#Mundo| Pablo Alborán sale del clóset como gay con este video

Pablo Alborán es un cantautor y músico español de 31 años, quien desde su debut obtuvo 10 nominaciones al Grammy Latino por éxitos como «Tanto». Esta noche se publicó un video donde Pablo Alborán sale del Clóset como homosexual y nos regala frases tremendas como:

«Estoy aquí para contaros que soy homosexual, y no pasa nada… yo necesito ser un poquito más feliz de lo que ya era… jamás me sentí discriminado, odiado o que decepcionaba a alguien por ser yo, pero desgraciadamente hay mucha gente que no lo vive así, y por eso hoy sin miedo, también espero que este mensaje le haga la vida más fácil a alguien, pero sobre todo lo hago por mí… la música es libre, y quiero sentirme igual de libre con mis canciones… quiero ser coherente, consecuente y lo más responsable posible conmigo mismo… Seguiré centrando mi vida pública en mi música, en mi trabajo… quiero darles la gracias por el cariño que siempre he recibido y por el apoyo incondicional que me dais…»

Fuente: El ClosetLGBTI, Diario El Diverso

#Mundo| ¿Hay un problema de racismo en la comunidad LGBT+?

¿Hay un problema de racismo en la comunidad LGBT+?

A pesar de que podríamos creer que la comunidad LGBT+ es un sitio donde reina la tolerancia y la inclusión, lo cierto es que existe un enorme problema de racismo y clasismo dentro de la comunidad LGBT+ tanto en América Latina como en Estados Unidos (EUA) y en el mundo.

El reciente estallido del movimiento #BlackLivesMatter en EUA llevó la discusión también a países como México, donde mucha gente asegura que el racismo no existe o no se vive con la misma intensidad que, por ejemplo, en Estados Unidos. Esto, sin embargo, lo han desmentido investigaciones de organizaciones como Oxfam o medios como El País que demuestran que, en efecto, México es un país profundamente racista.

Investigaciones en EUA dicen que si bien el 52% de las personas LGBT+ experimentan depresión, está cifra asciende a 62% en la población LGBT+ afro.

Asimismo, reportan que el 51% de las personas no-blancas (asiáticas, latinas, Negras, etc.) han sufrido racismo dentro de la comunidad.

Resulta casi irónico que el movimiento LGBTQIA+ en EUA haya sido iniciado por mujeres negras y morenas como Marsha P. Johnson, Sylvia Rivera, Miss Major, Stromé DeLaverie, etc. quienes iniciaron las protestas de Stonewall en 1969 dando pie al “Orgullo LGBT+”, pero pronto fueron excluidas de los espacios como marchas y protestas. Ya en 1973 Rivera le llamó al movimiento de liberación gay “Club de clase-medieros blancos”.

En México, la situación no es muy diferente. Para quien conoce la historia de la Marcha del Orgullo sabrá que la primera se celebró en 1978 y el incipiente movimiento LGBT+ siempre estuvo articulado con la lucha obrera, estudiantil, de mujeres, y demás movimientos de “abajo”… y poco a poco se fue convirtiendo en un espacio dominado por las marcas y donde generalmente va al centro el hombre cisgénero gay guapo y fornido.

Ambos ejemplos, si bien refieren al movimiento LGBT+ moderno y principalmente urbano, dan cuenta de uno de los problemas más importantes a los que nos enfrentamos como comunidad, desde una mirada autocrítica, es un hecho que el racismo y clasismo están muy arraigados. (Cabe decir que para quienes hayan estudiado el proceso de colonización de América es clara la raíz histórica del problema y sabrán también la gran diversidad de sexualidades no-hegemónicas sobre las cuales se impuso, racistamente, occidente).

El racismo dentro de la comunidad se ve en todos lados. Por ejemplo, ya se ha acusado en muchas ocasiones al fandom de RuPaul’s Drag Race de preferir a las reinas blancas sobre las no-blancas. Como prueba de esto podemos simplemente ver que de las 29 drags con más de 1 millón de seguidores en Instagram, 18 son blancas y solo Bob, Naomi, Shangela y Shea (4) son afroamericanas. Ni qué decir de los comentarios del fandom latino que no bajan de “changas” a algunas concursantes.

Todo el tiempo se ve también en perfiles de las aplicaciones para búsqueda de pareja o encuentros sexuales leyendas que dictan: “no negros”, “no asiáticos”, “no chaparros”, “no morenos”.

Unos creen que no son racistas o clasistas porque “les gustan chacales”, cuando la mera palabra “chacal” ya tiene una carga clasista y seguramente solamente sexualizan los cuerpos morenos para tener placer una noche, pero no saldrían formalmente nunca con un “chacal”. Otros dicen “no soy racista, solamente son mis gustos”, sin darse cuenta que sus gustos son racistas, aunque este racismo no sea consciente.

El racismo va de cosas que a la vista de algunos ojos no son tan problemáticas como la apropiación por hombres gay blancos de las palabras y lenguaje de las mujeres Negras; hasta situaciones anti-derechos como el homonacionalismo, una corriente en EUA de personas LGBT+ blancas de extrema derecha que son explícitamente racistas y clasistas.

Entonces, sí hay un problema de racismo y clasismo en la comunidad ¿Qué puedo hacer yo?

Educa sobre el racismo y clasismo a tus círculos cercanos

Escucha y amplifica las diferentes voces, sobre todo las racializadas y/o en contextos desfavorables

Confronta comentarios y actos racistas y clasistas aunque sea incómodo

Ve más allá de no ser racista o clasista, sé activamente anti-racista y anti-clasista

Fuente: El ClosetLGBTI, Diario El Diverso

#Argentina| Denuncian abandono médico de una mujer trans migrante privada de su libertad

Katalina Martínez Yancha es una mujer trans ecuatoriana privada de su libertad en Argentina. A principio de este año se encontraba en la Unidad penitenciaria N°32 de Florencio Varela, provincia de Buenos Aires, cuando comenzó a sentir dolores en el cuerpo. Le siguieron otros síntomas como dificultad para respirar, fiebre y falta de apetito. A pesar de que todos estos padecimientos se condecían con el diagnóstico de tuberculosis (TBC) -.enfermedad muy frecuente en los penales bonaerenses- los médicos que la revisaron afirmaron que se trataba de problemas psicológicos, y la mandaron una y otra vez de regreso a su celda. Según el comunicado publicado por Aramis, abogadx y activista y Naomi Lozano, prima de Katalina, “al momento de atenderla no revisaron su capacidad respiratoria y quien la atendió le dijo que no podía recetarle ‘ni un ibuprofeno porque no era doctor’.”

“Un viernes vino un médico de otra unidad al área de sanidad”, contó a Presentes Marilyn, compañera de Katalina en el penal. “La llevé con mucha fiebre, el médico la revisó y automáticamente la derivó al hospital “Mi Pueblo” de Florencia Varela”. Cinco días después, los resultados de los estudios arrojaban TBC. Tras dos semanas de internación, Katalina iba a ser internada en la Unidad N°22, un penal hospital en la Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, por falta de lugar, la volvieron a trasladar a la Unidad N°32, aislada para no contagiar a sus compañeras. Allí, su cuadro empeoró.

A raíz de esto, el Tribunal solicitó un informe que diera cuenta tanto de las condiciones de detención de Katalina como de su estado de salud. Sin embargo, el mismo desmereció la gravedad de su condición y cómo las condiciones de encierro había contribuido a su detrimento. Según el comunicado, “el 1° de abril la Defensoría volvió a presentar otro escrito exigiéndole al Tribunal que se expida sobre la situación de Katalina, lo que se conoce en los pasillos judiciales como un “pronto despacho”. Sin embargo, no fue hasta fines de abril que fue internada nuevamente en el Hospital “El Cruce” de Florencio Varela. A las dos semanas, fue nuevamente trasladada al penal, y luego de que su cuadro se agravara aún más, fue trasladada a la Unidad N°22.

“La comida es muy poca y pasa frío”

Katalina y Naomi viajaron durante dos años y medio antes de llegar a Buenos Aires. Desde su partida de Ecuador en 2010, pasaron por Piura, Máncora, Chiclayo y Lima en Perú, luego por Santiago de Chile y  Mendoza, hasta terminar instalándose en La Plata. “Salimos de Ecuador en busca de mejores vidas”, explicó Naomi a Presentes. “No teníamos dinero y éramos discriminadas por ser trans. Recibíamos burlas y risas, como si fuéramos payasos. Por eso decidimos emigrar a otro país. Acá fuimos aceptadas por la sociedad. Es un país diferente con una sociedad que nunca nos cerró las puertas y nunca se burló”. A pesar de no sentir esa discriminación, no tuvieron otra opción que ejercer la prostitución para sobrevivir.

Ambas salían a trabajar todas noches, pero hace tres años Katalina fue detenida: “Vinimos sin ayuda ni apoyo de nadie. En nuestra familia nos discriminaban”, cuenta Naomi. “Después de mucho tiempo, fuimos aceptadas. Ahora, mi tía me llama y no puedo hablar con ella porque no sé qué decirle sobre Katalina. Nadie me da información”.

La comunicación desde la Unidad N°22 es, efectivamente, muy escasa. “La última vez que me llamó fue el lunes de la semana pasada y no tenía ni luz en la celda”, contó Marilyn. “La comida es muy poca y pasa frío”.

Naomi, por su parte, ha intentado obtener novedades sobre el estado de salud de su prima por distintas vías. “Nunca me han dado nada porque es una persona que está detenida. No he sabido nada. Tengo tiempo yendo a la 22 y no me han dado información”, explicó a Presentes. “Fui muchas veces pero nunca me han dado un parte médico. Tantas veces fui al juzgado pero nunca escucharon”. Naomi cuenta que cuando Katalina estaba en la 32, previo a la pandemia, sí la visitaba frecuentemente. Las últimas veces había adelgazado tanto que, según Naomi, “no parecía la misma persona que antes.”

“Exigimos a la Sala 3° de la Cámara de La Plata la libertad de Katalina Martínez Yancha y responsabilizamos a las autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense y los funcionarios judiciales del Tribunal Oral en lo Criminal N°4 de La Plata por la situación que está atravesando y las consecuencias posteriores que sufra en su calidad de vida”, reclama el comunicado.

La población trans en los penales bonaerenses

Según un informe realizado por la organización OTRANS Argentina en 2019, el 73% de las travestis y trans en cárceles bonaerenses padece algún tipo de enfermedad. El informe se inició a partir de las muertes de cuatro mujeres trans mientras estaban detenidas en La Plata en 2017. Pamela Macedo Panduro, Angie Velázquez Ramírez y Damaris Becerra Jurado, fallecieron privadas de su libertad en la Unidad N°32 de Florencio Varela. Brandi Bardales Sangama murió en el hospital platense San Martín tras un allanamiento policial en su vivienda.

Esto es resultado de una atención sanitaria deficiente. En el ámbito federal, el 25% de las mujeres trans afirma no haber recibido atención a pesar de haberla necesitado. A esto se suma una situación habitacional crítica, ya que en la Provincia de Buenos Aires los penales están sobrepoblados y el hacinamiento es un problema que lleva años. Además, el informe resalta “las falencias respecto de una alimentación adecuada y de la provisión de medicamentos”.

“El caso de Katalina se inscribe en una trama colectiva”, explicó Aramis a Presentes. Aramis destacó que, en muchas ocasiones, la falta de acceso a la salud en los penales probó ser letal. Además de las muertes mencionadas, trascendió el caso de Mónica Mego (36), una mujer trans peruana que quedó parapléjica tras pasar un año detenida en un penal sin condena. El comunicado resalta cómo estas prácticas institucionales “sistemáticamente ejercen violencias contra las mujeres trans y travestis detenidas en la provincia de Buenos Aires.” “Es posible reducir estos daños”, aseguró Aramis.

Fuente: Presentes, Diario El Diverso

#España| Pablo Alborán: «soy homosexual y no pasa nada»

Un regalazo para la visibilidad LGTB en pleno mes del Orgullo. Pablo Alborán, el famoso cantante español cuya fama ha traspasado fronteras, ha salido del armario y ha contado en las redes sociales que es homosexual con un mensaje realmente admirable.

Tengo algo que deciros, escribe en su Instagram acompañando un vídeo en el que nos cuenta:

«“Hola familia. Como sabéis el mundo está dejando noticias agridulces últimamente, todos nos sentimos extraños y nos estamos replanteando cosas, lo que nos hace feliz y lo que no. En ocasiones nos olvidamos del amor que nos une, que nos hace mejores. Y desde ese amor me gustaría contaros algo muy personal. Siempre he luchado en contra de toda expresión que vaya en contra de la igualdad, desde el machismo, la xenofobia, la transfobia, la homofobia… Y hoy quiero que mi grito se haga un poco más fuerte y tenga más valor y peso. Estoy aquí para contaros que soy homosexual y no pasa nada».

“Yo necesito ser un poco más feliz de lo que ya era. Mucha gente lo supone, lo sabe o simplemente le da igual. En mi casa he tenido siempre la libertad de amar a quien he querido, de dedicarme a lo que he querido. Me he sentido arropado para conseguir cada uno de mis sueños. En mi trabajo jamás me he sentido discriminado por ser yo, pero desgraciadamente hay mucha gente que no lo vive así, y por eso hoy, sin miedo, también espero que este mensaje le haga el camino más fácil a alguien, pero sobre todo esto lo hago por mí”.

“Siempre he escrito canciones que hablan sobre ti, sobre mí y lo que sucede alrededor. Siempre he pensado se puede sentir identificado cualquiera con mis letras, sin importar género, edad o idioma, porque la música es libre. Y quiero sentirme igual de libre que mis canciones. Quiero ser coherente consecuente y lo más responsable posible conmigo mismo. Seguiré centrando mi vida pública en mi trabajo, en mi música. Intentaré hacer mi trabajo lo mejor que sé, con un respeto increíble a la profesión y al público”.

“Quiero daros la gracias por el cariño que siempre he recibido, por el apoyo incondicional que me dais. Estoy loco por que nos podamos ver pronto y enseñaros lo que estamos preparando. Viene un disco muy especial. Os mando un abrazo muy fuerte y a vivir, que la vida se va”.

Alejando Sanz y Malú le escribieron que lo quería mucho.

Fuente: Oveja Rosa, Diario El Diverso