#EE.UU|10 lecciones que aprendí de una relación con un hombre trans

No planeé que sucediera, no anduve buscando un hombre trans con el cual tener sexo. Simplemente las cosas se dieron y tuve una relación de amigo con derechos con un chico trans…

Durante ese tiempo, aprendí muchas lecciones gracias a su forma de pensar y a la forma tan natural y libre en la que se dio esta relación. Y hablo desde mi experiencia porque aún hay muchos hombres gays y bisexuales que están sumamente preocupados por la genitalia y demuestran su rechazo a los hombres trans.

Y no, no es obligatorio que te acuestes con un hombre trans porque eso no te hará más o menos inclusivo; el propósito de este artículo es que elimines esa idea de que un hombre trans no puede ser gay o bi. Recuerda que la identidad de género y la orientación sexo-afectiva son dos cosas distintas.

Aprendí a no cuestionar el pasado

Una gran lección que aprendí de mi relación con un hombre trans es que el pasado pertenece a la persona que lo vive y a nadie más. No tienes derecho a cuestionar a alguien por lo que fue o por las personas con las que se relacionó; y si esa persona decide compartirte algo de su pasado, es un regalo que debes valorar no juzgar.

Aprendí a no asumir la sexualidad de las personas

Las personas siempre piensan en los hombres y las mujeres trans como heterosexuales, por alguna razón seguimos sin entender que la identidad de género y la orientación sexo-afectiva son dos cosas distintas.

Aprendí a dejar de ver la transexualidad como una cuestión de cirugías

Un hombre trans es hombre aunque no lo haya tocado el bisturí y lo mismo con una mujer trans. Punto; incluso aunque esa persona no haya comenzado un tratamiento de reemplazo hormonal. Aprendí que la transexualidad, al ser una identidad de género nace de los sentimientos y de la forma en la que una persona trans se ve a sí misma.

A cuidar mis palabras

Una gran lección que me dio el compartir un momento de mi vida con un hombre trans fue el saber que todo aquello que digo impacta en quien me escucha y por ello aprendí a preguntar, a escuchar y sobre todo a cuidar la forma en la que me expreso de todo aquello que no conozco o no entiendo del todo.

Aprendí a respetar los límites de mi pareja

Entendí que el hecho de que alguien no le guste que le acaricies cierta parte de su cuerpo o que prefiere que no hagas ciertos comentarios o preguntes ciertas cosas es otra forma de cuidarle. Y agradezco infinitamente el haber aprendido esto a través de mi relación sentimental con un hombre trans; porque me enseñó a ver más allá de su cuerpo y también me enseñó a respetarlo.

Y a dejar de pensar en cómo tener sexo y en lugar de ello dejar que todo fluya

Aprendí que el sexo no tiene una fórmula correcta tipo: Paso 1, paso 2, besa aquí, lame allá, muerde ahí… El sexo es comunicación constante, dentro y fuera de las sábanas. Y el sexo con un hombre trans me enseñó que debo pensar más en sentirme cómodo, en que el otro también se sienta cómodo y dejar que todo fluya aunque solo sea casual.

PUBLICIDAD

Aprendí que los genitales no son los protagonistas en el sexo

Y que la parte más erótica de mí ni siquiera está a la vista. Mi mente es la que permite que el placer exista, que pueda entregarme a mi pareja y al momento sin reservas, que el sexo no son caricias sino establecer confianza con el otro para compartir placer. Los genitales no son tan importantes como la seguridad y la comunicación.

Y que lo más erótico para alguien es sentirse seguro/a

Si algo le agradezco al chico trans del que me enamoré es que me ayudó a entender que la mejor forma de acercarme a alguien y ganarme su afecto es hacerle sentir que conmigo está seguro, aún cuando se trate de algo casual.Aprendí que tener sexo con una persona trans no te hace “experimentado”

Porque justamente no son un experimento. Y cuando comparto mi experiencia de haber tenido una relación con un hombre trans, escucho comentarios tipo “Qué aventado”, “Cuánta experiencia”, como si el tener sexo con alguien trans desbloqueara una especie de nivel en el sexo o en la vida. Y no, las personas trans son personas y si les damos visibilidad es porque queremos que en el futuro simplemente se refieran a ellos como hombres y a ellas como mujeres.

Pero sobre todo aprendí a no convertir a las personas en fetiches

Y esa fue la lección más valiosa, por la cual me siento tan orgulloso de compartir esta experiencia, porque eliminar esa burda objetificación del hombre o la mujer trans como parte de una fantasía sexual nos recuerda que debemos ver más allá y entender que al hablar de trans simplemente hablamos de seres humanos.

Fuente: Soy Homosensual, Diario el Diverso

transgeneros- diario el diverso.jpg

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: