#Mundo| ¿Por qué tu primera vez siempre duele?

¿Te has preguntado por qué la primera vez siempre duele? Homosensual habló con un experto y esto fue lo que nos comentó. Es algo que debes tener en cuenta.

No importa si solo es la cabecita o es todo el ‘tronco’, la primera vez que tienes un ‘acostón’ con alguien y asumiste el rol de pasivo duele, y puede ser un dolor intenso. Seguramente sentiste que te estaban partiendo en dos o que la tenía más grande de lo que se veía. Homosensual habló con un experto para explicarte por qué tu primera vez siempre duele.

No estamos diseñados para recibir

Para conocer la estructura interna del recto, Homosensual habló con Gibrán Rodríguez, doctorante en psicología clínica y educador sexual. El experto comentó que esta parte del cuerpo está diseñada únicamente para expulsar la materia orgánica (heces) que el organismo no necesita. Además, es una parte del cuerpo que no se puede lubricar de manera natural, a diferencia de la vagina.

«Es una parte del cuerpo que no está diseñada para recibir o introducir algo. Su función es expulsar lo que el cuerpo ya no necesita […] Aunque se puede dilatar, el proceso es más complejo y dependerá mucho de si el pasivo decide tener relaciones».

Además, al final del tracto digestivo se encuentra el esfínter, conformado por dos músculos (interno y externo) que son los encargados de constreñir el ano y de dilatarse a la hora de la expulsión. Aunque el esfínter externo es voluntario —o sea lo puedes apretar o aflojar cuando desees—, el esfínter interno es involuntario, por lo que reacciona únicamente a los estímulos nerviosos. Ambos también cumplen la función de evitar que cuerpos extraños ingresen al cuerpo a través del recto.

Una zona muy sensible y delicada

Aunque el esfínter se puede dilatar, este no dejará de cumplir su función de constreñir, por lo que la incomodidad puede estar presente en todo momento. Además, no hay que olvidar que las paredes interiores del recto son muy delicadasTratar de forzar la penetración o tener relaciones bruscas puede provocar lesiones internas y externas, como fisuras, desgarres y sangrados.

«Como los músculos no están preparados para la penetración, puede provocar dolor. Este puede aumentar si hay lesiones como fisuras o desgarres. Incluso, en casos extremos, puede haber perforaciones en las paredes del recto.

Para evitar o controlar el malestar es recomendable que siempre haya comunicación entre la pareja».

¿Cuáles pueden ser los riesgos?

Para el experto, el principal riesgo es la transmisión de ITS, las cuales pueden aprovechar hasta la más pequeña herida y afectar el organismo de la persona. Este problema se ha hecho muy frecuente por la disminución en el uso del condón durante las relaciones sexuales. Esta es una práctica conocida como bareback y conlleva diversos riesgos para la pareja.

Para evitar que las lesiones se agraven, Gibrán recomienda la constante comunicación entre los miembros de la pareja. Para él, uno de los principales indicadores para saber que algo no está bien es el dolor intenso, momento en que debe suspenderse la actividad.

«No hay porqué apresurar las cosas. Lo mejor es que se tome con calma y que haya comunicación entre ambos. Claramente es algo que puede doler, pero si este se vuelve intenso lo mejor es parar».

De acuerdo con el experto, algunos estudios afirman que la práctica sexual inadecuada está vinculada con la incontinencia fecal, pues el esfínter se ve afectado y deja de hacer sus funciones de forma eficaz.

Una correcta dilatación

Gibrán asegura que una buena dilatación puede disminuir considerablemente el dolor durante las relaciones sexuales. Si se trata de la primera relación de este tipo, recomienda una buena lubricación que facilite la entrada. Los ‘juguetes para adultos’ también son una herramienta eficaz para lograr una correcta dilatación. Los ejercicios de Kegel también son una buena forma de fortalecer lo músculos y tener más control de ellos.

«Gracias a su forma, estos juguetes [plug] ayudan a la dilatación y a que el organismo se acostumbre a la sensación de tener algo adentro. Obviamente no vas a empezar con los más grandes. escoge uno del tamaño adecuado».

Finalmente, el doctorante en psicología clínica y educador sexual Gibrán Rodríguezrecomienda hacer esta actividad en un lugar donde no te sientas presionado ni incómodo. Además, recalca la importancia de la constante comunicación entre la pareja y la aceptación de que no siempre a la primera las cosas salen como uno las tenía planeadas.

Aprovechamos para compartirte algunos consejos para seas un buen pasivo.

Agradecemos a Gibrán Rodríguez por la entrevista. Y ya lo sabes: para que tu primera vez no duela, hazlo con mucho cuidado. Y claro, con protección.

Fuente: Soy Homosensual, Diario El Diverso

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