#Grecia| Aquiles y Patroclo, el amor gay más arrebatado de Grecia

Un amor pasional, desenfrenado y más corto de lo que debió haber sido. Conoce la historia del romance gay entre Aquiles y Patroclo.

Aquiles es conocido como uno de los más grandes héroes de la historia griega. En la IlíadaHomero lo describe rubio, de ojos centellantes y con una voz imponente. Además, era bello y sumamente fuerte. Hijo del rey Peleo y de la diosa Tetis, Aquiles había nacido para ser un gran guerrero y ser reconocido por toda Grecia, aunque el costo de esto sería tener una vida corta.

Aquiles y Patroclo se conocieron cuando el último llegó con su padre, Menecio, pidiendo asilo a la corte de Peleo. Menecio y su hijo habían tenido que huir de su región debido al temperamento de Patroclo. Al parecer, durante un juego de dados el joven perdió la paciencia y asesinó a su amigo.

Los padres de ambos guerreros habían sido grandes amigos, por lo que Peleo no tuvo problema en recibirlos. Incluso realizó una ceremonia sagrada para purificar a Patroclo de los errores que su hybris —su desmesura— le habían traído. Luego de eso, Patroclo fue nombrado escudero oficial de Aquiles. Desde entonces los guerreros se volvieron inseparables.

¿Quién era el erastés y quién el erómeno?

En pinturas, grabados y jarrones, tradicionalmente se retrata a Aquiles como un joven efebo. Por otro lado, es Patroclo el que en los retratos tiene una barba completa y parece un hombre maduro. En la tradición de la Antigua Grecia, los jóvenes efebos eran los que tomaban el rol de pasivos. Es decir: de erómenos, que significa ‘amados’. Por otro lado, los hombres maduros tomaban el rol del cuidador y del amante, a quienes se les conocía como erastés

Tradicionalmente, Aquiles es retratado como el joven efebo mientras Patroclo como el hombre maduro y con barba. / Foto: Mitos y relatos

Sin embargo, diferentes mitógrafos e historiadores griegos se han preguntado si entre Aquiles y Patroclo esta relación no se revirtió. Tanto Esquilo como Esquines, famosos mitógrafos griegos, consideran que Aquiles era el erastés y Patroclo el erómeno. Platón, por otro lado, en el Banquete escribió lo siguiente:

«Esquilo se equivoca al afirmar que Aquiles era el amante de Patroclo, cuando era más hermoso no solo que Patroclo, sino también que todos los héroes juntos, y aún no le había crecido la barba, por lo que era mucho más joven, según afirma Homero».

Aunque entre los mitógrafos griegos exista la confusión de quién tenía el rol activo y el rol pasivo, nadie dudaba del profundo y pasional amor que se tenían los amigos y compañeros. Aquí hay que recordar que, si bien existían relaciones entre erastés erómenos, estas no se consideraban románticas. Más bien, eran vistas como una relación de enseñanza y compañerismo. Por lo cual, a pesar de profesarse un amor sumamente pasional, los guerreros no se consideraban una pareja. 

Apolo enfurecido: el destino del amor guerrero se decide

Cuando Paris rapta a Helena y toda Grecia se prepara para intentar recuperarla, Patroclo y Aquiles se embarcan juntos a la guerra. (Claro, luego de que Peleo disfrazara a Aquiles de mujer para no morir en la guerra. Plan que falló gracias a Ulises, pero esa es otra historia). Al llegar cerca de Troya, los griegos se dieron cuenta de que las defensas de la ciudadela eran demasiado grandes. Por esta razón, decidieron empezar a atacar a los pueblos cercanos.

Fue en una de las primeras batallas cerca de esta ciudad cuando Aquiles encontró a Troilo, hijo de Príamo, rey de Troya. El joven tenía tan solo 19 años y existía la profecía de que si llegaba a cumplir 20, la ciudad no caería. Desafortunadamente, se topó con Aquiles, quien lo amenazó con matarlo si no cedía «a sus caricias». Troilo se negó y se escondió en un templo dedicado a Apolo. Aquiles, faltándole al respeto al dios, decapitó sobre el altar al joven. Apolo quedó completamente enfurecido. 

Troilo no llegó a cumplir los veinte años gracias a la desmesura de Aquiles. / Foto: Portal mitología

Guerra y dolor, los amantes se separan

Durante nueve años, las tropas griegas atacaron los pueblos cercanos a Troya. Al noveno año, conquistaron la ciudad de Lirneso y Aquiles tomó como trofeo a la princesa Briseida. El rey Agamenón, al verla, se la arrebató al héroe y la declaró suya. El griego, enojado, retiró sus tropas del campo de batalla y se encerró en su tienda. La batalla repentinamente estaba en control de los troyanos. Los griegos rápidamente empezaron a perder territorio.

Patroclo, preocupado por perder la guerra ante los troyanos, pidió a Aquiles su armadura. Con ella quería que sus tropas pensaran que el gran guerrero ‘de los pies ligeros’, como se le nombra en la mitología, estaba luchando con ellas, y así alentarlas. Aquiles accedió con la única condición de que su amigo y amante solo la utilizara para repeler a las tropas troyanas de la costa. Patroclo aceptó, pero la promesa fue rápidamente olvidada.

‘Aquiles llorando junto al cuerpo de Patroclo’, del pintor neoclásico Gavin Hamilton / Foto: Portal clásico

El guerrero peleó hasta llegar a las paredes que resguardaban Troya y ahí se batió contra Héctor, heredero de Troya. Sin embargo, la armadura que portaba hizo que Apolo pensara que era Aquiles. El dios golpeó al héroe y así permitió que Héctorle matase. Cuando el hijo de Peleo escuchó la noticia, se encontraba inconsolable. Le lloraba tanto al cuerpo de su amado que incluso su madre, Tetis, tuvo que bajar del Olimpo para consolarlo.

«Hijo mío, cuánto tiempo seguirás llorando con la mirada extraviada de pena, sin comer ni dormir. Yacer con mujeres y enamorarte de ellas también es bueno».

La muerte une las almas

Aquiles no escuchó a su madre. Lloraba a su amante y le echaba en cara no haber seguido su consejo. Cuando pudo dejar de lamentarse, buscó venganza. Luchó contra Héctor y no se conformó con solo matarlo. El héroe griego perforó los tobillos del príncipe troyano y lo arrastró con sus caballos afuera de las puertas de Troya. Fue gracias al poder de Apolo que el cuerpo de Héctor no quedó completamente destrozado luego de la brutalidad de Aquiles.

Enfurecido por la muerte de su amado, Aquiles enfrentó con todas sus fuerzas a Héctor. / GIF: Steam Community

El dios Apolo finalmente logró su cometido de vengarse de Aquiles por la muerte de Troilo gracias a Paris. Durante el asedio de Troya, Paris, enojado por la muerte de su hermano, disparó una flecha al talón del héroe griego, su único punto débilApolo guió la flecha y eso fue lo que finalmente mató al hijo de Peleo.

La profecía se cumplió. Aquiles quedó en la historia como uno de los más grandes héroes griegos, pero tuvo una vida muy corta. Pero, también, fue gracias a esta flecha de Apolo y Paris que el héroe pudo juntarse en los Campos Elíseos con su amado.

Escultura de Aquiles muriendo mientras sostiene la flecha de Paris. / Foto: Web de mitología clásica

Esta fue la historia del arrebatado amor entre Aquiles y Patroclo. Ambos héroes murieron debido a su hybris, a su desmesura. A pesar de esto, nunca se abandonaron, ni en la vida, ni en la muerte. 

¿Ya conocías esta historia mítica? ¿Quién crees que era el erastés y quién el erómeno en esa relación?

Fuente: Soy Homosensual, Diario El Diverso

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