#Mundo| Testimonios que te ayudarán a aceptar tu bisexualidad

La bisexualidad no se trata de una simple etapa o de una confusión en la orientación sexual. Estos testimonios te ayudarán a aceptarte como tal.

¿Cuántas veces no hemos escuchado a personas asegurando que la bisexualidad no existe? Algunos afirman que se trata de una etapa de confusión o de indecisión. Otros más señalan a los bisexuales como personas gays o lesbianas que no se aceptan como tal y quieren «encajar» en la heterosexualidad. Lo cierto es que por estos y otros motivos, los bisexuales son uno de los grupos más invisibilizados dentro de la comunidad LGBT+.

Reconocer que tu orientación sexual es diferente a la «normal» —es decir, a la heterosexual— no siempre es sencillo. Especialmente si eres bisexual. Por tal motivo, si perteneces a este grupo y te cuesta aceptarte como tal, te compartimos estos testimonios de personas bi que también pasaron por lo mismo y hoy se sienten orgullosos de serlo.

Dos mundos diferentes

Para Daniel, el inicio de su vida sexual y sentimental le permitió conocer los beneficios de estar en «dos mundos completamente diferentes». Al principio, sus relaciones eran exclusivamente con mujeres. Sin embargo, al entrar a la universidad se dio cuenta de que también sentía atracción por lo hombres, por lo que se sintió confundido.

Comencé mi vida con relaciones heterosexuales, aunque eran pocas y esporádicas. Cuando entré a la universidad tuve mi primer encuentro homosexual. Al principio fue por curiosidad; sin embargo, descubrí que también me era satisfactorio. Pasaron algunos años y a mis 22 volví a entablar una relación con una mujer. Me sentí confundido porque pensaba que ya era gay. Estar con esta chica me gustó mucho. Fue diferente a estar con un hombre, pero igual de placentero para mí. Fue así como Daniel se dio cuenta de que estar en «dos mundos diferentes» tiene sus pros, sus contras y sus complejidades (como toda relación). No obstante, todas le han resultado satisfactorias. Él reconoce que una de las ventajas de la bisexualidad es que se puede «desarrollar el lado gay o hetero» de una persona. Actualmente, Daniel se encuentra más cómodo con su lado gay, aunque no descarta entablar una relación con una mujer. Amar sin importar el género
Sideth descubrió a temprana edad —a los 10 años— que una compañera de su escuela le parecía bonita. Por su puesto que a esa edad, la atracción por alguien de su mismo sexo le ocasionó una gran confusión, pues los hombres nunca dejaron de gustarle:
Un día me di cuenta de que se me aceleraba el corazón y sentía algo en el estómago. Finalmente me di cuenta de que me gustaba y me confundí mucho. Siempre tuve conocimiento del término «homosexual». En ese momento pensaba que era lesbiana; sin embargo, nunca dejaron de gustarme los niños.
Para ella, el apoyo de sus amigos y el conocimiento del término «bisexualidad» fueron suficientes para aceptarse como tal. Desde que lo hizo público, ha aprendido a amar sin importar el sexo de la persona:
A los 11 años conocí el concepto de la bisexualidad, con el que me sentí identificada. En ese momento me acepté como tal. Recibí un gran apoyo de mis amigos. Públicamente lo acepté a los 13 años y desde entonces he aprendido que puedo amar a las personas sin importar su género. Fue una sorpresa
Desde siempre, Iván ha mantenido relaciones con mujeres. En el periodo comprendido entre la secundaria y la universidad vivió todo lo que un joven de su edad experimenta: tener novias, ser rechazado e iniciar su vida sexual. Sin embargo, en un viaje de intercambio a Argentina descubriría su gusto por los hombres:
En los últimos semestres de la universidad tuve la oportunidad de irme de intercambio a Argentina. En un viaje a un hostal (allá son muy comunes), me quedé con otro chico que no conocía. Una noche él se pasó a mi cama. Al principio sí me puse nervioso y estaba dispuesto a defenderme si me hacía algo que no me gustara. ¡Pero sorpresa! Sí me estaba gustando… y mucho.
Evidentemente, la experiencia le provocó varias confusiones sobre su orientación sexual. Pese a que Iván contó con el apoyo de amigos y conocidos —especialmente gays—, le preocupaba el bullying que otras personas le pudieran hacer. Después de un tiempo, y de mantener algunas relaciones con hombres, aceptó que ambos géneros le atraían, sin que eso afectara su forma de ser:
[Después de eso] llegué a la conclusión de que me gustaba estar con chicas y con chicos, y no tenía nada de malo. En el fondo seguía siendo yo: me sigue gustando jugar futbol, las artes marciales, los juegos de computadora y la tecnología. Sin embargo, no todo fue color de rosa: tanto parejas heteros como gays me han dicho que solo estoy confundido. Los comentarios los tomo con calma y sigo con mi vida.
Muchas limitaciones
Como a muchas personas les ha pasado, Alex sentía atracción por las mujeres. Sin embargo, durante la secundaria se dio cuenta de que los hombres le empezaban a llamar la atención «de cierta forma». Un gusto que fue aumentado con el paso de los años:
Cuando entré a la prepa me di cuenta de que me empezaba a fijar más en los niños, pero aun así tuve novias. Mis relaciones siempre eran hetero. Sin embargo, no entendía por qué los niños me atraían. Y tú, quiero lector, compártenos tu testimonio de cuando aceptaste tu bisexualidad.

Fuente: soy Homosensual, Diario el Diverso

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s