#Mundo| Una chica sale del armario como lesbiana y su padre recorre 800 kilómetros para matarla

Seguramente el título de esta noticia te de escalofríos. A mi me los da.

Y no, no ha sucedido en los Emiratos Árabes o en Afganistán, si no que en nuestro país vecino, Francia. Aterrador.

Es la historia de una adolescente de 19 años que estudia en la universidad de Narbonne, al sur de Francia. En el centro de estudios ha conocido a su primera novia, está feliz y enamorada y así comenzó a transmitirlo a su entorno, amigos y familias.

Hace unos días llamó por teléfono a su padre y le contó que tenía novia y que estaba feliz. Cualquier padre amoroso al ver a su hija feliz se habría sentido feliz, pero no, la lesbofobia es letal y muchas veces más poderosa que el amor que los padres sienten por sus hijos.

El hombre, de 52 años que vive en Estrasburgo, contó después a la policía que la salida del armario de su hija lo hizo temblar de rabia y en ese momento la amenazó por teléfono. La amenaza era muy grave, la encontraría y la mataría.

A la mañana siguiente y cegado por su furia se subió a su coche y condujo 800 kilómetros sin detenerse, directo a la universidad de la joven.

Según l’Indépendant , el padre encontró a su hija en las afueras de la universidad y le gritó, amenazando nuevamente con matarla.

La joven, desesperada, corrió a esconderse dentro de la universidad, un trabajador de la misma le salvó la vida puesto que imposibilitó la entrada del padre al centro de estudios.

La joven y otras personas que estaban presenciando horrorizados la escena llamaron a la policía. El lesbófobo agresivo ya está detenido. La hija, su novia, y su madre, esposa de este esperpento, han presentado denuncias en su contra.  

Un portavoz del Ministerio Público dijo que el hombre tuvo “una reacción desproporcionada” ante la salida del armario de su hija. ¿Desproporcionada? Vamos, por favor, este personaje es un peligro público y si que necesita una terapia de conversión.

Fuente: Oveja Rosa, Diario El Diverso.

#Argentina| UNA PAREJA DE LESBIANAS ADOPTA A 4 HERMANOS PARA QUE NO LOS SEPARARAN

Cecilia y Marisela se conocieron hace quince años, y hace trece se hicieron novias, ambas viven en Argentina.

Cuando empezaron su relación tenían 23 y 25 años, y tal como dicen en ese momento no pensaban si quiera en tener hijos, estaban tranquilas y relajadas disfrutando su relación.

En 2010 Argentina aprobó el matrimonio igualitario y la filiación de hijos. Cecilia y Marisela se casaron y comenzaron las ganas de formar una familia.

«Fueron siete intentos (tratamientos de fertilidad) desde 2016 hasta comienzos de 2018 cuando dije basta. De todos modos, siempre habíamos hablado de la posibilidad de adoptar, el problema era que para nosotras era algo completamente desconocido y todos nos decían que era muy difícil», cuenta Cecilia en una entrevista a Somos Familia.

«En agosto de 2018 llenamos la planilla en el Registro de Adoptantes de la provincia de Buenos Aires, hicimos todos los trámites y al poco tiempo nos llamaron del juzgado de la Matanza para hacer los primeros informes. Fueron varias entrevistas y también vino una asistente social a casa», explica la pareja.

Cuando piensas en adoptar seguramente piensas en un bebé o un niño pequeño, que es lo que la mayoría busca en los trámites de adopción. Y piensa en uno, a lo sumo dos. ¿Pero cuatro? ¿Y niños mayores? Sin duda estamos hablando de unas súper mamás.

«En enero de 2019 teníamos el apto y en marzo vi una convocatoria pública de aspirantes sobre tres hermanitos en estado de adoptabilidad en Misiones. Mandé un mail al registro de la provincia y me contacté con la directora del Registro de Aspirantes a la Adopción de la provincia de Misiones (RUAAM)».

Los 3 hermanitos de los que les hablaron tenían 10, 11 y 14 años. Había un cuarto que tenía 17, pero ese no quería ser adoptados. Para conocerlos condujeron 12 horas, hasta Misiones, el pueblo donde se encontraban.

El primer día se encontraron con los dos más pequeños. «Eli no dijo nada y Joaquín que en ese momento tenía doce años, nos sorprendió con la primera frase: ‘Hace siete años que espero por este momento’. Fue muy fuerte porque de todas las cosas que habíamos pensado, nunca habían imaginado que íbamos a escuchar esa respuesta», confiesan.

Por la tarde se encontraron con el niño de 14 años, Gastón. «Él tiene una discapacidad y no nos habló, solo nos miró. Si bien fue más complicado al principio, con él todo fue conocernos y la vinculación, una cuestión de abrazos«.

Ya más tarde se encontraron con Álex, de 17.  «Estaba muy serio. (La encargada) Nos dijo que podíamos intentarlo, pero que él no estaba dentro del proceso de vinculación. Además, nos contó que se había autoexcluído de la convocatoria para que sus hermanos tuvieran más posibilidades de ser adoptados».

Cecilia y Marisa alquilaron un piso para poder quedarse dos semanas en Misiones y conocerlos mejor. Ellos quisieron irse al piso con ellas. «Fueron quince días viviendo los seis bajo el mismo techo y nos enamoramos».

Alex, que en un principio había renunciado a ser adoptado, cuenta él mismo la historia de cómo de esa negativa llegó a formar parte de la familia: «Cuando llegaron, yo no estaba en los planes, pero quise vincularme para poder seguir en contacto con mis hermanos. En el medio nos encariñamos y gracias a Dios decidimos irnos todos juntos a casa. Estoy muy feliz, muy contento. Solo me piden que haga mis deberes».

Los 4 hermanitos disfrutando de su nueva vida

Cecilia cuenta que después de conocerse: «Nos volvimos los cinco en el auto y Marisela regresó en avión. Yo manejando y Alexis cebándome mate durante las doce horas del viaje. Lo único que queríamos era llegar. Ya en Buenos Aires conocieron al resto de la familia. Ellos aman a sus abuelos y a sus primos. Son puro amor. Cuatro personas excepcionales, estamos muy orgullosa de ellos», afirman.

Cecilia reflexiona sobre la manera en la que formaron su familia y aclara: «Por ahí una se pregunta ‘por qué no puedo quedar embarazada y la vida tiene otros planes para vos y son los mejores». 

Fuente: Madres Lesbianas, Diario El Diverso.