#Nueva Zelanda| Una lesbiana de 67 años denuncia que la sometieron a 200 descargas eléctricas para «curarla»

Las mal llamadas «terapias de conversión» deberían realmente conocerse como terapias de tortura, cuando los también mal llamados profesionales intentan un imposible: modificar la orientación sexual de una persona. Eso no solo es algo que no se pueda, el problema es que se intenta de las maneras más horrorosas y traumáticas para quienes las sufren. Joan Bellingham es…