#Mexico| La homosexualidad entre los mexicanos

Gracias a varios documentos históricos, hoy nos podemos dar una idea de cómo se vivía la homosexualidad entre los mexicas.

Parte de lo que se sabe de la homosexualidad entre los mexicas viene de documentos escritos durante la Conquista —uno de ellos fue Cartas de relación de Hernán Cortés—. Los conquistadores, todo seguidores de la religión católica, aseguraban que los mexicas practicaban el pecado nefando. Este término señalaba el acto sexual entre dos hombres y era considerado una aberración contra natura.

Por su parte, fray Bernardino de Sahagún recogió en su Historia general de las cosas de Nueva Españatestimonios de indígenas que condenaban la homosexualidad. Asimismo, señalaban los castigos que estos aplicaban a los gays.

Una sociedad conservadora

La cultura mexica, a diferencia de otras, era muy conservadora y respetaba los «valores de la familia tradicional». Además, se trataba de una sociedad altamente militar, por lo que la procreación era muy importante. Por estos motivos, castigaban severamente los actos homosexuales.

Xochiquetzal, diosa de la belleza y del amor, era regente de quienes ejercían el trabajo sexual, incluyendo a los homosexuales. En La Construcción de la homosexualidad, David Greenberg asegura que Xochiquetzal heredó su regencia desde que era una deidad tolteca. Recordemos que esta cultura es considerada como la madre de la mexicana.

La homosexualidad según los conquistadores

El conquistador Hernán Cortés escribió en sus Cartas de relación (1524) sobre los niños y mujeres que eran sacrificados en ofrenda a los dioses. Y aseguraba que los mexicas cometían actos de homosexualidad:

Porque aun allende de lo que arriba hemos hecho relación a vuestras majestades de los niños y hombres y mujeres que matan y ofrecen en sus sacrificios, hemos sabido y sido informados de cierto que todos son sodomitas y usan aquel abominable pecado.

Los pobladores de esta cultura prehispánica relacionaban a los que asumían el rol activo con el género masculino. En cambio, al pasivo lo vinculaban con el género femenino, por «negar» su masculinidad. Independientemente del rol, ambos debían ser castigados. Al pasivo se le extraían las entrañas por el ano, lo cubrían con cenizas y le prendían fuego. Al activo se le enterraba vivo en cenizas y moría por asfixia. Por su parte, las lesbianas morían por garrote.

Gonzalo Fernández de Oviedo expone en su Sumario de la natural historia de las Indias (1526) que los indígenas poderosos tenían mozos. Estos vestían como mujeres y hacían las labores de la casa «exclusivas del sexo femenino»:

Entre los indios en muchas partes es muy común el pecado nefando contra natura, y públicamente los indios que son señores y príncipes que en esto pecan tienen mozos con quien usan este maldito pecado […] se ponen naguas, como mujeres que son, unas mantas cortas de algodón con que las indias andan cubiertas desde la cinta hasta las rodillas […] se ocupan en el servicio común de las cosas, así como barrer y fregar y las otras cosas a mujeres acostumbradas.

Bernal Díaz del Castillo da cuenta de la homosexualidad en Historia verdadera de la conquista de la Nueva España (1568). Afirmaba que había hombres que no tenían por pareja a mujeres, sino a otros hombres. Según Díaz del Castillo, en la zona del Pánuco todos los habitantes eran homosexuales:

No tenían mujeres, más tenían el maldito oficio de la sodomía… había otra gente más sucia y pala y de peores costumbres no lo hubo como esta de la provincia de Pánuco porque todos era sodomitas y se embudaban en las partes traseras.

Para Enrique Dávalos, en su estudio La sexualidad de los pueblos mesoamericanos antiguosla sodomía de los mexicas fue uno de los principales pretextos para la Conquista y evangelización de las culturas prehispánicas. Para la religión católica, «el pecado nefando era una obra del diablo que acechaba en los templos indígenas».

La homosexualidad según los mexicas

El Códice de Tudela, elaborado entre 1533 y 1554, menciona los actos sexuales que se realizaban al interior de los temazcales. En estos participaban hombres y mujeres que cometían «actos de fealdad»:

Y acontecía meterse en este baño muchos hombres y mujeres, y allá dentro, con la calor [sic], hombres con mujeres y mujeres con hombres y hombres con hombres, usados ilícitamente.

Fue fray Bernardino de Sahagún quien se dedicó a buscar testimonios sobre la homosexualidad entre los mexicas sobrevivientes de la Conquista. En Historia general de las cosas de Nueva España (1540-1584)recolecta algunos términos que usaban para referirse a los gays.

Algunos de estos son cuiloni y chimouhqui (sodomita y p*to, en español). Uno de los testimonios del religioso asegura que un gay es «infame, corrupto, vicioso, repugnante, asqueroso y afeminado. Se hace pasar por mujer. Merece ser quemado, merece ser puesto en el fuego».

Cabe mencionar que los prejuicios negativos hacia los homosexuales pudieron ser influenciados por la evangelización. Bernardino de Sahagún elaboró su documento casi 20 años después de la Conquista, por lo que gran parte de los indígenas habían sido convertidos al catolicismo.

¿Sabías esto, querido Homosensual?

Fuente:  BBC, La Jornada, Nueva Tribuna, Noticieros Televisa, Arqueología Mexicana, Soy Homosensual.

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