, que será en su mayoría virtual por la pandemia, incluirá también a un bombero afroestadounidense de Georgia, jóvenes poetas y líderes religiosos progresistas.

El himno nacional en voz de Lady Gaga es el número más esperado desde que impactó al interpretarlo en el Super Bowl de 2016.

Con esto, el nuevo gobierno de Estados Unidos pretende hacer un contraste con Donald Trump, quien en su primera campaña se vendió como aliado de la comunidad de la diversidad sexual, pero como presidente permitió la discriminación con el argumento de la “libertad religiosa”.

Además, en la última campaña presidencial, la plataforma del partido Republicano se pronunciaba en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo y favor de las “terapias de conversión”, que consiste en torturar a personas LGBTQ+.

Biden se ha comprometido a aprobar en su primer año de gobierno la Ley de Igualdad (Equality Act), que prohibiría la discriminación con base en orientación sexual e identidad de género.

Fuente: El ClosetLGBT, Diario El Diverso.

#El Salvador| La travesía de Julissa, trans salvadoreña que partió en la caravana migrante

Esta es la historia de Julissa, una chica trans salvadoreña de 27 años que decidió arriesgar su vida para salvarla. Huyendo de las maras, que la asediaban por su identidad de género, decidió embarcarse en la caravana migrante que salió de San Salvador hacia el norte el 16 de enero. Desde la Federación Salvadoreña LGBTI calculan que de 100 personas de la comunidad que abandonan el país, unas 30 desaparecen en el camino, 50 regresan y sólo 20 logran llegar a su destino: México o Estados Unidos. A Julissa no le amedrentan las cifras “Yo no me voy por progresar, yo me voy salvando mi vida”.

Por Paula Rosales, desde El Salvador

Julissa salió de su casa sin hacer ruidos. Fue una madrugada de este mes. Sus pasos eran sigilosos, temerosos. No quería alertar a sus vecinos, ni mucho menos levantar sospechas que estaba abandonando su vivienda para huir del acecho de una pandilla y abordar la caravana migrante que partió al norte de El Salvador el 16 de enero.

No exagera. Esta mujer trans de 27 años años vive en un lugar peligroso, un departamento situado al noreste del país que está bajo el dominio de las maras. La localidad tiene un nombre, pero en realidad puede ser cualquier lugar de la nación centroamericana azotada por los homicidios y la violencia.

En 2018 El Salvador registró un total de 3.340 homicidios, un promedio de 9,2 muertes diarias, según cifras oficiales de la Policía Nacional Civil. Para el cierre del año, el país registró una tasa de 50.3 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Julissa vivía en un departamento en el que asesinaron a 127 personas al final del 2018. Por eso decidió escapar en silencio, teme convertirse en una cifra más de las autoridades. Mientras caminaba decidida por las calles desoladas con sus pocas pertenencias, su objetivo era claro: se uniría a una caravana de migrantes que desea cruzar la frontera hacia Estados Unidos.

Julissa escuchó de las caravanas en las noticias y luego comenzó a preguntarse una y otra vez cómo sería irse en estas masivas movilizaciones. Pero sus ideas se quedaron en eso, hasta que el 10 de diciembre de 2018, lo decidió:

—Ese día llegó uno de los pandilleros a pedirme 100 dólares, pero yo le dije que no tenía. En otras ocasiones cuando me pedían, yo no les había negado, entonces él me dijo que de la próxima advertencia no me salvaba —cuenta a Presentes.

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En el fondo Julissa está triste porque no tiene más remedio que renunciar a su casa, a su trabajo como vendedora informal de champú, lociones y productos de belleza, a sus clientes, a su vida. Los mareros le están exigiendo más dinero que el que podía darles.

—Ellos están viviendo del sudor nuestro y yo no aguanto, ya tengo como nueve años de estar en esa historia, ya no aguanto, tengo que emigrar.

Pan, circo y LGBTodio

Julissa creció junto a su madre, su abuela y unas tías en un lejano pueblo rural al noreste del país, dedicado al cultivo de maíz y café. Al cumplir 18 años, inició su transición y con ello se ganó el rechazo de su madre y los golpes constantes de una tía. Se defendió, por lo que fue denunciada ante la policía por maltrato familiar y encarcelada. Al salir de prisón le informaron que tenía una orden de alejamiento de la vivienda de su familia, así que sin tener un lugar donde ir, le pidió albergue a una amiga.

Para su sorpresa, su amiga le comentó que el humilde circo Linda Luz de América estaba por llegar al pueblo y que ahí podía encontrar un trabajo y tener una cama donde dormir. Sin experiencia previa y sin alternativas, tomó el consejo.

Durante cinco meses, Julissa bailó e imitó a las artistas del género Tex-Mex, Selena y Ana Bárbara, dos de sus artistas favoritas. Su sueldo rondaba los cuatro y seis dólares por presentación. El monto dependía de si ella bajaba de la tarima y caminaba hacia el graderío para interactuar con al público, de lo contrario, solamente ganaba cuatro dólares. Pese a las burlas y risas del público, ella siempre bajó de la tarima.

—Cuando el circo se movía hacia otros pueblos no los pagaban y era cuando más trabajamos. En ese tiempo yo adelgacé de 180 a 90 libras, comía muy poco o había días que no comía nada, era un gran maltrato —recuerda.

Según estimaciones de la Federación Salvadoreña LGBTI, en el país existe una cifra no oficial de 5 mil hombres y mujeres trans en una nación de más de seis millones de habitantes. La comunidad trans no cuenta con una ley de protección y acceso laboral, por lo que muchas de las personas deben emplearse en el sector informal, el trabajo sexual o están desempleadas.

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Un día, cuando Julissa terminó su función, un espectador del circo se le acercó y le dijo que estaba enamorado de ella. Al principio ella dudó, pero él insistió tanto que Julissa renunció al circo y comenzó una vida junto a su pretendiente.

—Fueron los mejores siete años de mi vida. Él me enseñó qué significaba tener una familia. Salimos adelante a pesar del rechazo de su familia, logramos construir una casa y fuimos felices hasta que comenzaron las amenazas de muerte —expresó, mientras baja la mirada triste y se frota las manos.

Las amenazas de la Mara Salvatrucha (MS-13) comenzaron en 2016. Los pandilleros llegaron hasta la casa de la pareja y les dijo que en su territorio no querían a los “culeros”, que era una deshonra para la pandilla que ese tipo de personas estuvieran cerca de ellos.

Las maras son estructuras verticales y machistas que operan al margen de las autoridades. En los barrios controlan, bajo amenaza de muerte, a las personas, extorsionan a los negocios y venden droga a pequeña escala.

El gobierno del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) mantiene una ofensiva contra las pandillas con miles de policías y militares en las calles.

—El muchacho (pandillero) que me llamaba me decía: Voy a disfrutar ir a tu casa y pegarles un morterazo (disparo) en la cabeza. Yo le decía que por qué me iban a matar si no les había hecho nada y me dijo que eso (tener homosexuales en el territorio) era bajo para ellos.

Para salvaguardar su vida, la pareja tuvo que separarse. Julissa volvió a vivir sola y durante dos años se dedicó por completo a su venta de productos de belleza y a jugar fútbol en el equipo femenino Atlético Fénix, donde llegó a ser capitana. Entonces, los pandilleros volvieron a llegar a la puerta de su casa para exigirle el dinero, que ella no podía pagar.

Caravanas migrantes: “no queremos viajar con homosexuales”

Los éxodos de personas hasta los Estados Unidos, que se han organizado a través de las redes sociales y grupos de chat de WhatsApp, saltaron a la luz desde octubre de 2018, cuando miles de hondureños decidieron abandonar su país para escapar de la pobreza y la violencia. Días más tarde, un nutrido grupo de salvadoreños les siguió los pasos. El numeroso grupo de personas, entre los que viajan decenas de niños, levantó las alarmas de la Casa Blanca y el mismo presidente Donald Trump ordenó la militarización de la frontera sur para impedirles el paso. Desde entonces, el mandatario también le exige al Congreso estadounidense financiar un muro de contención.

Las amenazas de Trump no han detenido el flujo de las caravanas, que también ha complicado a los gobiernos de México y del llamado Triángulo Norte de Centroamérica, integrado por Guatemala, Honduras y El Salvador.

Cifras oficiales del gobierno salvadoreño estiman que en cinco caravanas han migrado 2.700 personas, de los cuales han regresado 600 por su propia cuenta y otros tres han fallecido por diversas causas.

Los movimientos no cesan, pese a las advertencias y mensajes de las autoridades locales y estadounidenses. Julissa es una de ellas y se arriesgó a preguntar en uno de los grupos de chat organizadores sobre los detalles del viaje.

-Yo hice una pregunta para saber cuántas mujeres transgénero iban en la caravana, porque yo soy una de ellas, y bastante gente en el grupo pedían que eliminaran mi número por ser trans, cuenta.

Su consulta desató una ola de críticas e insultos. Entre las respuestas fue que el chat era un grupo serio y que no estaban de acuerdo en hacer el viaje junto a homosexuales.

—Después de las reacciones yo me sentí desanimada, no entendí por qué decían esas cosas. Si todos somos humanos

Pero ella estaba decidida a abandonar el país.

Julissa recorrió 130 kilómetros en el autobús que la trasladó desde su municipio de residencia hasta la capital, San Salvador, un lugar en el que no había estado nunca. Bajó de la unidad cuando el sol estaba en su máximo esplendor y caminó sobre el asfalto caliente de la desconocida ciudad.

Durante el trayecto fue preguntando cómo llegar a la plaza de El Salvador del Mundo, el monumento más icónico del país, y punto de reunión de las personas que deciden integrar a las caravanas rumbo a los Estados Unidos.

Su equipaje es poco. Una mochila negra que lleva dentro un pantalón de lona, un rollo de papel higiénico, toallas húmedas, talco para el cuerpo, ropa interior, calcetines y un par de sandalias de baño.

Además, lleva un rosario y una imagen de la virgen de Guadalupe como protección para el viaje de más de 4.500 kilómetros hasta la frontera entre México y Estados Unidos.

“Nadie engaña a nadie para integrar las caravanas en El Salvador. Las caravanas tienen rostro de necesidades de protección, trabajo e ingresos”, comentó el director del no gubernamental Instituto Salvadoreño del Migrante (INSAMI), César Ríos.

La noche ha caído, las estrellas vuelven a tiritar en el cielo, el frío golpea con fuerza y Julissa está sentada al pie de un monumento el Salvador del Mundo junto a otra decena de migrantes, que, a la intemperie, esperan la hora para emprender su viaje.

—Quizá esta noche no podré dormir, hace mucho frío, tengo miedo que alguien venga y nos robe las cosas —dijo Julissa mientras pestañeaba y abrazaba su mochila.

***

Julissa y El Salvador tienen algo en común. Paradójicamente comparten el número 27. Ella tiene 27 años de edad y El Salvador celebra la misma cantidad de años del aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz, que puso fin a un conflicto armado (1980-1992) entre el Ejército y la exguerrilla del FMLN.

Además, la fecha 16 de enero en el calendario, sirve para que las autoridades conmemoren el pacto entre las fuerzas beligerantes, mientras que para Julissa el día será recordado porque emprendió su camino hacia los Estados Unidos.

—No sabía que hoy se celebra eso, quisiera que el Estado nos apoyara más, al menos que nos acompañen en el camino hacia Estados Unidos —expresó.

Muy temprano en la mañana, un incógnito organizador de la caravana pasa avisándoles a las personas que deben reunirse en una de las esquinas de la plaza para orar y recibir indicaciones.

Julissa aprovecha para acercarse a Liduvina Magarín, la viceministra para los salvadoreños en el exterior que ha llegado a tratar de desanimar a las personas que están a punto de partir.

—Los riesgos de migrar de esta manera son grandes. Se exponen a todo tipo de riesgo. Para empezar, el camino, el sol, el hambre, la enfermedad, el encontrarse también con gente que se dedica a hacer el mal, es gente que va en la misma caravana —le advirtió Magarín a Julissa, quién a su vez, le manifestó que está decidida a marcharse.

La viceministra también le expuso a Julissa los atentados que enfrentan las personas de la comunidad LGBTI, pero como ella no cedió, finalmente le pidió que se cuidara. Magarín le entregó su número de teléfono personal, le dijo que puede llamarle cuando sea.

La Federación Salvadoreña LGBTI calculan que de cada 100 personas de la comunidad que abandonan el país, unas 30 desaparecen en el camino, 50 regresan al país y solo 20 logran llegar a su destino.

Los colectivos están preocupados porque muchas personas de la comunidad terminan siendo víctimas de las redes de trata. Algunas de las víctimas son persuadidas por los traficantes de personas en bares o cervecerías, quienes les informan sobre falsas ofertas de asilo y protección en otros países.

El organizador da la orden para que los integrantes de la caravana comiencen a caminar. Julissa se cuelga su mochila negra, agarra dos garrafas de agua y comienza a caminar por la riesgosa travesía hacia los Estados Unidos.

—Yo no me voy por progresar, yo me voy salvando mi vida —dice Julissa

Fuente: Agencia Presentes, Diario El Diverso.

#EE.UU| Biden nombra a mujer transgénero como subsecretaria de Salud

El presidente electo de Estados Unidos Joe Biden nominó a la secretaria de Salud de Pensilvania Rachel Levine para ser su subsecretaria de Salud, lo que la deja en camino a convertirse en la primera funcionaria federal transgénero en ser confirmada por el Senado.

Levine, pediatra y exdirectora de Salud de Pensilvania, fue nombrada como secretaria de Salud del estado por el gobernador demócrata Tom Wolf en 2017, lo que le hizo entonces una de las pocas personas transgénero en cargos designados en todo el país. Fue confirmada para el puesto por el senado de Pensilvania, dominado por los republicanos, y ha emergido como el rostro público de la respuesta del estado a la pandemia de coronavirus.

“La doctora Rachel Levine traerá el firme liderazgo y la experiencia esencial que necesitamos para que la gente supere esta pandemia, sin importar su código postal, su raza, su religión, su orientación sexual, identidad de género o discapacidad”, dijo Biden en una declaración. “Ella es una voz histórica y profundamente calificada para encabezar las gestiones de Salud de nuestra administración”.

Graduada de Harvard y de la Facultad de medicina de Tulane, Levine es presidenta de la Asociación de Funcionarios de Salud Estatales y Territoriales. Ha escrito artículos sobre la crisis de opiáceos, la marihuana medicinal, la medicina para adolescentes, problemas nutritivos y medicina para la comunidad LGBTQ.

Biden y su equipo de transición han comenzado ya a negociar con congresistas, promoviendo la aprobación acelerada de un plan de 1,9 billones de dólares del presidente electo para combatir el coronavirus, que ha matado a casi 400.000 personas en Estados Unidos. El plan busca reclutar a personal federal de emergencia para encargarse de centros de vacunación masiva y proveer 100 millones de inmunizaciones en los primeros 100 días de su gobierno, al tiempo que gastos federales para estimular la vapuleada economía.

Biden dice además que, en uno de sus primeros actos como presidente, pedirá a los estadounidenses que usen mascarillas durante 100 días para frenar la diseminación del virus.

Fuente: Ecuavisa, Diario El Diverso.

#Mundo| Mayores LGBT+ cuentan cómo viven la pandemia en América Latina

Desde que vivimos con la pandemia de coronavirus, uno de los sectores poblacionales más invisibilizados, ninguneados y abandonados en todo el mundo tomó el centro de la escena. Las personas que superan los 65 años, les “adultxs mayores”, “les viejes”, pasaron a ser ignorados a una masa llamada “grupo de riesgo”. De repente quedaba en evidencia que la mayoría viven solxs; en geriátricos; u ocupando una suerte de pie de página de la vida familiar. Según los diagnósticos de la Covid-19 eran las primeras personas que iban a morir de la enfermedad, las más vulnerables. Esto hizo, por ejemplo, que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), emitiera una recomendación para proteger la integridad de estas personas. Muchas de ellas están desempleadas, o no tienen acceso a una jubilación o a prestaciones sociales. La fragilidad económica se combinó con un refuerzo de la discriminación en algunos países que, para protegerles del virus, les aisló aún más, como el caso de Suecia.

Ser personas mayores de 65 años ya implica una serie de discriminaciones. Cuando esto se cruza con una orientación sexual o identidad de género no hegemónicas, las vulneraciones de derechos se multiplican.

Ser adulto mayor y ser LGBT+ implica resistencias específicas, entre ellas, haber tenido que armar redes por fuera de los sistemas tradicionales. Haber quedado por fuera de las familias nucleares. Que algunos Estados no reconozcan legalmente a sus parejas y demás injusticias que son moneda común en muchos países del mundo y en particular de América Latina.

A su vez, la diversidad es muy grande dentro de la propia comunidad LGBT+ y no es lo mismo una persona trans mayor de 60 años (una verdadera sobreviviente, cuando la esperanza de vida en América Latina es de 35 años) que una personas cis de esa edad. Pensando en elles, y en sus cuarentenas, compartimos algunos testimonios acerca de cómo están viviendo estos tiempos y qué enseñanzas pueden dejarnos sus trayectorias vitales y de lucha.

“Ser trans y mayor requiere un temple extra”

Jolie Totò Ryzanek Voldan es guatemalteca transgénero, bisexual y feminista de 69 años. Se dedica a la escritura, además de a la defensa de los derechos humanos de la diversidad sexual. Es fundadora junto a otra compañera del primer grupo de personas organizadas bisexuales en Guatemala llamado “Bi Guate”, que se reúnen para visibilizar a esta parte de la población LGBTIQ+.

Jolie habla de una terrible y deshumanizada discriminación a la población LGBTIQ+ en Guatemala, algo que se se magnifica al ser personas adultas mayores. Al ser consideradas “población de riesgo”, se les ha limitado la locomoción. trabajo

“Toda persona trans tiene problemas para vivir en estas sociedades tan patriarcales y heteronormadas, que provocan que una `aprenda a ser fuerte a palos´. Y el paso de los años logra que la fortaleza física mengue, la poca o mucha belleza se torne en canas y arrugas, por lo que las pocas oportunidades que tenemos de vivir se reducen. Es por esto que ser trans y mayor requiere un temple extra, pues solo posees tu propio ser y la ayuda de quienes te apoyan”. 

Al no contar con un plan de jubilación, por tener una discapacidad en su pierna derecha y por ser trans, le ha sido difícil conseguir un empleo a pesar de una vasta experiencia como editora y correctora de textos. Hasta antes de la crisis, dependía de sus dos hijas y personas cercanas. Pero tras los efectos económicos de la pandemia por Covid-19, la ayuda ha mermado y sobrevivir cada día en pandemia es un trabajo.

“La lucha de mayores y LGBT+: convertirnos en sujetxs políticxs”

Edgardo Corts vive en Buenos Aires, y es miembro fundador de la organización Mayores en la Diversidad y del Frente de Personas Mayores, y es vicepresidente del Centro de Jubilados y Pensionados de ATE Capital. 

Edgardo Corts

La situación de las personas mayores en Argentina se caracteriza por su invisibilidad. En general, cuando las y los adultos mayores salimos del espacio de producción, pasamos a un cono de invisibilidad donde la sociedad empieza a llamarnos “abuelitos y abuelitas”. Defendemos nuestro rol de viejos, viejas y viejes, y dejamos el llamado de abuelxs para nuestrxs nietos.

En el espacio social no desarrollamos el rol de abuelxs, lo desarrollamos en los espacios familiares.  A les adultes mayores se nos considera sujetos de cuidado y en realidad somos sujetos de cuidado como cualquier persona de la sociedad. Todos los individuos, toda la sociedad, somos sujetos de cuidado. A nosotros se nos pone en este lugar y se nos corre del lugar de sujetos políticos. 

La mayor lucha de las personas mayores y sobre todo en el plano LGBTI+ fue la de convertirnos en sujetos políticos. Y como tales, poder pelear las distintas circunstancias que nos atraviesan, entre las más fundamentales, el estigma y la discriminación. Estas son barreras que impidieron que avancemos en la prevención del VIH, y lo mismo que nos demoró para llegar al matrimonio igualitario o a la Ley de Identidad de Género. 

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En Argentina hay un avance desde lo legal, pero la sociedad todavía no ha legitimado estos derechos. Con respecto a lxs adultxs mayores, nuestro trabajo es visibilizarnos dentro y fuera de la comunidad LGBT. En mi caso, por ahora, soy sobreviviente de dos pandemias, la del VIH y la del Covid-19. La primera me instaló en el foco por ser homosexual, y en este momento, la del Covid-19 me pone en el centro por ser adulto mayor viviendo con el virus y otros temitas de salud que tenemos. 

Como resistencia general y transversal de las personas mayores, seguimos reclamando que el Estado y los organismos del Estado, las organizaciones sociales, nos consideren y nos valoren como sujetos políticos y nos permitan participar en la creación de políticas públicas. Respecto al tema del VIH, buscamos la renovación y la creación de una nueva ley de VIH y ETS, porque la ley actual tiene más de 30 años, y fundamentalmente después de esta pandemia, consideramos que hay que revisarla. Desde el Frente Nacional por la Salud de las Personas con VIH ya estamos empezando a activar, aunque sea a través de las redes. El otro tema que perseguimos y por el que luchamos es que queremos la cura del VIH y de la enfermedad del sida. 

Hay poblaciones mucho más vulneradas que la comunidad gay-lésbica. Les compañeres trans están en una situación de mayor estigma y discriminación. Su nivel de vida suele ser informal, a los 40 años ya las podemos considerar personas mayores por su esperanza de vida”.

“El encierro me ha servido para abrir mi interior”

Agustín Núñez es actor, director y dramaturgo paraguayo. Tiene 73 años y es de Villarrica. El año pasado cumplió medio siglo de vida artística en el país. Estuvo un tiempo radicado en Colombia y, luego de la caída del régimen de Stroessner, regresó a Paraguay. Asumió la dirección de la Escuela Municipal de Arte Dramático y creó El Estudio, la primera escuela de actuación y dirección de teatro de Paraguay. Hace una semana anunció que, a causa de la pandemia, tuvo que abandonar El Estudio, la institución en la que se formaron diferentes actores, actrices y directores. 

“Este tiempo de encierro me ha servido para abrir mi interior, conectarme con una parte mía que  posiblemente estaba descuidada, dormida por la rutina neurótica del día a día. Me sirvió para darme cuenta del valor real de las cosas y de las personas. De que podemos vivir con mucho menos de lo que nos dice el consumismo y valorar a personas tanto cercanas como físicamente lejanas, en otros países, de una forma diferente por el acercamiento, la preocupación y la ayuda permanente que te ofrecen. Me permití vivir el tiempo mítico, el tiempo sin relojes, sin calendarios. Hay un dicho japonés que dice que la felicidad consiste en comer cuando se tiene hambre y dormir cuando se tiene sueño. Creo que es algo sabio aunque es muy difícil de hacerlo dentro de nuestras obligaciones laborales y sociales.

Esta pandemia nos obliga a ser creativos, a desarrollar la paciencia, la revisión de valores. Ha desarrollado mucho el sentido de solidaridad, de identidad. De darnos cuenta, más que nunca, que los francotiradores no ganan las batallas sino los ejércitos. En la medida en que estemos juntos, nos identifiquemos y tengamos un horizonte común, las cosas pueden mejorar notablemente. 

Si antes de la pandemia no existíamos para el Estado, ahora menos. Todo el territorio que se ha ganado se ha hecho con sangre, sudor y lágrimas, y es algo que rescato enormemente de nuestro colectivo. Hay que seguir luchando por la presencia, el respeto, los derechos; romper una cantidad de mitos y tabúes enraizados en nuestra cultura, y no perder la esperanza ni el espíritu de lucha. 

Estoy sumamente sensible, tuve que dejar mi escuela por asuntos económicos, por la pandemia. Fue muy doloroso pero a la vez muy valioso porque me demostró la solidaridad de muchísima gente del país y de afuera. No obstante, fue un golpe muy fuerte. Tenemos que salir en una mejor versión de lo que estábamos haciendo, no podemos seguir iguales. Tengo una frase para la escena y la vida: “todos los defectos tenemos que transformarlos en efectos”. 

“Quiero usar la palabra para dar luz a la gente”

Norma Castillo durante una ceremonia en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires: allí la nombraron personalidad destacada de los derechos humanos.

Norma Castillo es una militante histórica por los derechos de las personas LGBT+ en Argentina. En los ’70, mientras vivía en Colombia, conoció a Ramona “Cachita” Arévalo, una uruguaya que también estaba exiliada. En 2010, después de 30 años de estar juntas y militar los derechos de las lesbianas, se casaron convirtiéndose en el primer matrimonio homosexual de América Latina. En 2015 Norma fue declarada Personalidad Destacada de los Derechos Humanos de la Ciudad de Buenos Aires. Cachita falleció en 2018.

“Yo que vengo de los tiempos de la posguerra nunca esperaba esta guerra. No me resulta complicada la cuarentena. Es muy difícil, pero en general para la gente mayor el aislamiento y la exclusión no son novedad. Nosotras hicimos mucha campaña, pero lo de las lesbianas viejas sí es bastante nuevo. Ahí empezó nuestra lucha abierta y hay mucho tabú, es impresionante. En la época en la que nacimos nosotras, los médicos decían que perdíamos el deseo sexual con la menopausia. A mí no me atajó las ganas de tumbar todas las mentiras que fui descubriendo a medida que fui creciendo. Hay mucha gente mayor que quedó frustrada con su sentimiento, con la sociedad que se lo cortó. A mí me cambiaron quién era por medio de la palabra, y yo quiero usar la palabra para dar luz a la gente que no se atreve y que vive vidas falsas haciendo cosas a escondidas”.

“Sin dinero y mal de salud”

Paty Conde tiene 66 años resistiendo en las calles de San Salvador. Es una de las sobrevivientes de una de las masacres cometidas por los cuerpos de seguridad del Estado en contra de la población trans durante el conflicto armado (1980 – 1992). Ahora sigue resistiendo a la pobreza,  la precariedad y la incertidumbre causada por la crisis del coronavirus.

Reside desde 2003 en un empobrecido mesón, en el centro histórico de la capital, y por su cuarto paga 90 dólares al mes. Antes de la pandemia, vendía dulces, panes y diversos productos de higiene. Las que antes eran pocas ganancias ahora han disminuido a cero debido al cierre de la capital implementado por la alcaldía municipal para intentar contener los contagios.

“Vivo acá desde el 2003 y nunca había vivido nada como esto, me he sentido mal de salud, con gripe y ni puedo salir para pasar consulta. Antes vendía sodas, ganaba unos 15 o 20 dólares al día. Ahora no vendo nada porque no pasa gente. Me he quedado sin dinero porque vino la señora del mesón y tuve que pagar los cien dólares que tenía guardados. Ya quiero que pase todo esto, no aguanto más. Me siento mal y aburrida”, contó Paty a Presentes.

El Estado salvadoreño no tiene registro de la población LGBTI, por tanto no pueden diseñar políticas públicas específicas que atiendan las principales necesidades y demandas de personas, que al igual que Paty, deben buscar su propia forma de sobrevivencia en medio de la calamidad. 

“Estos tiempos dejarán lecciones y aprendizajes”

Jaime Lorca es chileno, tiene 70 años y es miembro de Acción Gay, organización que desde hace 30 años lucha por la prevención del VIH y acompaña a personas que viven con el virus.

Jaime Lorca, 70 años

“Vivo solo y ha sido muy duro. En el trabajo suspendimos las labores el 16 de marzo y nos enviaron a todos a la casa. En mi caso es más delicado, porque vivo con VIH y soy una persona mayor. Eso me provocó mucho susto los primeros días. Después, con el encierro, me fui quedando más tranquilo porque estoy solo en mi casa y en 75 días nadie ha entrado aquí, el riesgo de contagio está minimizado. 

Los primeros días me dediqué a distraer la mente leyendo novelas. Ya no leo tanto. Evito mirar noticias porque me angustian, y cuando me angustio me viene la pesadez de la soledad. Es una soledad física, porque tengo la fortuna de pertenecer a una familia muy aclanada. Somos un clan muy fuerte, no pueden venir a verme, me acompañan en la distancia. Todas las noches hacemos videollamadas con mis hermanos y sobrinos. Pienso en la gente que no tiene familia o afectos a quienes recurrir en estos momentos. Debe ser mucho más doloroso, no sé qué sería de mí sin esa compañía. 

Esta pandemia puso a la gente a pensar en el futuro, en cómo será. Pero aunque yo desde hace rato no me preocupo por eso, creo que los meses por venir serán muy complejos. Hace 22 años, cuando me notificaron el VIH, dejé de hacer planes. Desde entonces vivo el día a día, no planeo cosas para más de tres o cuatro jornadas. Antes la gente se moría, hacer planes no era viable. Así me acostumbré a vivir y por eso me cuesta pensar en el futuro. 

Estos tiempos nos dejarán muchas lecciones y aprendizajes. Yo he tenido que aprender una infinidad de cosas que pensé que nunca en mi vida haría. Por ejemplo, reuniones de trabajo por Zoom, porque hago seguimiento a personas con VIH para asegurarme de que estén bien y tengan su tratamiento al día. Me costó seis horas aprender a usarlo, pero lo logré. También tuve que aprender a usar una tarjeta para comprar mercadería y comida por Internet. Para una persona de 70 años, esas cosas tecnológicas son muy complicadas.  

El actuar de los jóvenes en estos días también va a dejar lecciones. En Chile, con cuarentenas totales y toque de queda, se han reportado fiestas clandestinas multitudinarias. Hace poco desmantelaron una de 400 personas, me parece inaudito arriesgar la vida innecesariamente. Me gustaría que tomen conciencia del mal que nos están haciendo a todos al no respetar las indicaciones que dan los Estados.

Chile pasa por una crisis muy importante en estos tiempos: en octubre tuvimos un levantamiento social sin precedentes porque hay un descrédito absoluto de la política y las instituciones. Los jóvenes se tomaron las calles y ahora quieren seguir. Yo creo que no es el momento, porque es exponerse a esta nueva pandemia. Ya vendrá el tiempo de retomar las calles para seguir haciendo los reclamos que hay que hacer. Eso sí, hay que mantener viva la discusión, para que todo lo que despertó octubre no se diluya. Entonces les propongo que lleven su creatividad al máximo y usen Internet para manifestarse y comunicar el descontento por el sistema chileno. Las redes sociales hoy día son como nuestro cable a tierra y creo que podemos usarlas para algo trascendental. 

“Nos consideramos victoriosos”

Manolo Forno tiene 66 años y es uno de los fundadores del Movimiento Homosexual de Lima, junto a sus amigos. Fue en 1983, en los meses previos a la explosión de una epidemia que marcaría la vida de miles de activistas gays, cuandoempezaron a sentir el valor para organizarse y salir al mundo. Desde aquel día, hace 37 años, en que una docena de futuros jóvenes activistas se reunieron en su casa en Punta Negra para redactar el primer pronunciamiento y decir públicamente que eran homosexuales, hasta estos tiempos en que no puede salir a las calles y el contacto físico nuevamente le está prohibido, reflexiona acerca de estos tiempos.

“Está clarísimo que somos personas de alto riesgo. Tengo 66 años, soy diabético, soy hipertenso y el año pasado tuve una neumonía. Desde marzo que no salgo ni a la puerta. Vivo con mi esposo, la única persona que entra y sale cumpliendo con los requisitos de limpieza para no contagiarme nada. 

El otro asunto es que si bien me he jubilado bajo la AFP, al no ser parte de una familia, según este gobierno, no he recibido nada. Si bien vivo en un barrio clasemediero, no tengo acceso a ninguna fuente de dinero. He quedado totalmente supeditado a lo que mi pareja me puede dar. Eso ha generado limitaciones en nuestras vidas, ahora se tiene que pensar en un gasto de dos personas, donde yo no puedo aportar un centavo, porque no puedo recibir un bono. Aparte, todos los costos de nuestra salud y de seguro los tenemos que pagar doble. Él tiene un seguro, él paga y su esposa podría atenderse, pero yo no.

Me pregunto cuánto tiempo estaré sin salir para sentirme seguro de que no me voy a contagiar. Mientras no aparezca una vacuna, me voy a tener que quedar encerrado. Esto me genera angustia. Si bien tengo 99% de probabilidad de no contagiarme, tengo que tener miles de mecanismos de protección que, en lugar de generarme relajación, me generan tensión. 

Manuel Forno

El futuro para mí es estar en mi casa, a no ser que decida ir a la calle y mande todo a la mierda. Lo otro es esperar a que aparezca una vacuna y haya un medicamento eficaz. Todo mi mundo se ha constreñido a mirar la realidad desde la ventana de mi casa. 

Vivo en un departamento y, si quiero, me encierro en mi cuarto, pero pienso en las personas que viven en una habitación y me siento mal. En los jóvenes que se quedaron sin trabajo y deben regresar a una casa familiar opresiva, con violencias. Pienso en algunas lesbianas, en que la manipulación y control contra ellas irá in crescendo con las revisiones de los teléfonos, de sus comunicaciones, estarán más vigiladas. En el caso de niñas, niños y adolescentes, las situaciones de abuso se incrementan en la casa, y si bien se han cerrado los colegios y por eso el acoso escolar “ha desaparecido”, la violencia y el abuso sexual en el entorno cercano se va a incrementar. 

¿Cómo canalizamos esa angustia, esa opresión? Habría que encontrar mecanismos para visibilizar este tema en los medios de comunicación, que sepan qué cosas nos están pasando, la gente puede pensar que todo es problema de bono, de dinero, pero hay más. 

Algo positivo: el convivir marzo, abril y mayo con mi pareja, en un espacio los dos, nos ha ayudado a manejar nuestra convivencia y a limar las cosas guardadas. En estos momentos nos consideramos victoriosos, hemos podido salir adelante como convivientes, sin violencia, con discrepancias, pero llegando a consensos. 

En el activismo, estamos encontrando nuevas formas de hacer acciones de incidencia, definiendo nuevas estrategias, nuevas formas de encontrarnos, ya que el Covid nos ha quitado nuestra capacidad de socializar presencialmente. Ahora la lucha es a través del teléfono, del WhatsApp, la computadora, el zoom. La lucha continúa hasta la victoria final. 

Fuente: Agencia Presentes, Diario El Diverso.

#Ecuador Organizaciones LGBTIQ+ lanzan encuesta para conocer el preferido al #VOTOLGBT en la comunidad

La mañana del lunes 18 de Enero del 2021, colectivos LGBT del Ecuador lanzaron un boletín a modo de convocatoria, para que su sector llene una encuesta sobre la intención del voto de febrero del 2021.

La Campaña Acuerdo Por La Igualdad – #VOTOLGBT, circuló en redes un comunicado el cual, a partir del mismo, menciona que la encuesta estará disponible en: https://votolgbt.com/encuesta/. Afirman que se la realizarán vía on-line, para precautelar la bioseguridad de su población con respecto a la pandemia del COVID19.

El objetivo no solo es obtener datos de la intención del voto del sector LGBT y los simpatizantes o convencidos de los derechos LGBT (sin que sean LGBT), sino, además monitorear el nivel de información y conciencia que tienen las poblaciones históricamente discriminadas sobre: los discursos ya sea a favor o en contra de nuestras poblaciones, si conocen o no, la inclusión de los derechos LGBT en los planes de gobierno de los candidatos a vicepresidente y presidente

Campaña Acuerdo Por la Igualdad – #VOTOLGBT

La intencionalidad de la encuesta se debe a que no han sido tomados en cuenta por parte de las encuestadoras nacionales, quienes “omiten su existencia”. “En octubre del 2020, solo el Docente y PhD en Investigación, Omar Maluk Salem, incluyó en las encuestas que realizaba la categoría «Otros», aparte de masculino y femenino. Esto fue expuesto en el programa «Un Café con JJ» y posterior analizado en el programa Línea Dura, versión Santo Domingo de los Tsáchilas, el 02 de noviembre”, afirmó la Presidenta de la Federación Nacional LGBT del Ecuador, Diane Rodríguez.

Otra cuestión fundamental es que la encuesta arrojará datos importantes sobre la inclusión o no, de los candidatos a asambleístas y parlamentarios en sus planes legislativos y del parlamento. Medirá la inclusión también de la participación de personas LGBT como candidatos a elección popular y así mismo, de su participación o no, en las estructuras de los movimientos y partidos políticos.

Campaña Acuerdo Por la Igualdad – #VOTOLGBT

El formulario disponible en línea, contempla preguntas como por ejemplo si los candidatos han promovido discurso de odio. El lunes 11 de Enero durante el lanzamiento de la Campaña Acuerdo Por La Igualdad – #VOTOLGBT versión 2021, Rodríguez se refirió a las dos quejas que había presentado junto a Emilio Cruz, en el Tribunal Contencioso Electoral de Quito, la misma que sigue su curso para el caso de Universi Mejía, candidato a Asambleísta por Honestidad. Mientras que, para el caso de Gerson Almeida, la activista comunicó que el TCE la había archivado por no cumplir con los plazos previstos que dispone la entidad reguladora electoral.

Fuente: Prensa República Del Banano.

#Mundo| HILO: Personajes LGBT+ que fueron obligadxs a ser hetero

Perro coraje que traigo atorado desde que Ryan se quedó con Kelsey en High School Musical 3: La Graduación, quitándome la esperanza de verlo en los brazos de Chad, el mejor amigo de Troy… en aquel entonces hasta tuvieron el nervio de hacer una encuesta donde podías votar si Ryan debía quedarse con Kelsey o con Martha (la bailarina amante de las matemáticas). CHAD. ¡El indicado era Chad!PUBLICIDAD

O quiere alguien explicarme esa escena en la segunda parte donde después de cantar I Don’t Dance (con muchísima tensión sexual de por medio por cierto) aparecen con la ropa del otro…

Mmmmmm, yo siento que aquí Disney le tuvo miedo al éxito.

Pero dejando High School Musical a un lado… estos días se popularizó un hilo en el que usuarios de Twitter exponían lo que ellos consideraban algún caso de personajes LGBT+ que por el sesgo de los medios no pasaron a la historia de personajes representantes de nuestra comunidad como lo son: Cameron y Mitchell de Modern Family, Emily y Ally en Pretty Little Liars, Connor Walsh en How To Get Away With Murder y que tristemente creemos que los tienen presos en un clóset de cristal.

En el hilo se encuentran los ya mencionados Ryan y Kelsey de la saga de High School Musical.

Chessy y Martin, la ama de llaves y el mayordomo de Allie y Hallie en Juego de Gemelas.

Janis Ian en Chicas Pesadas.

Lilly de El Diario de la Princesa

Malia Teen Wolf

El Gran Gatsby

Justin y Clay en 13 Reasons Why 

Lucifer y Nick en Chilling Adventures of Sabrina.

Y Hasta Chandler y Phobe en Friends.

Cabe aclarar que no son los estereotipos los que nos mueven a reimaginar cómo hubieran sido estas series o películas con estos personajes con una orientación sexual distinta a la hetero, sino el sentirnos identificados con las actitudes, conductas, experiencias o esencias de estos personajes y es divertido pensar como tal vez sin la censura que afortunadamente ha ido cesando en los últimos años tal vez estos personajes hubieran contado otra historia.

Fuente: El ClosetLGBT, Diario El Diverso.

#EE.UU| Trump permite más discriminación LGBTQ+ antes de irse

Como uno de sus últimos actos, el gobierno de Donald Trump ha permitido que el Departamento de Salud de Estados Unidos discrimine a personas LGBTQ+ de los programas federales.

Apenas unas semanas antes de concluir, la administración de Trump ha eliminado políticas establecidas por el expresidente Barack Obama que prohibían la exclusión con base en orientación sexual e identidad de género para acceder a programas de salud.

Las nuevas medidas se justifican con base en un argumento de “libertad religiosa”.

Además, Trump también eliminó reglas para que ya no sea obligatorio que los funcionarios federales de salud reconozcan los matrimonios entre personas del mismo sexo como “válidos”.

Estas medidas de “libertad religiosa” afectarán a personas que se benefician de programas federales sobre vih, infecciones de transmisión sexual, combate a las adicciones, adopción y personas sin hogar, entre otros.

“En sus últimas horas, la administración de Trump y Pence ha publicado su último ataque a la comunidad LGBTQ con regulación federal que permitirá la discriminación a lo largo de los programas del Departamento de Salud”, denunció Alphonso David, presidente de Human Rights Campaing.

Aunque Trump posó un par de veces con la bandera del arcoíris e intentó promoverse como un republicano “gay friendly” por ser de Nueva York, la realidad es que su administración, que acaba este 20 de enero, implementó políticas discriminatorias.

En junio pasado, con el argumento de la “libertad religiosa”, su gobierno autorizó a los médicos de Estados Unidos que discriminen a las personas trans y a las mujeres que buscan la interrupción legal del embarazo.

El año pasado, su gobierno también manifestó su apoyo para que las agencias de adopción puedan negarle este derecho a las parejas del mismo sexo.

Otra de sus acciones fue combatir en la Suprema Corte que la comunidad LGBTQ+ estuviese protegida contra la discrminación laboral bajo el Acta de los Derechos Civiles.

Asimismo, prohibió que las personas trans sirvieran en el Ejército.

Su plataforma política de reelección se pronunciaba en contra del matrimonio igualitario y a favor de las “terapias de conversión” que consisten en torturar a personas homosexuales, bisexuales y trans.

Por esta razón, su gobierno será recordado como uno de los más peligrosos para la comunidad LGBTQ+ y uno de los más grandes aliados de grupos fundamentalistas antiderechos.

Fuente: El ClosetLGBTI, Diario El Diverso.

#Chile| Activistas exigen Justicia por el lesbicidio de Nicole Saavedra y terminan enjuiciadas

La Justicia chilena procesará a cinco mujeres que en junio de 2019 tomaron la Fiscalía de Quillota para exigir celeridad y respuestas en la investigación por el asesinato de la joven lesbiana Nicole Saavedra. Lo hicieron como medida de presión, a tres años de un crimen que hasta ese momento seguía impune y con nulos avances. María Bahamondes, prima de Nicole, es una de las imputadas por esta toma. El jueves 14 de enero estaba prevista la primera audiencia del juicio que las tiene como acusadas.

Pero el mismo 14 de enero, poco antes del inicio, la audiencia para juzgar a las cinco mujeres que habían tomado la Fiscalía de Quillota se suspendió.
La justicia propuso retomar el 23 de febrero con la finalidad de revisar una salida alternativa entre fiscalía y la defensa.

Cuatro años sin Nicole: un poco más cerca de conseguir Justicia por la joven lesbiana

A cuatro años del crimen de Nicole Saavedra, por primera vez la familia de la joven lesbiana chilena llega a esta fecha con la sensación de que la Justicia está un poco más cerca.

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A juicio oral

Desde el principio, María Bahamondes se encargó de las diligencias legales y de hablar con la prensa y con las autoridades para visibilizar el caso. Hoy es criminalizada por exigir justicia, y junto a las activistas lesbofeministas Jael Bosquez, Caterina Muñoz, Emperatriz Godoy y Karen Vergara, tendrá que enfrentar un juicio oral por los delitos de daños calificados y desórdenes públicos. Las acusadas arriesgan una pena de más de tres años de cárcel y una multa de 11 UTM mensuales.

“Las compañeras están nerviosas y muy ansiosas. Pero yo estoy tranquila porque sé que no hicimos nada malo y porque lo peor ya lo viví cuando mataron a Nicole”, dice Bahamondes a Presentes. Pero también está indignada: “Si no hubiéramos protestado de esa forma, el caso seguiría igual y sin avances. Nos persiguen injustamente y eso es lo que más rabia me da”.

El día de la toma, una multitud de mujeres marchó por las calles de Quillota para conmemorar los tres años del crimen de Nicole. La joven tenía 24 años, era lesbiana y fue asesinada. Su cuerpo golpeado, con signos de tortura y sin vida fue hallado el 25 de junio de 2016 en las inmediaciones del embalse Los Aromos, a dos horas de Santiago.

La marcha estaba autorizada pero terminó con represión policial. En medio de la manifestación, las cinco mujeres decidieron entrar al edificio de la Fiscalía local. Afuera, otro grupo apoyaba con gritos, consignas y pancartas en alusión a este caso que ya tuvo cuatro fiscales y algunas respuestas tardías. Cuatro meses después de la toma, la Fiscalía de Valparaíso identificó a Víctor Pulgar como el principal sospechoso, un chofer de bus que ya estaba pagando una condena por violar a dos menores de edad.

Piden absolución para las cinco 

La injusta persecución y criminalización de Bahamondes, Bosquez, Muñoz, Godoy y Vergara movilizó a las feministas del país. Y derivó en una carta abierta firmada por 129 organizaciones feministas y lesbofeministas y por más de 400 activistas locales, para exigir al gobierno chileno tres cosas puntuales: el sobreseimiento de la causa que se abrió en contra de las cinco; enfocar el ejercicio del poder judicial en investigar los casos de lesbofemicidios como el de Nicole Saavedra y también el de María Pía, ocurrido en 2008 y en circunstancias similares; y garantizar justicia, verdad, reparación y no repetición.

Durante los últimos días agitan el terreno desde las redes sociales y también desde las calles, en medio de las restricciones por la pandemia. 

Bahamondes exige al Ministerio Público y a los Tribunales que “dediquen tiempo y recursos a resolver crímenes contra mujeres y niñas y no a perseguir a quienes luchan contra la impunidad”. También pide celeridad en la condena de Pulgar, que hoy está recluido en la cárcel de Valparaíso, donde cumple dos condenas de 10 y 8 años, por violación y abuso sexual contra dos menores de edad. Pero todavía no se determina su condena por el crimen de Nicole, aunque ya haya pasado un año de quedar imputado por los delitos de violación con homicidio, secuestro y robo. 

La primera audiencia: online

Por la emergencia sanitaria, la audiencia de preparación del 14 de enero estaba prevista online. Pero sobre la fecha fue pospuesta para el 23 de febrero a las 10 de la mañana. Bahamondes no sabe cuánto tiempo podría extenderse. “Pueden ser semanas, meses. No sabemos lo que pueda pasar, pero igual estamos muy confiadas en que no hicimos nada malo”, dice. Serán representadas por Silvana del Valle, abogada de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres y representante de la familia Saavedra Bahamondes ante la Justicia, y también por otras dos abogadas del estudio jurídico AML Defensa de Mujeres. 

Fuente: Agencia Presentes, Diario El Diverso

#Peru| Da Morgue: el artista peruano que decidió vestir al VIH

Entre el melodrama y el pop, Daniel Tolentino creó una colección de moda como forma de exorcizar su experiencia y visibilizar que hay muchas formas de transitar con el virus. En siete episodios, “Me Muero” se inspira en divas bellas e inestables, como la vida. El periodista Esteban Marchand fue a buscar qué hay detrás de este talentoso y atribulado millennial, y escribió este perfil.
Fotos: Esteban M. Marchand y Vicente Mosto

Un artista melancólico e intenso. De un romanticismo obsesionado por la salud mental y esos asuntos. Pero de una generación con ironía, que idolatra a lxs referentes de la cultura pop y cuyo hábitat natural es internet. Daniel Tolentino “Da Morgue” acaba de cumplir los 27 años: la edad bisagra.

Su barba negra contrasta con la ropa que diseña, y esconde un rostro tímido dispuesto a contar una realidad preocupante: las personas jóvenes no se están protegiendo en sus relaciones sexuales y el número de chicxs seropositivxs va en aumento. Para poder visibilizar, romper prejuicios y hablar de su propia experiencia creó “Me muero”, un melodrama de siete episodios que presenta su colección de moda. Microhistorias publicadas en sus redes sociales que recrean pedazos de vida de un joven gay enfrentado a su propia mortalidad.

Crédito: Vicente Mosto

-Uno de mis amigos tuvo sexo sin protección y me dijo que sentía los ganglios inflamados y que eso podía ser un síntoma de tener VIH- empieza a relatar a Presentes.

Eran las tres la mañana de un viernes de junio de 2015 y Daniel estaba dibujando. La inspiración a esa hora y los amaneceres con un lápiz en la mano eran habituales. Se tocó sus ganglios y los sintió hinchados. “Oh shit”, dijo en voz alta aunque estuviera solo.

Ese mismo día fue al Instituto Peruano de Paternidad Responsable (Inppares) para hacerse una prueba de sangre. El dispositivo con el que le hicieron la prueba rápida falló y dejó que la sangre se coagulara. Fue el sábado y se hizo el mismo testeo. El lunes tenía que recoger sus resultados pero el sistema del centro estaba inhabilitado y no lo podían atender.

-Era como si el mundo me estuviera diciendo: esto va a suceder, prepárate.

Crédito: Esteban Marchand

“No conocía a nadie que viviera con VIH”

El martes le dijeron lo que más temía en ese momento: Daniel tenía VIH. Era una persona que vivía con el virus de la inmunodeficiencia humana.

-En ese momento le pregunté a la señorita: ¿Cuánto cree que me cobren hasta la torre de Interbank?

Ese edifico icónico de la ciudad siempre le había parecido una oda a la inestabilidad. De lejos da la impresión que estuviera a punto de caerse sobre la vía expresa Paseo de la República.

Daniel pensaba que no iba a sobrevivir. Era depresivo y tenía ataques de pánico de vez en cuando. ¿Cómo iba a poder vivir con todo eso más un virus que hasta ese momento él asociaba con la muerte?

-No tenía información. No conocía a nadie que viviera con VIH y no sabía que iba a estar bien. Pero ese día tomé la decisión de estar bien. Me dije: o te matas hoy o decides quedarte y tener la mejor vida que puedas obtener, y elegí lo segundo.

Sus amigos más cercanos dejaron todo lo que estaban haciendo en ese momento para acompañarlo y estar con él en uno de los episodios más difíciles de su vida.

Crédito: Esteban Marchand

¿Te prostituyes? ¿Te inyectas? ¿Te drogas? ¿Tienes orgías?

El 17 de junio fue a una clínica para hacerse el examen de sangre que le confirmara el diagnóstico. Al día siguiente lo derivaron al hospital del Estado de esa clínica. Un ambiente sombrío lo recibió. Lo hicieron esperar junto a gente que estaba muriendo de sida. Le hicieron una serie de preguntas que no esperaba: ¿te prostituyes? ¿te inyectas? ¿te drogas? ¿tienes orgías?

Daniel pensaba que había vuelto a los años noventa. La enfermera le dijo que seguramente había contraído el virus porque no había vivido con sus padres. Además, le aseguró que si quería tener hijos debía de encontrar una pareja mujer y no un hombre.

-En ese momento solo pensaba: seguro ahorita va a salir Alanis Morissette tocando alguna canción.

Durante semanas se despertó con una voz en su cabeza que le decía: reactivo, reactivo. Sentía que tenía una nube negra encima. La desinformación en el hospital era alta. Le decían que no podía compartir pasta de dientes con sus familiares, que tenía que tener todos sus objetos personales bajo llave.

-Incluso los doctores del hospital del Estado me dijeron que ni si quiera podía hacer un ‘beso negro’ y eso fue lo que realmente me deprimió. Ese lugar se volvió un infierno, era como un loop. Me dije a mí mismo que no podía seguir en un ambiente tan tóxico porque mi salud emocional también influía en mi salud física.

Crédito: Vicente Mosto

“El virus me cambió de una forma buena”

Daniel se alejó del hospital y llegó a la Asociación Civil Impacta Salud y Educación. Ahí aprendió que existía la indetectabilidad: cuando la carga viral es tan baja que no presenta niveles medibles de VIH en el líquido preseminal. Supo que subir sus defensas era su trabajo y de nadie más.

Daniel compara al virus con una metralleta desensamblada. El tratamiento que lleva ayuda a que este fusil no esté armado. También sabe que si deja el tratamiento esta metralleta empezará a armarse y a disparar desde adentro. Supo que podía tener hijos si así lo quisiera en un futuro. Supo que hay un tratamiento post-exposición al virus para aquellos que no son seropositivos. También se enteró de la existencia de parejas serodiscordantes: aquellas formadas por personas que viven con VIH y sin VIH.

-Ahí empiezo a decir: ok, esto no está tan mal. Poco a poco la nube negra se fue achicando. Fue un tema de tiempo.

En algún momento se dejó de afeitar por miedo a cortarse. El estigma vivía con él. Si sangraba por alguna razón empezaba a desinfectar todo como un demente. Hoy si conoce a alguien no teme decirle que vive con VIH. No hacerlo solo alimentaría los prejuicios que ya existen.

-Uso mi empatía para sobrevivir. Voy decidiendo a quién le digo y a quién no.

Una vez se lo dijo a un chico con el que quería compartir momentos íntimos, más allá del sexo. Un chico que le gustaba. Pero esa persona se alejó. Daniel no se entristeció, no dependía de él. La otra persona aún no estaba preparada. No hubo drama. Nadie lloró.

Un año y medio después del diagnóstico, se lo contó a toda su familia durante el desayuno tras la Nochebuena. Hubo lágrimas, sí. Pero también hubo tranquilidad: Daniel estaba bien y tenía una vida completamente normal.

-El virus me cambió de una forma buena. Ese día me di cuenta que yo quería vivir, que no estaba destinado a ser ese ser sombrío, estaba destinado a ser más que eso.

Crédito: Vicente Mosto

Vestir el drama

Para seguir viviendo, Daniel tenía que trazarse metas. ¿Qué quería hacer? ¿Para qué quería quedarse en este mundo? Sus respuestas fueron más grandes que sus ganas de autodestruirse. Ese fue el germen de su colección “Me muero”, donde narra cómo un se refugia en los iconos gays para poder soportar lo que está pasando.

Dorothy Gale, Marilyn Monroe, Audrey Hepburn, Bette Davis, Winona Ryder, Liza Minnelli y ‎Natalie Portman‎ son las mujeres inestables que acompañan a Daniel en este viaje.

-Ese es el concepto de la muestra, transformar algo que parece horrible en algo hermoso, algo que la gente quiera ver y quiera ponerse.

Para Daniel la ropa es como una armadura, brinda protección. Cada quien decide que se pone. Quería que la gente que se identificara con su historia pudiera vestirse y tener visibilidad a través de la moda. El hígado crucificado representa el doble trabajo que hace su órgano en la actualidad: debe tomar pastillas para la depresión y debe continuar con su terapia antirretroviral .

Crédito: Vicente Mosto

Si falta educación, falta todo

Daniel se dio cuenta en todo este viaje que los gays aprendemos mucho de la cultura pop y del porno. No hay educación sexual impartida en las escuelas que sea orientada para personas LGBTIQ.

– Muchos chicos gays creen que todo es como el porno y no puede haber una mentira más grande. Jóvenes que no saben que los actores porno tienen un tratamiento de profilaxis pre-exposición para prevenir infecciones.

También hace público que es una persona que vive con VIH porque cuando sus amigxs se enteraron que eran seropositivos no pasaron por una experiencia tan traumática. No se sentían tan desolados ni asustados como él lo estuvo. Sabían que había alguien allá afuera que les había demostrado que todo iba a estar bien.

-Nos hemos encontrado con dolor, con rupturas de corazón, porque es lo que requiere el viaje. Son cosas que pasan y ahora ya no puedes hacer nada. Pero si puedes tomarlo de una forma positiva, por irónico que parezca.

Todo ese malestar y miedo – y otros demonios- los pudo transformar transformó en dibujos, en historia, en ropa.

– Espero que algún chico o chica que recién acaba de descubrir que vive con el VIH sepa que puede tener un final feliz. Que no se quede llorando solo en su habitación escuchando alguna canción de Shakira. Y si lo hace, que sea un rato. Y con la Shakira de los noventa.

Fuente: Agencia Presentes, Diario El Diverso.

#Mundo| Baby Yoda se convierte en ícono LGBTQ+ por estas razones

Grogu, estrella de The Mandalorian, se volvió un inesperado héroe de la diversidad porque enloqueció al Frente Nacional por la Familia solo por aparecer en una rosca de reyes.

“Se trata de un ataque a los valores familiares, es un ataque directo a la religión, porque están haciendo de lado a la sagrada familia”, expresó Eduardo Hernández, presidente del Frente Nacional por la Familia sobre la rosca en la que sale Baby Yoda.

Panaderías en todo México popularizaron las roscas con la figura de Grogu, pero fueron los grupos conservadores los que cimentaron a Baby Yoda como un símbolo de la diversidad.

“¿Baby Yoda? El nuevo representante del lobby LGBT, comunista, destructor de la familia tradicional y valores cristianos”, escribió el usuario Luis Cuevas en Twitter.

El revuelo fue tal, que usuarios de Estados Unidos se mostraron impactados del poder del personaje de Star Wars.

“Baby Yoda es ahora aparentemente un ícono LGBT en círculos de redes sociales latinoamericanas”, comentó el usuario Zachary Drake.

“La G de LGBT es por Grogu”, afirmó otro usuario.

El Frente Nacional por la Familia es una organización mexicana que está en contra de los derechos LGBTQ+ y los derechos reproductivos de las mujeres.

Ahora también está en contra de que la gente se divierta mientras parte su rosca de reyes.

Queda demostrado que la fuerza no está con ellos.

Fuente: El ClosetLGBTI, Diario El Diverso.