#Mundo| MI NOVIA, YO Y EL SECRETO DE NUESTRO TSUNAMI DE ORGASMOS

Cuando vi a Ana por primera vez en un bar de Chueca, lo supe. Supe que con esa mujer en la cama me lo iba a pasar maravillosamente bien. Solo de verla podía sentir cosas inexplicables.

Me acerqué y al principio no me dio mucha bola, pero soy encantadora y al final de la noche nos fuimos juntas a su casa. Nuestro primer polvo no fue nada espectacular, pero yo sabía que teníamos todas las piezas para encajar.

Comenzamos a quedar y a los dos meses ya nos hicimos novias, llevamos año y medio.

Nos queremos, lo pasamos muy bien juntas, pero sin duda lo más alucinante de nuestra relación es la vida sexual que tenemos.

Ana me toca, me mira, y yo me enciendo. La veo hacer cosas cotidianas como tomar un helado o preparar el desayuno con una camiseta y braguitas, y me muero.

Nunca había tenido tanta química con alguien. Sé que influye mucho que Ana y yo seamos tan libres, que estemos dispuestas a experimentar, jugar, tener mucha confianza y ganas de que la otra disfrute enormemente.

Desde hace unas semanas todo se ha vuelto más alucinante aún con un regalito que recibí por mi cumpleaños.

Un juguete sexual (tenemos muchos), pero no uno más, sino que EL GRAN JUGUETE.

Se trata de Soraya Wave, de LELO. Tiene dos objetivos: el clítoris y el punto G. La parte que estimula el punto G hace algo que ningún otro juguete ha hecho antes, se inserta en la vagina e imita el movimiento de los dedos en un balanceo que te hace poner los ojos en blanco, directamente en el nuestra gran zona erógena conocida como el punto G.

La otra parte, el estimulador externo, se dedica al clítoris y nos da muchas posibilidades de vibración y placer.

Puedes elegir que estimule uno, otro o los dos a la vez, todo con distintas intensidades de vibraciones.

¿Un orgasmo? ¿Dos? No, un tsunami. Una ola húmeda y enorme que arrasa todo. Cuando usamos Soraya Wave nuestros dedos y lenguas pueden estar centradas en otras partes del cuerpo que no suelen tenerse tan en cuenta.

Fuente: Mírales, Diario El Diverso.

#Mundo| ¿EN QUÉ PAÍSES PODEMOS ADOPTAR LAS LESBIANAS?

Se conoce como «adopción homoparental» la adopción que se lleva a cabo por parejas del mismo sexo, algo que hace algunas pocas décadas atrás estaba completamente prohibido, como si nuestra orientación sexual fuera un impedimento para ejercer como buenas madres.

En nuestro país, España, las lesbianas podemos adoptar o acoger como mamás solteras o en pareja. ¿Te gustaría ser mamá por adopción? Estos son los requisitos que se piden en España:

  • Ser mayor de 25 años
  • Que la diferencia de edad entre madres e hijo sea mayor a 16 años y menor a 45. Pero si se va a adoptar a varios hermanos, la diferencia de edad puede ser mayor.
  • Estar psicológicamente y económicamente preparada para ser mamás.
  • En caso de estar en pareja, tenéis que llevar al menos dos años siendo novias, y ambas tener interés en adoptar a un niño.
  • No se pueden escoger características físicas de los niños ni procedencia. Eso juega en contra en el expediente
  • Y, por último, presentar la solicitud en el registro de adopciones.

En España los distintos modelos de familia son válidos y ninguno tiene preferencia sobre otro, una pareja heterosexual no tiene más privilegios a la hora de adoptar un niño que una familia compuesta por dos mamás o dos papás, o una familia monoparental.

No obstante esto no sucede en resto de los países. Así como las familias compuestas por mamá y papá tienen un amplio abanico de posibilidades, nuestras familias tienen muchas restricciones.

Las lesbianas, además de en España, solo podemos adoptar en:

  • Brasil
  • México (en algunos de sus estados)
  • Portugal
  • Colombia

En otros países europeos también se puede pero suele ser más complicado.

Esto en cuanto a la adopción internacional, ahora bien, en 29 países del mundo pasa como en España, que se permite la adopción, ya sea de los hijos de la pareja o de niños en situación de abandono por parte de parejas del mismo sexo

Fuente: Madres Lesbianas, Diario El Diverso