#Mundo| Baby Yoda se convierte en ícono LGBTQ+ por estas razones

Grogu, estrella de The Mandalorian, se volvió un inesperado héroe de la diversidad porque enloqueció al Frente Nacional por la Familia solo por aparecer en una rosca de reyes.

“Se trata de un ataque a los valores familiares, es un ataque directo a la religión, porque están haciendo de lado a la sagrada familia”, expresó Eduardo Hernández, presidente del Frente Nacional por la Familia sobre la rosca en la que sale Baby Yoda.

Panaderías en todo México popularizaron las roscas con la figura de Grogu, pero fueron los grupos conservadores los que cimentaron a Baby Yoda como un símbolo de la diversidad.

“¿Baby Yoda? El nuevo representante del lobby LGBT, comunista, destructor de la familia tradicional y valores cristianos”, escribió el usuario Luis Cuevas en Twitter.

El revuelo fue tal, que usuarios de Estados Unidos se mostraron impactados del poder del personaje de Star Wars.

“Baby Yoda es ahora aparentemente un ícono LGBT en círculos de redes sociales latinoamericanas”, comentó el usuario Zachary Drake.

“La G de LGBT es por Grogu”, afirmó otro usuario.

El Frente Nacional por la Familia es una organización mexicana que está en contra de los derechos LGBTQ+ y los derechos reproductivos de las mujeres.

Ahora también está en contra de que la gente se divierta mientras parte su rosca de reyes.

Queda demostrado que la fuerza no está con ellos.

Fuente: El ClosetLGBTI, Diario El Diverso.

#Ecuador| El movimiento LGTBI pide a los candidatos respeto a sus derechos en Ecuador

Representantes del colectivo LGTBI en Ecuador lanzaron este lunes la campaña “Acuerdo por la Igualdad, el voto LGTBI” para pedir a los candidatos presidenciales y aspirantes a las elecciones de febrero a la Asamblea Nacional (Parlamento) políticas que respeten sus derechos.

En una rueda de prensa, los candidatos Walter Gómez, de Centro Democrático y Compromiso Social de la Alianza UNES, y Pedro Pablo Morán, de Ecuatoriano Unido, “se comprometieron con los derechos LGBT”, indica un comunicado a la Asociación Silueta X, entidad rectora del colectivo en el país.

Gómez manifestó en la comparecencia que “todos y todas deberíamos gozar de los mismos derechos y lógicamente de las mismas obligaciones. Los LGBT no son un grupo aislado, son seres humanos como cualquiera de nosotros y merecen total respeto y consideración”.

“Lo que nos interesa es que la clase política adquiera consciencia con respecto a los derechos de nuestras poblaciones”, destacó la coordinadora de la campaña, Diane Rodríguez.

El movimiento pidió al resto de aspirantes a mandatarios y a integrar la Asamblea tras las elecciones del próximo mes que se sumen a la firma del Acuerdo.

“Nosotros esperamos que el resto de candidatos a asambleístas, Vicepresidente y Presidente firmen”, añade el comunicado.

Rodríguez se pronunció acerca de la campaña “Voto Familia”, campaña de la sociedad civil que recomienda a los ciudadanos votar a favor de candidatos que se comprometan a defender la vida desde “la concepción” hasta la muerte natural, el matrimonio, la educación sin ideología de género y el combate de las adicciones.

“En un estado democrático como Ecuador, las propuestas que inviten a la protección de derechos de los distintos sectores es importante. Sin embargo, al conocer que dicha campaña intenta posicionarse como una contracara nuestra, la rechazamos”, advirtió la presidenta de la Federación Ecuatoriana de Organizaciones LGBTI, que aglutina a más de 40 asociaciones en todo el país.

Aunque dijo desconocer “el contenido de la campaña Voto Familia”, confió en que “no sea con la intención de privar a nuestras poblaciones de nuestros derechos”.

Algunos de los objetivos del Acuerdo por la Igualdad son “denunciar públicamente los discursos de odio”, manifestó, al aludir a casos de actores políticos denunciados ante el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) por comentarios discriminatorios.

Tal es el caso del candidato a la Asamblea Universi Mejía, que tiene una audiencia prevista para el próximo 2 de febrero, según informó el Tribunal electoral.

Otras de las medidas propuestas son la conformación de una clasificación de discursos inclusivos LGTBI, otro del plan de gobierno que incluya al colectivo, acciones a favor de sus derechos en la campaña o de la inclusión de candidatos homosexuales, lesbianas, transexuales, bisexuales y de orientación diversa en las estructuras de los partidos políticos.

Fuente: Clarín, Diario El Diverso.

#Paraguay| Jóvenes no binaries en Paraguay resisten desde el arte a un país conservador

En la últimas semanas del 2020, el diario HOY publicó un artículo sobre Giovana Soria, cuyo video se había vuelto viral días atrás. En él, la reconocida tik toker salía del clóset no binarie con su familia y amigues. “¿Cómo es que algo que no lastima a nadie hace sentir tan mal?”, se preguntaba, “Me afecta demasiado cuando alguien me ofende y no entiende que ya pasé por esto en otros espacios. No da que le estén preguntando si quiero o no ser trans, hombre o mujer. Tengo que lidiar con la sociedad y además tengo que lidiar con ustedes”.  

Pero horas después, el portal -que forma parte de uno de los multimedios más grandes del país, propiedad del ex presidente y antiderechos Horacio Cartes- bajó la nota del periodista premiado Aizar Arar, y Paraguay se quedó sin la posibilidad de conocer la historia de Gio. 

Paraguay 2020: LGBT resistieron con autogestión la violencia estatal y discriminación

El año de la pandemia se caracterizó por una profundización en las crisis sociales y económicas que ya existían en la población LGBT.

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Para algunes hay violencias físicas, para otres, un borramiento de su existencia. Ambas aparecen en el cotidiano de las personas no binarias, que fueron suprimidas de los libros, la historia y el lenguaje. Hay un ejercicio consciente por parte de los dispositivos de disciplinamiento social.

Lo opuesto a la naturaleza no es la cultura, lo opuesto a lo individual no es lo colectivo, lo opuesto al hombre no es la mujer. Así lo expresó Chancleta Tatá que es artista visual paraguaye no-binarie y está radicade en Buenos Aires.

“El pensamiento binario nos lleva a estancar espacios de construcción colectiva, nos boicotea constantemente el encontrar intereses comunes que nos unan, que faciliten la coordinación de acciones. Ser no binarie para mí también tiene que ver con ser un puente entre las cosas, necesitamos unirnos. También tiene que ver con un posicionamiento político de no querer contribuir más con el régimen hetero cis patriarcal especista, de renunciar a privilegios que tuve como chica cis, porque pienso que se basan en la opresión de otros seres y me niego a seguir siendo parte de eso”, opina.

Primero el sonido, después el significado. 

En palabras de Élian, asumir su identidad fue “un parto largo”. Cuando tenía 20 años comenzó a interesarse en el debate del lenguaje inclusivo. Internet siempre fue un escape, así descubrió que existían otras personas que se nombraban distinto. Ella ya se sentía no binaria antes de saber que existía un término que lo definiera. “Uso cualquier pronombre. Aunque para otres entiendo que es una urgencia y un derecho usar el que le corresponde, para mí, todavía, es una suerte de juego”, reflexiona.

Después de una búsqueda de un año y medio, leyó experiencias de otras personas trans que buscaban un nombre y descubrió que es todo un ritual. Algunes se pasean entre las tumbas en los cementerios, otres buscan en el diccionario y eligen al azar. El primer nombre que eligió fue Orlando, por la obra de Virginia Woolf. Pero sentía que no encajaba. “Me empecé a desesperar, hasta que un día me topé con este y fue demasiado perfecto. Fue emocionante, sentí mucha euforia. Elegir tu nombre es como bautizarte”, dice.

“El nombre es para los otros”, escribió en su poemario Tajo/Refugio, de la editorial Aike Biene antes de nombrarse Élian. “Ese libro lo escribió alguien que está buscando su identidad. Habla mucho del tiempo. Es como que estuviera estancada en una conjugación permanente. Como si te hubieran escondido algo trascendental. El tajo es una herida que no cierra, una herida que tarda en anochecer. Una herida profunda como para acurrucarse, abrigarse en ella  como un refugio. Una herida que al cicatrizar es un hogar. Creo que hay una reconciliación con mi cuerpo y conmigo misma”, refiere. 

Ternura no-binarie 

James tiene 26 años y recuerda claramente cómo se sintió al ver un episodio de Sailor Moon en el que los personajes de Haruko y Michiru se miraban a los ojos sentades en la ventana. En la traducción de la serie ellas eran narradas como primas, pero en el transcurso del programa, actuaban los roles de una pareja. “Es evidente que, a través de la indumentaria, en mi cabeza se instaló que había diferentes clases de mujeres y que todes referían a Haruko como varón. Entonces, yo pensaba que podría parecerme más a las amigas de mi mamá que tenían el cabello corto y que eran más masculinas”. 

Desde noviembre viene trabajando en su proyecto Ternura no binarie, un foto-diario en la que plantea un espacio identitario propio. “La no-binariedad es un término paraguas. Yo siento que estoy oscilando hacia lo genderqueer, algo que quiere ser agénero. Pero plantear eso en una sociedad binaria es imposible. Intento hacer pedagogía en mis micro-ecosistemas sociales con las personas con las que me interesa tener un vínculo”, expresa. 

Elle cree que la gente está seteada para no sentir ternura. A James le gustaría que cuando alguien tuviera que nombrarle piense en momentos tiernos que tuvo en su vida. Muchas veces se pregunta: ¿será que puedo establecer eso en mi cotidiano o es carísimo? ¿cómo es la ternura en un momento en el que tocarnos no es una opción? “Las personas más dulces que conozco son no binares y trans, pasaron por lo más denso que te puedas imaginar. De todo eso podrido que existe en este plano real emergen estas identidades que están llenas de algo brillante y hermoso”, cuenta. 

Artistas y activistas cuentan cómo es ser no binarie en América Latina

Las personas no binarias existen. Son aquellas que no necesariamente se identifican con los géneros masculino o femenino. Pueden ser ambos, ninguno, destruir ese binario o construir algo nuevo.

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“La cultura hetero es vigilante y castigadora”

El peso de la discriminación social, laboral, sanitaria y legal a la que están expuestes les no-binaries recae sobre los dispositivos de disciplinamiento de las instituciones una y otra vez. Desde acoso callejero hasta la necesidad de encontrarse en un permanente ocultamiento de la identidad para acceder a un trabajo o para que les atienda un médique. 

“Para el sistema, directamente no existimos. O sos hombre o mujer o no te atienden, no te contratan. Y eso que sé que tengo ‘pasabilidad’, o sea, que entiendo que es un privilegio disfrazarme de mujer y que me crean. Sé que mi cuerpo es lo suficientemente hegemónico para jugar el juego, para generar deseo si necesito hacerlo. Porque gran parte de mi valor para la sociedad al ser mujer es cuánto deseo genero. Cuánto. Cuánto excito. Cuánto me quieren coger”, dice Chancleta.

Cuando busca trabajo, a menudo lee en los clasificados ofertas de trabajo de empresas privadas que buscan secretaria. Requisito: “sexo” femenino. Teñirse el pelo, cambiar la foto del currículum, escribir una F. Algo parecido le ocurre a Élian que siente que tiene que sobrevivir dentro del clóset para seguir trabajando.

La importancia del lenguaje inclusivo 

Geo S. piensa que siempre va a haber problemas con respecto a la percepción de les demás. Pero no por eso hay que desistir en los esfuerzos por corregir el discurso en la interacción. “Hay gente que parece que tiene vergüenza de usar el lenguaje inclusivo. Yo creo que esa gente no les pertenece esa disconformidad. Es un proceso constructivo, incluso con les amigues, que se hable de esto, que se interrumpa, que se corrija. Dejar de pasar de largo porque esto en el día a día es lo que nos imposibilita simplemente ser”.

La reconfiguración del lenguaje es un aspecto en el que todes están de acuerdo. James explica que no se trata de una mirada privilegiada, blanca y anglosajona. “Yo lo que propongo es coexistir con las personas cis que tienen consentimiento hacia la alienación. Yo no estoy acá para molestar a nadie pero si tengo que soportar el peso de la existencia que sea como quiero; por lo menos eso. En este 1,63 que soy tengo que mandar por lo menos ahí”, enfatiza. 

Fuente: Agencia Presentes, Diario El Diverso.