Mi esposa Eva y el mejor regalo de mi vida.

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El día 1 de enero mi chica me trajo el desayuno a la cama. Junto a la taza de café había un paquete de regalo. “¿Un adelanto de Reyes?”, le pregunté.

Lo abrí, y había dos pequeñas zapatillas converse de bebé. Me cayeron las lágrimas. Eva, mi chica, sabe mejor que nadie las ganas profundas que tengo de ser mamá, hace tres años, poco antes de conocerla, estuve intentando ser mamá soltera. Me hice dos inseminaciones pero no lo conseguí.

Pensé que ser mamá era algo que no iba a vivir, hasta que conocí a Eva, nos enamoramos, y descubrimos que ambas queríamos formar una familia.

El año pasado decidimos que 2022 sería el año en que iniciaríamos el tratamiento y, si todo sale bien, será el año en que demos a luz.

Cuando tomamos la decisión estábamos las dos muy emocionadas con la idea de formar una familia. ¿Pero quién se embarazaría? Era algo que nos apetecía mucho a las dos.

Cada una esgrimía sus razones, a mi favor tenía el ser mayor. Yo 37 y ella 34, por ende mis posibilidades de conseguir un embarazo eran más urgentes.

En la clínica IVI nos ofrecieron un Pack Diagnóstico Mamás2 innovador y único para parejas de lesbianas. Pruebas que suelen costar más de 600 euros por solo 120 para las dos. Con el pack diagnóstico nos realizaron todas las pruebas par evaluar nuestra fertilidad y ver quién estaba más preparada para tener un embarazo exitoso. Hormona antimülleriana, ecografías, analíticas, etcétera.

El resultado fue bastante duro para mi, a pesar de mi edad tenía una reserva ovárica de una mujer mayor de 45 años. Por eso no me había embarazado en las dos inseminaciones anteriores.

En cambio, la fertilidad de Eva estaba muy bien y sus óvulos estaban perfectos para un tratamiento. Fue triste por un lado pero, por otro, maravilloso, porque gracias a Eva podríamos dar vida a nuestra familia.

En IVI nos dieron varias posibilidades. Eva podía embarazarse por una inseminación artificial o una fecundación in vitro, por ejemplo.

Junto a las zapatillas que recibí este 1 de enero estaba la propuesta de mi chica. Que fuera yo la que me embarazara con sus óvulos, el método ROPA. Me emocionó. Siempre quise tener la experiencia de embarazarme y pensé que no podría vivirla.

Eva me dio el mejor regalo, el más generoso y especial para mí. Sentir crecer a nuestro bebé en mi cuerpo, a nuestro bebé que se parecerá a la mujer con la que quiero pasar toda mi vida.

En unas semanas comenzamos la travesía. ¡Deseadnos suerte!

Fuente: Mirales, Diario El Diverso.

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