#Mundo| Cómo sobrevivir a esta cuarentena en una familia homofóbica, bifóbica y/o transfóbica

Ante la creciente certeza de que esto se prolongaría por más tiempo mi ansiedad comenzó a dispararse de manera directamente proporcional a la cantidad de días que las fuentes oficiales anunciaban que se extendería esta cuarentena.

Ante mi ansiedad mis amigos aconsejaron… que no estuviera ansioso.

Es claro que cuando alguien no convive con la ansiedad no termina de entender que sus soluciones no son iguales a las nuestras.

Las soluciones que mis amigos me daban eran: busca distracciones, encuentra nuevos pasatiempos, concéntrate en las tareas del hogar, lee, escribe, ve una serie en Netflix, haz una carlota de limón, agradece tu situación, podría ser peor… De todas las alternativas que me dieron sólo me ayudó la frase “y si eso no funciona, estoy aquí para lo que sea que necesites”.

Me puse a pensar en todas las formas en las que mi situación podría ser peor y encontré un montón, y aunque eso no ayudó del todo me recordó a las personas a las que este periodo de cuarentena les afecta de modos que la mayoría de nosotros casi ni se imagina.

Están aquellos a los que los “mandaron a descansar” sin goce de sueldo, a los que despidieron sin liquidación, los que por más que quisieran no pueden dejar de trabajar, los que tienen negocios que los mantienen y que han tenido que cerrar…

Y si vamos más allá… ¿Qué pasa con la gente que ahora tiene que estar encerrada con personas con las que no les hace bien estar? No estoy hablando de las parejas tóxicas que tienen que pasar la cuarentena juntos… aunque pues sí, es terrible… hablo de los gays, lesbianas, bisexuales, travestis, transexuales y todos los demás miembros del amplio espectro LGBTQ+ que en estos tiempos de pandemia perdieron sus escapes y sus refugios… sus otras casas.

¿Cómo sobrevivir a la cuarentena en una familia bifóbica, transfóbica u homofóbica?

Así como la existencia del coronavirus no es tu culpa y sólo nos queda hacer lo que esté en nuestras manos para pasar el mal rato, la homofobia de tu familia tampoco es tu culpa y lo que sigue es hacer lo que esté en tus manos para atravesar este tiempo de la manera que sea más cómoda para ti.

¿Cómo convivir con personas que te rechazan por ser quién eres?

Es complicado hacerlo en circunstancias normales y se vuelve mucho más complicado cuando tienes que sobrevivir a ellos 24/7. Intenta consumiendo discursos que validen y empoderen tu identidad y/u orientación. Existen muchos lugares. En esta misma página puedes encontrar cientos de artículos de gente que ha pasado por lo mismo que tú (o por lo menos por algo muy parecido). Acércate a contenido que te hable a ti y que refuerce la idea que la convivencia diaria con la homofobia intenta oprimir: Tú eres importante y valioso, y ser como eres esta bien.

¿Qué hago si me siento solo?

Acércate a personas que te hagan sentir seguro y libre de ser quien eres. Haz uso de las redes sociales para unirte a grupos, seguir páginas o cuentas y convivir virtualmente, con gente de nuestra comunidad o con amigos tuyos que sepas que te hacen bien y que te brindan un hogar a la distancia. No estás solo, por más que lo parezca.

¿Qué hago ante un ataque de homofobia por parte de mi familia?

Sé que duele. Pero hay dos opciones: evitar el conflicto o tratar de educar. Sólo tú y tus circunstancias sabrán qué te pone en el lugar más seguro y conveniente para ti.

No voy a mentir, este no es mi caso así que no me siento del todo bien hablando de algo que sí representa la realidad de muchos homosexuales en estos tiempos de pandemia.

Sé que mis soluciones para enfrentar la cuarentena no son las soluciones que les servirían, que distraerse no basta y pensar que todo esto pasará algún día no alcanza.

Así que tú que estas leyendo esto y estás pasando un mal momento encerrado con tu familia transfóbica, homofóbica o bifóbica, sólo puedo decirte que esa familia que te prometimos que seríamos si la llegabas a necesitar sigue aquí, que lo que puedo imaginar que sientes tal vez no se acerque lo que estás pasando en realidad… pero cuenta conmigo para lo que sea que necesites.

Si quieres contarnos tu experiencia las redes sociales de El Clóset LGBT están abiertas para ti.

También puedes acercarte a las de It Gets Better y a las de la fundación Yaaj donde podrán orientarte, aconsejarte y escucharte.

Fuente: El ClosetLGBT, Diario El Diverso

#Ecuador – Población LGBT vulnerable ante Covid19 recibieron canastas de alimentos

La Cámara LGBT y el Centro Psico Trans de la Asociación Silueta X, realizaron entrega de canastas a la comunidad LGBT con énfasis en personas trans, en grado de vulnerabilidad por el COVID19 en Quito – Ecuador.

Ambas organizaciones hicieron una convocatoria abierta a través de sus sitios webs para acceder a las canastas. Posterior eso fue evaluado al final, por otro grupo de personas que filtraron el mayor grado de vulnerabilidad.

Las organizaciones agradecieron el apoyo de Gobierno de Pichincha y de la Prefecta, Paola Pabón por su siempre incondicional soporte a la población sexo diversa.

#Colombia| El “delito” de ser homosexual

Esteban Miranda, estudiante de Medicina de la Universidad Nacional, pasaba la tarde del domingo 14 de abril junto a su novio en el Centro Comercial Andino en Bogotá. En algún momento decidieron ir a tomar algo y mientras avanzaban al lugar donde comprarían las bebidas, se pararon frente a una piscina de pelotas de una zona infantil para ver una discusión entre dos niños. En ese momento se abrazaron como lo hacen muchas parejas heterosexuales, un gesto de afecto común contra el que nadie protesta.

De repente, Pedro Costa se les acercó y de manera violenta les ordenó retirarse del lugar. Ellos sin entender muy bien qué pasaba, le respondieron que no lo harían. Costa, evidentemente molesto, empezó a empujarlos y a señalarlos de “pedófilos” y de abusadores. (Ver: ¿Cómo decirle adiós a la homofobia?).

Para justificar su agresión, Costa ha repetido que los dos jóvenes se estaban “morboseando” a los menores que jugaban allí y tocándose sus penes frente a ellos. Pero Carolina Vegas, periodista y escritora, y a quien Sentiido conoce, lo desmiente porque ella se encontraba en ese mismo lugar junto a su hijo y esposo. A su testimonio se suman el de al menos tres vendedoras de almacenes del centro comercial quienes han dicho que sin motivo alguno Costa se acercó a agredir a los jóvenes.

Además, imaginen por un momento que los señalamientos de Costa fueran ciertos. ¿No habrían intentado la mayoría de padres y madres presentes linchar a la pareja? ¿No habrían llamado de inmediato a la Policía o al personal de seguridad del centro comercial para advertir lo que estaba pasando? De hecho, algún tuitero (@juanro1234) que no tuiteaba desde 2104, casualmente lo hizo para respaldar a Costa, señalando que la pareja de jóvenes “llevaba más de 20 minutos tocándose el pene”. ¿Y en 20 minutos ningún papá o mamá hizo nada? ¿Se los permitieron tranquilamente? ¡Por favor!

Debido a que Costa continuó amenazando a la pareja con agredirlos afuera del centro comercial, los jóvenes llamaron a la Policía. Cuando esta llegó, atendiendo solamente la declaración de Costa y de quienes lo acompañaban -porque no les permitieron ver las cámaras- les pusieron un comparendo a los jóvenes argumentando “exhibicionismo”. ¿Cómo entender que las víctimas y no el agresor sean quienes terminen castigadas?

Lo sucedido despierta varias reflexiones. La primera: por qué la idea de ocultarles a los menores que hay parejas del mismo sexo. La diversidad es la realidad. Y desde temprana edad los padres de familia deben explicarles a sus hijos que así como hay amor entre un hombre y una mujer, también existe entre dos hombres o entre dos mujeres. Es además una manera de enseñarles a respetar la diferencia y de evitar que agredan a otras personas por ser LGBTI. (Ver: ¿Ustedes por qué siempre están juntas?).

Vegas lo explicó muy bien en sus redes sociales: “no me parece aceptable que un hombre homófobo se atreva a violentar gente que no está haciendo nada malo frente a mi hijo. No acepto que nos parezca más grave que dos personas expresen su cariño a que un hombre ciego de furia sea capaz de agredirlos. No lo acepto. No frente a mi hijo. Tu homofobia no defiende ningún derecho, señor de camisa gris que literal me hizo llorar de ira hoy en una tarde de domingo feliz con mi familia. #NoALaHomofobia. #NoFrenteAMisHijos. (Mi esposo, muy valiente, se fue a tratar de hacer entrar al hombre en razón, yo solo gritaba)”.

LA GERENTE DEL CENTRO COMERCIAL ANDINO EXPIDIÓ UN COMUNICADO DONDE LAMENTÓ LA SITUACIÓN Y RECHAZÓ CUALQUIER ACTO DE DISCRIMINACIÓN EN ESTE ESPACIO.

Ahora, es cierto que todas las personas tienen prejuicios o ideas que carecen de fundamento porque provienen de primeras impresiones, pero que se fijan de tal manera que en muchos casos se convierten en el criterio a seguir. Sin embargo, como lo ha explicado María Mercedes Gómez, PhD en teoría política y estudiosa del tema, una persona ve una cosa, pero el conocimiento determina otra.

Costa se aferra a la idea de que la pareja se estaba “morboseando” a los menores como quien se aferra a una noticia falsa o a una cadena de WhatsApp solamente porque encaja perfecto en su visión de mundo. Sin importar que la información no sea cierta, la replica porque confirma sus creencias sobre las personas homosexuales. Entonces, como a él le incomodan los hombres homosexuales concluye que son “pedófilos” y “pervertidos”.

A partir de su prejuicio, hace un señalamiento general. Y con sus gritos y violencia pretende convencer a los demás de su “verdad”. Es decir, no solamente se da razones para justificar su comportamiento sino que busca el respaldo de más gente. En este caso, sus acciones van en sintonía con las sociedades que consideran la heterosexualidad como la única manera apropiada de ser y de existir.

LAS PERSONAS TIENDEN A INCORPORAR LOS SENTIMIENTOS DE RECHAZO Y EXCLUSIÓN QUE HISTÓRICAMENTE HAN VISTO HACIA LAS PERSONAS LGBTI.

Quienes actúan como Costa pueden empezar por reflexionar de dónde viene la idea de que lo distinto a la heterosexualidad sea malo. ¿Qué sienten o qué les incomoda cuando ven personas LGBTI? Costa, como lo hacen otras tantas personas, ha repetido no ser homofóbico, “tener amigos gais” y que solo actuó para proteger a los niños, pero ¿por qué se refería a la pareja en femenino? ¿En qué contribuiría en su supuesta defensa de los menores esa manera de nombrarlos o tratarlos de “animales”?

En algunos casos, la incapacidad de aceptar la propia orientación sexual homosexual llega al extremo de atacar a otras personas que abiertamente lo son por el mecanismo defensivo de la proyección: ver en alguien externo a mí los miedos o lo que no me gusta de mí. En todo caso, el problema no es ser LGBTI, el problema está en quien le incomoda que otros lo sean: el “pero” no está en una determinada orientación sexual o identidad de género, sino en la persona que percibe esto como una amenaza. (Ver: Un beso no incomoda, la homofobia sí).

Los jóvenes afectados, por su parte, están en proceso de instaurar las denuncias pertinentes teniendo en cuenta que, entre otras cosas, el artículo 134 A del Código Penal colombiano señala: “El que arbitrariamente impida, obstruya o restrinja el pleno ejercicio de los derechos de las personas por razón de su raza, nacionalidad, sexo u orientación sexual, discapacidad y demás razones de discriminación, incurrirá en prisión de doce (12) a treinta y seis (36) meses y multa de diez (10) a quince (15) salarios mínimos legales mensuales vigentes“.

Vale la pena destacar los gestos de solidaridad hacia los jóvenes que la abogada y activista Elizabeth Castillo resume muy bien en esta frase: “gracias todas a Carolina Vegas por contar lo que vio, por intervenir y por no dejar que la homofobia, la violencia y la discriminación pasaran ante sus ojos, y más importante aún, ante su hijo, sin sentar su voz de protesta”.

Por último, algunos activistas están convocando a un plantón frente al Centro Comercial Andino. La pregunta que nos surge es por qué allá si finalmente la gerencia rechazó públicamente la discriminación y los actos de violencia no fueron protagonizados ni por guardias ni personal de seguridad de este espacio. El escenario en este caso es aleatorio y el único responsable de lo sucedido es Pedro Costa.

Fuente: Sentiido, Diario El Diverso